Breaking

Poder, control y seguridad en la costa michoacana

Sociedad País / Top News / 04/05/2016

SOMOSMASS99

 

Heriberto Paredes / SubVersiones

Aquila, Mich. / Martes 3 de mayo de 2016

 

Fredy tiene 33 años, de complexión robusta y alto, su piel morena se ha formado con el sol de la costa michoacana en donde ha vivido casi toda su vida. Es nieto e hijo de campesinos, siempre ha trabajado la tierra, cultiva papaya, tomate verde, maíz y hortalizas. Su pasión de vida es el surf y ha procurado practicarlo a pesar de que en un principio su familia no estuvo de acuerdo. Esas son las dos cosas que le motivan día con día, ser mejor en las olas y trabajar la tierra para salir adelante. En 2009 se incorporó a la guardia de su comunidad, Santa María Ostula, municipio de Aquila, lo hizo motivado porque varios jóvenes de su edad le entraron y porque su abuelo, Trinidad de la Cruz, don Trino, era el comandante general. No era un contexto fácil, en la mayor parte del estado una escisión de La Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios, se había apoderado de casi todo el territorio a base de extorsión y amenazas y la costa no era la excepción: este grupo se había apoderado de cientos de hectáreas pertenecientes a la comunidad y que se encontraban en espera de una resolución del tribunal agrario para ser, tal vez, una dotación de tierras.

La comunidad no tuvo nunca una respuesta y por el contrario, veía cómo el presidente municipal, el priísta Mario Álvarez el «Chacal», se adueñaba de sus tierras, las repartía a sicarios y las usaba para la carga y descarga de metanfetaminas y cocaína que eran transportadas o por avionetas o por lanchas; esta tierra también servía para entrenamientos y en ocasiones para cavar fosas en las que se echaban cada día más cuerpos. Federico González, «Lico» era el operador más efectivo y se convirtió en una verdadera pesadilla para la gente que ahí vivía.

INTERIORES COSTA MICHOACANA (13)
Fiesta patronal de la encargatura de El Duín a comienzos de la Semana Santa de 2016.

 

Luego de varios meses de silenciosa preparación, la comunidad nahua decidió recuperar las tierras sin esperar la resolución del tribunal agrario. Conformó su guardia comunitaria para proteger a la población y el 29 de junio de 2009 decidió tomar las 1,200 hectáreas que estaban en posesión de los Templarios. Aquella madrugada, Fredy comenzaría uno de los episodios más complejos de su vida y será su participación en esta lucha por la tierra la que al final lo llevó a ser hoy, un policía comunitario que ya tiene varias historias en su trayectoria por defender la vida.

«Aquella madrugada casi toda la comunidad entró muy callada a las tierras que antes se conocían como la Camaguancera, ahí tenían sus casas algunos Templarios. Pero esas tierras siempre han sido de Ostula y mi abuelo nos enseñó que había que luchar de esta forma porque llevaban muchos años esperando que el gobierno les regresara las tierras y eso nunca pasó. Ya luego de la recuperación, los malandros empezaron a amenazar a la gente, a cobrarle cuota o a matarla si se negaban a obedecerlos. Yo por eso me salí, porque no quería que me mataran, pero ya cuando nos organizamos estando fuera, tuvimos el apoyo de las autodefensas de otros municipios y decimos regresar. Si no fuera por eso no hubiera recuperado mi casa, mis cabañas, no hubiera podido seguir trabajando las tierras de mi abuelo» me cuenta Fredy en una plática mientras recorremos en su camioneta varios de los paradores turísticos de la carretera 200.

INTERIORES COSTA MICHOACANA (14)

La guerra en la costa michoacana había comenzado. La afrenta que una comunidad indígena había cometido contra los patrones se pagó con el asesinato selectivo y la desaparición forzada. Hasta ahora 34 personas han perdido la vida y 6 han sido desaparecidos a manos de los Templarios, en ocasiones vestidos de militares, en otras vestidos de civil, pero siempre con el odio y la saña que los ha caracterizado. Toda una generación de luchadores sociales fue exterminada, gente que había trabajado siempre por su comunidad, una buena parte de ellos maestros, el jefe de tenencia, el comisariado de bienes comunales completo, jóvenes que se habían politizado y hasta niños. El abuelo de Fredy, don Trino, el principal impulsor de la recuperación de las tierras y de la fundación en ellas de la encargatura de Xayacalan, fue asesinado también, el 6 de diciembre de 2011, a pesar de que estaba rodeado de una caravana de periodistas y activistas del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

