SOMOSMASS99
Oscar Alzaga*
Viernes 9 de junio de 2023
En el mundo de hoy predominan los gobiernos de derecha y oligárquicos y, junto a ellos o en ellos, resurge el nazismo y, su variante, el fascismo, que los presentan como si fuera una moda o una opción política más. La derecha, con sus medios masivos y la ideología de Hollywood, banaliza masacres de las guerras: las vuelve meras aventuras huecas con armas.
Se olvida que la Primera y Segunda Guerra Mundial son los hechos históricos más criminales e irracionales de toda la historia universal. A Europa no le gusta verse en ese espejo, menos autocríticamente, como responsable de provocar 60 millones de muertos ─40 millones de civiles y 20 de militares─ cuyos mayores agresores fueron los nazis, fascistas, japoneses y Estados Unidos (EU, con el genocidio de Hiroshima y Nagasaki). Con saldo de 32 millones de muertos soviéticos, 16.2 de China, 8.7 de Alemania ─el principal agresor─ y menos de medio millón de EU.
Los agresores iniciales fueron tres países imperialistas ─Alemania, Italia y Japón─ disputando a los otros imperialistas ─Gran Bretaña, Francia y EU─- el reparto del mundo.
Provocaron la Guerra Civil Española (1936 – 1939) para imponer el fascismo en España, con la aviación alemana, armas italianas y la neutralidad de las derechas inglesa y francesa. En 1939 no ganó Franco sino los nazis.
Por otro lado, las dos guerras mundiales fueron la culminación de 500 años de conquistas, colonialismo y guerras contra pueblos débiles; luego, la subordinación a los imperialismos conforme ascendían o eran decadentes. Todo “occidente” participó desarrollando armas y fomentando la desigualdad en el mundo, junto al racismo, hegemonismo y eurocentrismo.
Hacia la Unidad Latinoamericana
A los países del tercer mundo, subdesarrollados y dependientes del imperialismo, nos tocaba reproducir el capitalismo atrasado y atado a las trasnacionales, que a la vez reproducíamos la desigualdad social y la discriminación, salvo cuando llagaron las revoluciones de liberación o contra dictaduras, y las sociales como la mexicana y el cardenismo. En casos extremos, como en los golpes de estado o suspensión de garantías, asomaba la cabeza el fascismo.
Las universidades de México y el mundo deben informar y concientizar a la juventud de que el nazismo y el fascismo son de naturaleza agresiva y criminal, invasores de otros países y que el odio, el racismo y la manipulación son sus principales armas políticas; y que la derecha, en esencia, es enemiga de la democracia e igualdad social, ella impulsa la desigualdad socioeconómica en cada país y en el mundo.
Desde 1999 Latinoamérica vive dos opciones: la derecha o la democracia. La primera es golpista, corrupta y profundamente ilegal; la segunda, pone el énfasis en el interés de las mayorías y en ellas se apoya, busca la unidad de Latinoamérica y la organización del pueblo para adquirir una nueva fuerza política, cultural y económica de Nuestra América. La derecha es apoyada y manipulada por Estados Unidos y la derecha europea; fomenta la división y debilidad regional.
No obstante, las dos etapas de luchas en Latinoamérica de 1999 a 2015 y 2018 a 2023, continúa el mayor reto de la historia: la unidad latinoamericana para lograr el sueño bolivariano: crear una fuerza democrática auténtica (no imperialista como la yanqui o europea); la igualdad social, sueño cardenista; lograr erradicar la discriminación y racismo y establecer la justicia social y legal. Y a los avances para combatir al proyecto imperialista del tratado ALCA, se logró abandonar y unificarnos con el tratado ALBA (Mar de Plata en 2005), que tanto impulsaron Venezuela, Cuba, Brasil, Ecuador, Bolivia y Argentina.
Mientras tanto, México vivía la agresión del PAN y PRI intentando el desafuero de López Obrador, Jefe de Gobierno del DF, cuando el acusado logró acusar al poder Judicial, Legislativo y Ejecutivo del ridículo Fox, y se produjo la mayor marcha del 2000 al 2012 en el DF para apoyar a AMLO e impedir una mayor derechización de la nación.
* Abogado del Sindicato Minero y la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT), miembro de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas (ALAL), y la Asociación Internacional de Juristas Democráticos (AIJD).
Foto de portada: Caras y Caretas.
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