SOMOSMASS99
NO TODO ESTÁ PERDIDO
Agustín Galo Samario
«Incluso en las peores condiciones ha vencido la democracia”, afirmó el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, tras conocer los resultados del referéndum al que convocó el 29 de junio. “El esfuerzo sobrehumano para honrar al valiente pueblo de Grecia, el célebre OXI (No) que ellos han asumido como demócratas por todo el mundo, acaba de comenzar», dijo a su vez Yanis Varoufakis, al tiempo en que dimitía como ministro de finanzas para facilitar las negociaciones con Europa.
La noticia mundial es que el 61.5 por ciento de los griegos dijeron No a la Troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) y a su exigencia de aplicar más políticas de austeridad para salir de su prolongada crisis. Votaron No a más recortes en las pensiones, en el sistema de salud, de educación y en todos los servicios sociales. El No fue un sí a la renegociación de una deuda impagable que alcanza el 177 por ciento del PIB. Un sí que abra los caminos para el crecimiento económico y la justicia social. Un sí que permita una quita al endeudamiento, la reapertura de los bancos, la creación de fuentes de empleo y que, por el contrario, no congele ni reduzca los salarios y que detenga los despidos masivos.
Pese a las amenazas de expulsar a Grecia de la Unión Europea, advirtiéndole que de triunfar el No debía buscarse una moneda que sustituya al euro, sus ciudadanos decidieron enviar al mundo el mensaje de que es posible oponerse a las políticas neoliberales impulsadas desde hace décadas por los organismos financieros internacionales y que, a pesar de las dificultades, es factible sentarse a negociar el pago de su deuda en condiciones menos desfavorables.
Ese es el mensaje que más ha de temer la Troika: que el mundo se entere, no vaya a cundir el ejemplo, de que todo eso es posible sin perder independencia, soberanía ni la libertad para elegir el rumbo que los ciudadanos quieren para su país.
Una comparación totalmente arbitraria por lo que nos toca: en las elecciones del 7 de junio en Guanajuato los ganadores se impusieron ante unas urnas con el 61 por ciento de abstencionismo. Ayer en Grecia, el 61.5 por ciento de quienes participaron en el referéndum dijo No. Contra todo, la legitimidad hace la diferencia.
Comparte en Facebook
Twittéalo