A Fredy lo amenazaron y le exigieron vender cocaína, metanfetaminas y cristal a sus clientes en las cabañas que estaba levantando en la Ticla, una de las playas de la comunidad. Se negó y de inmediato le exigieron una cuota de 70 mil pesos que no podía pagar, por lo que decidió irse de su comunidad y poner a salvo a su esposa y sus dos hijos. Durante su exilio mantuvo la actividad agrícola como sustento principal, se instaló, primero en Guadalajara y luego en Colima, no perdió contacto ni con la poca familia que le quedaba al interior de la comunidad ni con otras personas que también se habían tenido que ir ante las altas probabilidades de ser asesinadas. Serían estos contactos los que permitirían que a comienzos de 2014 se fraguara el combate a los Templarios y el regreso a la comunidad de las familias desplazadas.

Al funeral de su abuelo no pudo asistir, sabía que los malandros lo estarían esperando, pero me cuenta que su abuela vio cómo, desde la casa de enfrente, varios Templarios se habían juntado para hacer fiesta y burlarse de la muerte de don Trino, a quien antes de matar, torturaron.

INTERIORES COSTA MICHOACANA (7)

La seguridad, uno de los dolores de cabeza del gobierno michoacano

El levantamiento armado de las autodefensas puso sobre la mesa el escenario de horror que vivían la mayoría de poblaciones en Michoacán. Sacó a la luz una cantidad impresionante de agravios, que van desde la extorsión hasta la violación sin freno de mujeres en por lo menos el 70 por ciento del estado, sin que hasta ahora exista una sola averiguación previa en contra de las personas que cometieron estos delitos. Las autodefensas desnudaron la conexión entre el crimen organizado y las instituciones de gobierno, dieron nombre y rostro a lo que era un rumor a gritos.

De ahí que el gobierno federal implementara la estrategia de división de los grupos de autodefensa y su infiltración por parte de aparentes ex miembros de organizaciones criminales. La poca sagacidad de los comunitarios permitió el éxito del gobierno federal y logró que el comisionado especial, Alfredo Castillo, desorganizara y fracturara un movimiento que había costado mucho esfuerzo y muchas vidas; la creación de la Fuerza Rural como un cuerpo policiaco oficial que permitía la legalización de las autodefensas sólo sirvió para uniformar a un sector importante de criminales y generar confusión entre la población. Hasta la fecha, no se sabe cuáles son las atribuciones de los rurales, no se sabe si todos tienen doble militancia –la policiaca y la criminal– y para complejizar la situación, en el estado se desató el surgimiento de varias facciones de grupos armados que operan localmente y que se reivindican de alguna manera. Pero de seguridad para la población, en pocas regiones del estado se puede hablar bien, una de ellas es, precisamente, la costa.

INTERIORES COSTA MICHOACANA (8)

Pese a que en Tierra Caliente y en la zona norte del estado han vuelto las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones, las extorsiones, las balaceras a mitad de la carretera y el breve periodo de tranquilidad que otorgaron las autodefensas bajo el mando del doctor Mireles Valverde –que ha terminado a todas luces– la región de la costa se ha mantenido en un saldo blanco, es decir, que desde febrero de 2014, momento en que autodefensas y policías comunitarios ingresan a esta zona para combatir contra los Caballeros Templarios y hasta ahora, no se ha tenido ni un solo asesinato, ni una desaparición, algo de verdad sorprendente para los escenarios de horror que se vivieron poco antes de este proceso.

Si de seguridad se trata, la costa es un caso ejemplar. Bajo el mando de Cemeí Verdía, un buen número de autodefensas –provenientes de otros municipios– y varios de los desplazados, ahora convertidos en una nueva policía comunitaria, retomaron el control de la costa, desde Aquila y hasta la frontera con el municipio de Lázaro Cárdenas, refugio actual de los Templarios replegados. En cuestión de meses, la policía comunitaria y las autodefensas detuvieron a cientos de personas, recuperaron propiedades, permitieron que las familias desplazadas regresaran a su comunidad y generaron un ambiente para restablecer la organización comunitaria tradicional a partir de una asamblea general. Ostula se convirtió así en un contrapunto –junto con Cherán, en la meseta p’urhépecha– de la estrategia de división del Estado. Las demás comunidades de Aquila han conformado también su policía comunitaria pero su organización interna no ha tenido la fuerza política que Ostula ha mostrado.

