SOMOSMASS99
Alfonso Díaz Rey*
Viernes 11 de agosto de 2023
«¡Cuidado!: pueden contagiarse con el virus comunista de los libros de texto gratuitos, y si no, con el de la imbecilidad mediática».
– Carlos Fernández Vega. México SA, La Jornada (03-08-2023)
Un nuevo elemento utilizado por la oposición de derecha en sus desesperados ataques al gobierno y, especialmente, al presidente López Obrador: los libros de texto gratuitos que se utilizarán en el próximo ciclo escolar de educación básica, cuyo contenido en gran parte desconocen y los califican de portadores del virus del comunismo.
Haciendo honor a su ideología y a su escasa, deformada y malintencionada memoria histórica, y a su costumbre de mentir y denostar, la derecha utiliza argumentos desfasados cuando menos 30 años, con los que intenta atemorizar a una parte de la población advirtiéndoles que sus hijos serán adoctrinados para convertirlos en «esclavos sumisos de una dictadura comunista».
No les basta con que sus medios de difusión, comunicación y desinformación ejerzan hacia la población un constante bombardeo y acoso ideológico que promueve y exalta ─como un verdadero adoctrinamiento─ el consumismo, el individualismo, el egoísmo y todo aquello que mantenga y reproduzca las condiciones que permitan la existencia y predominio de un sistema económico, político y social en el que un minúsculo sector de la sociedad vive a expensas del esfuerzo, trabajo y la vida de los demás.
Que tales libros contienen algunos errores, cierto es. Lo raro, extraordinario e imposible sería que fueran perfectos, por el hecho de que la realidad misma es cambiante; por tanto, son susceptibles de mejoras y qué mejor que los usuarios directos, docentes y alumnos, realicen las correcciones necesarias en el proceso de instrucción-aprendizaje.
Sin embargo, en el fondo de esta nueva campaña, además de muy fuertes intereses económicos, está la lucha por el poder. Mediante las fuerzas de derecha la oligarquía, el sector más poderoso y casi siempre la mano invisible de esas fuerzas, intenta recobrar el control total del gobierno para recuperar y aumentar privilegios menguados o perdidos y continuar con el despojo a la nación.
El hecho de acudir a tales argumentos demuestra carencia de imaginación y, sobre todo, la imposibilidad de plantear real y honestamente su proyecto de país en lo político, económico y social; porque siempre, con base en mentiras, le han vendido al pueblo promesas incumplidas y falsas ilusiones que han producida cada vez más desigualdad, injusticia y la fractura del tejido social.
Lo que a esos grupos retrógrados realmente molesta es el hecho de que con el nuevo modelo educativo la niñez y la juventud tengan un mayor acercamiento con la realidad, nuestra realidad, y que adquieran una formación que les permita analizarla, criticarla, cuestionarla y, cuando sea necesario, cambiarla.
Esas fuerzas siempre se han opuesto a la educación laica y han contado con el apoyo de la iglesia católica y los sectores económicamente dominantes de la sociedad, cuyo dominio requiere de mantener a la población sumida en la ignorancia, el fanatismo y el oscurantismo.
Recurrir al comunismo como una especie de coco para atemorizar a la población, sugiere que el fantasma que recorriera Europa a mediados del siglo antepasado «goza de cabal salud», como los difuntos del Tenorio. Y sin conocerlo, aunque no esté presente, le temen.
Nadie sabe qué cosa es el comunismo,
y eso puede ser pasto de la censura.
Nadie sabe qué cosa es el comunismo,
y eso puede ser pasto de la ventura.
– Silvio Rodríguez. Reino de todavía (canción).
* Miembro del Frente Regional Ciudadano en Defensa de la Soberanía, en Salamanca, Guanajuato.
Foto de portada: Gobierno de la República.
Comparte en Facebook
Twittéalo








