SOMOSMASS99
Emma Aguado
Miércoles 20 de mayo de 2015
Tres años han pasado desde aquel lluvioso julio en el que se convocó a la comunidad artística acambarense a una serie de reuniones que tuvieron como sede el ahora desaparecido y anteriormente muy tradicional Café Gaby ubicado en el centro de la ciudad de Acámbaro. A partir de allí nació una agrupación que hoy ostenta el nombre de Consejo Ciudadano de Arte y Cultura de Acámbaro (Conartcua) conformado por artistas y artesanos de muy diversa índole entre los que se encuentran escritores, pintores, músicos y promotores culturales divididos en varias comisiones: danza, artes plásticas y visuales, música, teatro, literatura, patrimonio tangible e intangible, identidad cultural, medio ambiente y educación.
Entonces la preocupación era lograr la organización del gremio con el objetivo de incentivar el quehacer artístico y lograr un contrapeso con las autoridades que desde hace muchos años han sido incapaces de satisfacer los ímpetus de esta comunidad, una de las más críticas y comprometidas de la sociedad en este municipio.
Sin embargo el panorama cultural desde la creación del Consejo no ha visto mejoras significativas a decir de sus propios integrantes, peor aún, las autoridades responsables de la promoción cultural en el municipio actualmente cobran de manera excesiva por asistir a sus talleres, rentan espacios en lugar de compartirlos sin propiciar actividad permanente, minimizan el papel de las bibliotecas, de los museos, sin preocuparse siquiera por formar públicos interesados en asistir a los eventos; se suma a la lista el descuido de las actuales autoridades municipales hacia la creación de nuevos espacios como el propuesto a finales del 2014 por la Universidad de Guanajuato interesada en un Centro Cultural, intención que ha quedado truncada por el momento.

- La creación de la Casa de Cultura fue un proyecto ciudadano que perdió sentido y rumbo cuando el gobierno se encargó de manejarla.
Pese a ello han proliferado esfuerzos autónomos, totalmente autogestivos que han visto nacer libros, exposiciones de artes plásticas, teatro, festivales de cine, talleres y conferencias en buena medida propiciados por los integrantes de Conartcua.
Ante lo que consideran un periodo de crisis en materia cultural, el pasado 19 de mayo en el espacio conocido como La Casa situada en el centro de la ciudad, el Consejo de Arte y Cultura fijó postura a través de una carta titulada “El Naufragio de la Cultura en Acámbaro” dirigida a candidatos y candidatas a los distintos puestos de representación popular que actualmente están en juego. En dicha carta Conartcua critica la reciente creación del Instituto Municipal de la Cultura de Acámbaro que se ha alejado de la finalidad con la que se creó la Casa de Cultura hace ya por lo menos 30 años, “Lo que en sus orígenes se denominó Casa de Cultura fue un proyecto creado por ciudadanos que perdió su sentido en cuanto quedó bajo el cuidado gubernamental, que fue adentrando el interés político mas no cultural; hoy está en su punto de calidad más bajo conocido con la denominación de Instituto Municipal de Cultura Acámbaro, que no hace honor a sus orígenes, ni a su correcta razón de ser, que se maneja sin ética cultural, que mantiene un Consejo Institucional que no funciona como contrapeso a las arbitrariedades que ahí se cometen. Es este un enorme elefante blanco que mantiene a la docencia y a sus talleres en raquítico estado por ausencia de actualizaciones, de capacitación y equipamiento”.
De igual forma se cuestiona el alto costo de las cuotas en los talleres, la renta de espacios destinados a eventos culturales y denuncia la falta de apoyo para docentes en el Instituto: “Este trienio ha cometido el mayor atropello burocrático en sus cobros y su forma de pago… Como creadores independientes padecemos el menosprecio por nuestra labor y, solicitar financiamiento para proyectos o la apertura de espacios se vuelve una acción… No aprobamos que los espacios creados para el disfrute cultural, que también es formativo de los habitantes, sea manejado por personas que desconocen de nuestra actividad”.
Pero la mayor parte de los 24 candidatos y candidatas a los distintos cargos que buscan el voto por mayoría relativa, desdeñaron la invitación girada por la organización cultural a cada uno de los partidos políticos con representación en el municipio para asistir a la lectura pública de la carta, (sólo tres acudieron los perredistas Gerardo Alcántar y José María Vázquez, además de Rosa García de Nueva Alianza). Ante lo que consideran un desdén más, integrantes de Conartcua como Teresa Jasso o Camelia Rocío comentan que no fue una sorpresa la falta de interés de los políticos porque en realidad “sólo se preocupan por el poder, refleja además que no tienen propuestas estructuradas para responder a las necesidades culturales”, a pesar de ello esperan que pronto puedan responder a su carta a través de un correo electrónico que se creó expresamente para recibir sus respuestas ante sus exigencias que son las siguientes:
* Una legislación cultural acorde a los tiempos y necesidades del municipio, que estimule a los creadores y sus producciones.
* Regularizar la situación laboral de los trabajadores de Casa de Cultura, hoy Instituto Municipal de Cultura Acámbaro, ya que el gobierno es el primero en transgredir la legislación laboral.
* Rendición de cuentas y ágil cumplimiento de la Ley de Transparencia y Derecho a la Información.
* Auditorías periódicas al Instituto.
* Selección del personal administrativo del Instituto, en base a proyectos por concurso según el cargo al que aspiren definiendo rangos de proyección, nivel de impacto y tiempos propuestos para cada fase.
* Que el personal administrativo cuente con las competencias laborales requeridas para la actividad cultural que pretendan desempeñar.
* Presentación pública de Informes de los empleados administrativos.
* Consejo Consultivo con perfil de competencias artísticas y culturales, con capacidad para guiar, analizar y seleccionar
proyectos de calidad con impacto real municipal, sin importar si los creadores son independientes o institucionales.
* Libre acceso a capacitaciones, promoción y proyección cultural a creadores institucionales e independientes.
* Crecimiento de la oferta de talleres al interior del Instituto y en las comunidades del municipio.
* Cuotas accesibles y becas para alumnos.
* Detección y apoyo a jóvenes talentos.
* Actualización de eventos artístico-culturales.
* Proyección de las artes que hasta ahora han sido menos apoyadas.
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