INTERIORES COSTA MICHOACANA (9)

 

Mando único, nuevo descalabro

Luego de que Enrique Peña Nieto y Miguel Ángel Osorio Chong anunciaran su estrategia de seguridad nacional basada en un mando único para los cuerpos de policía, las negativas se han manifestado en todo el país. Según las vocerías, tanto federales como locales, todo está listo para que la depuración de los cuerpos de policía se implemente en todo el país, sin embargo, estados como Michoacán, Morelos, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Chiapas, se han vuelto barreras para que esta estrategia se implemente. En el caso michoacano, Cherán ha manifestado públicamente, a través de varios comunicados, que no aceptará la implementación del mando único y que se amparan en su derecho a la autodeterminación para negarse a esta estrategia; por su parte, la región costa-montaña, comprendida, además de Aquila, por Coahuayana y Chinicuila, se manifestó en contra del mando único hasta poco antes de que saliera de prisión Cemeí Verdía –detenido el pasado 19 de julio de 2016, acusado de varios delitos que no se comprobaron. A partir de enero de 2016, Verdía mantuvo un perfil bajo, no hizo declaraciones al respecto del periodo en prisión y mucho menos de su salida, dentro de la comunidad comenzó una desazón sobre posibles acuerdos con el gobernador actual, el perredista Silvano Aureoles, quien aseguró que haría lo posible por sacarlo de la cárcel.

Hasta que el 10 de marzo, en un acto protocolario –innecesario–, sucedió lo que tanto temía la comunidad: Aureoles, acompañado de militares de la XXI Zona Militar y marinos de la X Zona Naval, así como de José Luis Arteaga Olivares, presidente municipal de Aquila, se tomó la foto con Cemeí Verdía para anunciar que el mando único sí operaría en la costa michoacana. Nadie de las autodefensas y policía comunitaria estuvo presente, nadie de la comunidad. En los medios circularon varias fotografías de Aureoles y Cemeí sonrientes, espaldarazos y apretones de mano incluidos. La misma historia de traición, desde la perspectiva de las comunidades, se repitió ahora en la costa, sin embargo, en esta ocasión y pese a los acuerdos firmados sin el respaldo comunitario, las fuerzas de seguridad que realmente tienen presencia en estos tres municipios han decidido fortalecerse y no permitir que el mando único se convierta en un mecanismo para ser desplazados.

El 19 de marzo, en reunión urgente, autodefensas, fuerzas rurales y policía comunitaria se reunieron con el alcalde de Aquila y su síndico, Ítalo Serrano, para aclarar las implicaciones de este nuevo pacto en materia de seguridad, pero sobre todo para dejar en claro que no habrá retroceso en el proceso de unificación y solidaridad que se ha mantenido hasta ahora entre los tres municipios. De manera muy ácida, se aceptó la firma del acuerdo, caras largas, pocas expresiones de conformidad fue el ambiente general de la reunión. A diferencia del acto con el gobernador, Cemeí no asistió a la reunión, ni se tomó la foto con comunitarios y autodefensas, dejando cada vez más clara su posición cercana al gobierno y cada vez más lejana a la comunidad.

INTERIORES COSTA MICHOACANA (10)
José Luis Arteaga Olivares, presidente municipal de Aquila.

Durante más de dos horas, cada comandante de autodefensas y policía comunitaria explicó las suspicacias frente al gobierno de Silvano Aureoles, el espacio estuvo abierto para expresar dudas y comentarios; por su parte, José Luis Arteaga expresó abiertamente que no van a permitir que se pierda la tranquilidad y la paz que se ha logrado, sin embargo, sus palabras no eran del todo claras: «Ahora que somos gobierno, que nos ha costado lograr el control de nuestro territorio, no hay que permitir que vengan otros a encabezar nuestra seguridad y mucho menos vamos a permitir que regresen los delincuentes». Esa es, finalmente, la táctica que seguirán estos grupos en la costa michoacana: aceptar a regañadientes el mando único para no ser desplazados por personas externas y de esta forma vigilar también la actitud del gobierno –estatal y federal– en la región.

«Hay compañeros que tal vez anden desubicados pero no han perdido el rumbo, porque el mismo dolor, el mismo sentimiento, lo tiene cada uno de ustedes. Los méritos que ha hecho el movimiento se los deben a cada uno de ustedes, porque cada uno de ustedes tiene ese motivo de luchar y no tiene un compromiso, y no tiene un acuerdo, tenemos una responsabilidad, ¿con quién?, con mi amigo, con los niños más pequeños, con nuestras propias familias que ya no están, con ellos realmente tenemos el compromiso. Con la institución municipal es el respaldo para abrir las puertas con los del Estado y buscar la línea, no política, sino la línea del buen trabajo para que nuestras propias familias y nuestros muertos estén realmente dignos, los llevamos siempre en la conciencia de lucha, una lucha que es digna, que es digna de reconocer, muchos de ustedes, de la gente de las comunidades en su momento no tenían la edad y no les importó, ¿por qué? Por que así como traemos las armas nosotros, de estar conviviendo, llegaban aquellos y nos mataban. Quiero dejar muy clara esta parte: el ayuntamiento y el gobernador van a ser los responsables de lo que suceda. Si yo estoy cometiendo un delito, yo mismo me entrego, pero ¿qué delito he cometido, nomás cuidar a la gente, nomás patrullar?» plantea Germán Ramírez, de 29 años, comandante de la policía comunitaria de Ostula –a quien los Templarios le mataron a su padre– frente a toda su tropa justo al final de la reunión.

