SOMOSMASS99
Emma Aguado / SomosMass99
Acámbaro, Gto. / Domingo 14 de febrero de 2016
No son muchos, pero hay por lo menos dos guanajuatenses radicados en Estados Unidos de América que han dedicado de forma voluntaria buena parte de su tiempo y esfuerzo a la comunidad hispana actualmente amenazada por las deportaciones a cargo del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) intensificadas desde principios de 2016. SomosMass99 ha podido conversar con este par de activistas quienes comparten para nuestros lectores sus opiniones y perspectivas sobre lo que sucede.
Arcadio Delgado fue presidente del Consejo Estatal del Migrante Guanajuatense y sus Familias responsabilidad que ha dejado de lado hace un año aproximadamente y hoy está al frente del proyecto llamado Cicero Area Project en Chicago, Ilinois, lugar donde radica. En los primeros días del año formó parte de una de tantas manifestaciones que se han realizado a las afueras de las oficinas de Migración de Chicago en conjunto con la llamada Alianza por los Derechos de los Inmigrantes. En esa ocasión la Alianza amagó con ir a un paro nacional de trabajadores migrantes y un boicot económico: “Podemos incidir en las urnas porque somos un importante grupo contribuyente”, dijeron en ese momento. También denunciaron la falta de compromiso de legisladores hispanos que no han cumplido con sus peticiones y criticaron a Barak Obama por ser parte de las redadas en contra de la comunidad latina y querer “quedar bien con la derecha”.
Al respecto conversamos con Delgado quien recordó que a finales del 2015 el presidente Obama había adelantado que habría deportaciones pero sólo para aquellos que estuvieran a punto de ser regresados a sus países o que tuvieran algún tipo de antecedente penal con enfoque principalmente en los centroamericanos. Sin embargo no ha sido así, “creemos que es contra los hispanos independientemente de su lugar de origen, hay varias organizaciones que han pronunciado su descontento por este ataque directo, nosotros pedimos a la oficina del Departamento de Migración que paren las redadas, que paren la xenofobia en contra de la comunidad”.
Francisco Gasca es otro líder guanajuatense que trabaja por los migrantes en Estados Unidos. Forma parte de ACT, Congregaciones Unidas del Área de Sacramento, perteneciente a PICO California (organización de ayuda comunitaria) una red de apoyo para migrantes que trabaja de forma gratuita y asesora a quienes busquen su ayuda. Francisco recuerda que actualmente la llamada Acción Ejecutiva Migratoria que busca proteger a por lo menos la mitad de migrantes indocumentados y que quedó en suspenso luego de que una veintena de estados comandados por Texas la detuvieran, actualmente está siendo analizada en la Suprema Corte de aquel país, con lo que todavía exista la esperanza de obtener algunos permisos, aunque no resolvería por completo el problema de los indocumentados.
Pero Gasca comenta que alternativamente a la Acción Ejecutiva, la presión de activistas ha logrado que lugares como Sacramento obtengan permisos importantes como el conseguido este año para atender la salud de 3 mil migrantes de entre 19 y 64 años sin importar su estatus migratorio en algunos hospitales privados de la ciudad. Actualmente ACT está conformado por nueve personas que representan a más de 65 mil familias y 20 templos católicos.
Tanto Arcadio Delgado como Francisco Gasca han estado realizando talleres para informar a los migrantes sin papeles sobre sus derechos. “Vamos a las iglesias porque ahí es donde encontramos a la gente, el obispo nos ha ayudado mucho, así hacemos llegar la información día a día. La mayoría son personas que trabajan en el campo y la construcción, y sus problemas más grandes tienen que ver con la salud. Son más hombres los que asisten porque las mujeres se quedan trabajando en las casas. Cuando hemos necesitado de los medios vamos a los anglosajones, nos apoyan más que las televisoras hispanas, más que Univisión”, comenta Francisco Gasca.
Arcadio Delgado detalla que en Chicago no hay registro exacto de indocumentados pero asegura que hay miles y es difícil contabilizar cifras exactas, por lo pronto comenta que, “estamos trabajando con centroamericanos, mexicanos, independientemente de donde provengan, dando talleres para que conozcan sus derechos”.
Al preguntarles qué información proporcionan en sus talleres ambos coinciden en decir que lo primero que deben saber los indocumentados es que tienen derecho a permanecer callados, insisten en la importancia de pedir un abogado, a no firmar ningún documento, de no mentir en caso de tener que responder alguna pregunta sobre su identidad y a no permitir que invadan la propiedad privada. “Hay que tener cuidado, tenemos nuestros derechos fundamentales amparados por la constitución de Estados Unidos, independientemente de los papeles, nosotros creemos que no hay personas ilegales en el mundo”, comenta el responsable de Cicero Area Project.
Delgado agrega que no tiene conocimiento de cuántos guanajuatenses son activistas en la actualidad pero les hace un llamado a involucrarse en esta lucha, porque “no sabemos cuándo va a suceder que termine ésto, se supone que tenían una cantidad de 12 mil que deportar, pero hay que entender que la historia de los Estados Unidos se ha aprovechado de los migrantes, nos ha dado documentos cuando ha sido necesario: en la amnistía, cuando los braceros, porque los norteamericanos nos necesitaban, hoy no sabríamos decir cuándo parará”.
Por último Francisco Gasca puntualiza que como líder activista ha estado visitando a los presos en la región de Sacramento donde tienen un área especial para gente sin permiso de residencia, calcula que en la actualidad hay entre 80 y 90 reclusos cuya único delito “ha sido no tener papeles” y llama la atención sobre el actuar del Sheriff’s Department o de las autoridades encargadas de la seguridad en el área, quienes reciben dinero por cada migrante detenido que es entregado a Migración, lo que tiene múltiples implicaciones jurídicas pero sobre todo de derechos humanos. “Nosotros ya lo estamos investigando y pronto daremos la información”, comenta.
Para finalizar, ambos coinciden en que el trabajo de divulgación no concluirá por el momento recurriendo, como en el caso de ACT, a los líderes religiosos de quienes han recibido mucho apoyo y quienes prestan sus instalaciones para los talleres; todo ello independientemente de la situación política que vive Estados Unidos ante el inminente arribo de un nuevo grupo de poder en el país, ambos están conscientes de que no es delito ser ilegal porque las fronteras, aseguran, responden a intereses políticos, no humanos.



Comparte en Facebook
Twittéalo








