Javier Hinojosa
«En primer lugar la vida, después los espacios y a continuación los edificios – al revés no funciona.”
Jan Gehl. Consultor de diseño urbano.
Jan Gehl nació en Dinamarca en 1936, para 1960 estaba concluyendo su maestría en la escuela de arquitectura de la Real Academia Danesa de Bellas Artes; como cualquier arquitecto su primer enfoque tuvo que ver con el diseño de construcciones apantalladoras y estilizadas como hacen tantos arquitectos recién egresados. Estando metido en estos proyectos se encuentra con Ingrid, su media naranja con especialidad en psicología del desarrollo quien le hace preguntas como: “Oye Jan, ¿Porqué los arquitectos y los planeadores no se preocupan por las personas? Este maravilloso encuentro deriva en un matrimonio no solo entre Jan e Ingrid, sino entre la sociología, la psicología, la arquitectura y la planeación urbana, en 1966 consiguen una beca de 5 años para hacer investigación sobre el tema de gente y ciudades y se van juntos a Italia a observar como interactúan los italianos con sus ciudades, (sería interesante averiguar cómo se consiguen estas becas).
En 1971 publica en danés su libro “La vida entre los edificios” recientemente traducido al español con prólogo del exalcalde de Bogotá Enrique Peñaloza bajo el título de: “La humanización del espacio urbano: la vida social entre los edificios”, este libro se ha convertido en el foco principal de su estudio y su quehacer. Al comenzar con la vida pública y las áreas en las que tiene lugar, el diseño del edificio se convierte en un medio para un fin y no un fin en sí mismo. Gehl hace hincapié en que la vida entre los edificios es una dimensión de la arquitectura que merece un tratamiento más cuidadoso, ya que es ahí donde la interacción social, la percepción, la recreación urbana y la experiencia sensorial de la vida de la ciudad se llevan a cabo. La vida entre los edificios comprende todo el espectro de las actividades humanas en el espacio público – el necesario, el opcional y los tipos sociales de comportamientos que él ha estudiado meticulosamente. Estos son, por tanto, las áreas vitales y por tanto, los procesos de planificación deben empezar por comprender estos espacios.
Autor también de “Espacios Públicos – Vida Pública” ( 1996) donde él y sus colegas se proponen educar a los ayuntamientos y departamentos de planeación de las ciudades sobre el valor de sus espacios públicos y la calidad de la vida pública que se está produciendo entre sus edificios. Estos estudios suelen consistir en tres partes – una evaluación de la calidad de los espacios públicos, una grabación de la vida pública en los espacios y en base a éstos, recomendaciones de mejora – que proporcionan un conocimiento sustancial de cómo se está utilizando la ciudad y la forma en que puede ser mejorada. Conocedores de que la formulación de recomendaciones por si solas no son suficientes para que los tomadores de decisiones tomen decisiones, (lo que demuestra que en todas partes se cuecen habas) ellos incluyen en sus estudios extensas demostraciones educativas y pedagógicas de los beneficios de las recomendaciones. Los principales estudios de este tipo los han llevado a cabo para los centros de las ciudades de Copenhague, Estocolmo, Oslo, Riga, Perth, Adelaide, Melbourne y Londres y han cristalizado en exitosas intervenciones.
Una buena parte de su trabajo se ha centrado en la bicicleta, un medio de transporte que asegura va a ser cada día más común y hace hincapié en la importancia de hacer transformaciones graduales para las remodelaciones urbanas, con el fin de hacer cambios sostenible y dar a la gente tiempo para adaptarse a los cambios físicos, ajustar sus estilos de vida, y experimentar con las nuevas formas de utilizar la ciudad. Las transformaciones graduales permiten una mayor flexibilidad en el proceso de diseño y facilitan los cambios de actitud a través de la participación del público y las experiencias positivas.
Gehl debería ser lectura exigida no solo en las universidades en donde se imparten las carreras de arquitectura, sociología y las que tengan que ver con planeación urbana, sino también debiera ser asignatura obligada para partidos políticos, institutos de planeación, colegios de arquitectos, candidatos a puestos públicos, regidores, directores de desarrollo urbano, diputados, senadores, gobernadores y presidentes de la república.
Es por esta gran trayectoria y los notables resultados que ha obtenido en sus intervenciones que en el Iplaneg estamos proponiendo que Gehl y sus colegas vengan a Guanajuato a echarnos la mano para revisar con su metodología las zonas metropolitanas de León y Celaya y Guanajuato capital y ayudar a concientizar por igual a técnicos, estudiantes, autoridades y ciudadanos en el arte de humanizar las ciudades. El costo de traerlos es insignificante ante la magnitud del impacto que todo este cúmulo de experiencias aportarían a la mejora de los espacios entre los edificios.
En palabras del legendario urbanista: “La vida pública en espacios públicos de calidad es una parte importante de una vida democrática y una vida plena”.
Historia de Gehl arquitects: http://gehlarchitects.com/story/?video=1
Project for Public Spaces: http://www.pps.org/reference/jgehl/
12 criterios para determinar un buen espacio público: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2013/04/22/12-criterios-para-determinar-un-buen-espacio-publico/
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