Galileo Galilei y el presidente uruguayo
Raúl Muñiz Torres
Cuenta la historia que Galileo Galilei tuvo que pedir perdón ante los Cardenales Inquisidores del Vaticano, por decir que el sol era el centro de todo y que la tierra se movía alrededor del él.
El 22 de junio de 1633, Galileo terminó su discurso de “arrepentimiento” y se cuenta que al final de su diatriba, murmuró para sí mismo y dijo: “y sin embargo, se mueve”, expresión que apuntalaba su propio convencimiento de que en efecto, la tierra no era el centro del universo y que todo lo que expresó ante los Cardenales, sólo fue un acto de corrección política que muy dentro de sí, no compartía.
Así, a la usanza de Galileo en las formas y el fondo, hace apenas unos días al presidente de Uruguay, José Mujica; se le adjudicó una afirmación que no es tal al decir los medios y entender el gobierno mexicano que el ejecutivo sudamericano puntualizó de manera categórica que México es un “Estado fallido”.
Lo que sí dijo el presidente Mujica a la revista Foreign Affairs Latinoamérica y que si no fuera por ser la figura que es, bien pudo haberse sostenido en su dicho, es lo siguiente:
“Es terrible. Es terrible que se caiga en ese tipo de cosas. A uno le da una sensación, visto a la distancia, que se trata de una especie de Estado fallido, que los poderes públicos están perdidos totalmente de control, están carcomidos. Es muy doloroso lo de México. Yo apelo a que México reaccione en su ética y en su moral”.
Lo de “Estado fallido” es lo que generó escozor al gobierno mexicano, pero de la manera textual como lo dijo Mujica, es completamente entendible porque “a la distancia”, por supuesto que no sólo el mandatario uruguayo tiene esa sensación. Hoy, para cientos de miles de personas en el mundo, México se asemeja a un gobierno que no sabe cómo proveer de justicia y verdad a su gente y al menos en esa característica, sí y aunque duela, México es un Estado fallido.
¿Le parece al gobierno mexicano que sus poderes están bajo total control? ¿También esa declaración se la quieren reclamar a Mujica? ¿No está el poder en México carcomido? ¿No tiene razón en ello también el presidente uruguayo?
¿Qué más dijo Mujica? “Es muy difícil que esto suceda en una sociedad moderna, porque además no es ninguna lucha política, es corrupción de cabo a rabo. Es todavía peor que la dictadura, porque las dictaduras, siendo feroces, por lo menos tienen un enfoque que pretende ser político. Esto es corrupción, esto es un negocio, es plata”.
¿Negará el Estado mexicano que el sino y signo de sus gobiernos, sobre todo el priista y que hoy nuevamente gobierna, tiene una larga imagen de corrupción e impunidad histórica? ¿A qué viene el desgarramiento nacionalista y simplón del gobierno de México, en contra del presidente de un país que por el contrario, goza de una imagen de progreso y civilidad probada?
Días después de sus declaraciones, el presidente Mujica tuvo que retroceder un poco, ser políticamente correcto y enviar un comunicado en el que decía: “no son, ni serán estas naciones (Honduras, Guatemala y México), estados inocuos o fallidos, porque tienen cimientos históricos de naciones precolombinas, tienen capital político en sus partidos y en sus decisiones democráticas, que están por encima de sus vicisitudes de hoy”.
Al terminar de redactar su comunicado y enviarlo, Mujica bien pudo de manera entendible, asumir la postura de Galileo Galilei y murmurar para sí mismo: “y sin embargo, a la distancia, da la sensación de que México es una especie de Estado fallido”.
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