Se perfilan dos grupos claros: por un lado, el reducido núcleo que controla Cemeí Verdía, el cual se ha visto beneficiado, visiblemente, con nuevas armas y autos nuevos, vales para gasolina y un acercamiento innegable con la presidencia municipal; en oposición, está la mayoría de los comunitarios de los tres municipios, quienes han logrado una presencia considerable en el amplio territorio, desde la frontera con Colima y hasta la comunidad de Huahua, municipio de Lázaro Cárdenas y que cuentan actualmente con el apoyo de las estructuras comunitarias y el reconocimiento de las personas. Bajo el mando de Germán Ramírez (Ostula), Héctor Zepeda (Coahuayana) y Francisco y Picierre (Chinicuila), las tropas comunitarias y de autodefensa apuestan por una reconstrucción de la vida comunitaria y de los proyectos de salud, educación, productivos y culturales que tanto han faltado luego de la presencia del crimen organizado.

INTERIORES COSTA MICHOACANA (11)

Ni policía, ni rural, ni municipal

Con mirada desconfiada, Fredy escucha las distintas participaciones en la reunión de los comunitarios que, luego de la sorpresiva firma del mando único por parte de Cemeí Verdía, tiene lugar bajo la sombra de una amplia palapa en una de las tantas playas que colman la costa.

«Yo no entré a esto del mando único ni a estar patrullando porque mi vida es la tierra y elsurf. Estoy como apoyo por si se necesita en algunos operativos y en algunas emergencias, pero no voy a entrar a esta lógica porque no soy policía, en todo caso, soy comunitario y así me quiero quedar», sentencia Fredy mientras comemos la carne asada que una comisión repartió al final de la reunión. Hace un calor infinito, tomamos agua, saludamos de mano a quien va pasando por esta parte de la palapa en donde estamos, cada uno de ellos , viejos combatientes de una guerra que nunca se reconoció. Pero que la gente recuerda firmemente, recuerda sobre todo que sin la participación de estos hombres y algunas mujeres, la vida no podría pensarse en esta zona tan importante.

INTERIORES COSTA MICHOACANA (12)
De pie, Germán Ramírez; sentados, algunos de los mandos de las autodefensas y comunitarios de la región costa-montaña.

Además de miles de hectáreas de tierra fértiles, la extensión de las playas es impresionante, y por supuesto, constituye un tesoro arrebatado al crimen organizado y al Estado, quien no ha podido construir ni autopistas ni hoteles de gran turismo ni amplios desarrollos habitacionales exclusivos ni un segundo puerto de menor envergadura para aligerar al de Lázaro Cárdenas y al de Manzanillo, pero sobre todo para consolidar la transportación de drogas y armas entre Colombia y Estados Unidos; Fredy tiene conciencia del paraíso en el que vive y está dispuesto a defenderlo, aún por encima de las divisiones que ha provocado Verdía: «Yo le voy a entrar cuando sea necesario, así como lo he hecho desde antes, desde que mi abuelo animó al pueblo para recuperar las tierras de la comunidad, así como cuando defendí a Cemeí cuando le empezaron a disparar mientras jugaba un partido de fútbol y tuvo que escapar. No vamos a permitir que la comunidad se divida de nuevo, menos que se venda al gobierno, que aunque ha tenido gestos positivos, no se puede confiar en ellos del todo, ahí están los verdes y los marinos que vinieron a atacarnos el año pasado y que mataron al niño de Ixtapilla. No sé cómo Cemeí puede pactar con ellos».






Luis López




Entrada Anterior

Orson Welles y Charles Foster Kane: el genio y la obra

Siguiente Entrada

Tortura sexual, práctica común de las fuerzas de seguridad





0 Comentario


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

Orson Welles y Charles Foster Kane: el genio y la obra

SOMOSMASS99   PERSIGUIENDO SOMBRAS Raúl Muñiz Torres Miércoles 4 de mayo de 2016   Si alguien me concediera...

04/05/2016