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Redacción / SomosMass99
Ciudad de México / Lunes 9 de mayo de 2016
La organización defensora de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) declaró preso de conciencia a Ildefonso Zamora Baldomero, indígena tlahuica del Estado de México que ha defendido por años el Bosque de Agua, situado en los límites de esa entidad y la Ciudad de México, y por cuya labor su hijo Aldo Zamora fue asesinado en 2007. Hoy se encuentra en prisión acusado de robo.
En tanto, desde la cárcel, el activista dijo: «Yo trabajo para detener la tala ilegal en nuestros bosques y ese trabajo me costó caro. Me costó la vida de mi hijo y mi libertad».
«Un hombre mexicano que se halla injustamente en prisión, al parecer como castigo por su activismo pacífico contra la tala ilegal de árboles, debe ser excarcelado de forma inmediata e incondicional», exigió AI en el mismo comunicado en que nombró a Ildefonso Zamora «preso de conciencia».
Al tiempo que recordó que el defensor de bosques fue detenido en noviembre de 2015 en la comunidad indígena tlahuica de San Juan Atzingo, a 80 kilómetros al suroeste de la Ciudad de México, la organización citó declaraciones de su directora para las Américas, Erika Guevara-Rosas: “A Ildefonso Zamora lo están castigando por denunciar los daños que se están causando al territorio y al entorno de su comunidad. Nunca debió haber sido encarcelado y debe ser puesto en libertad inmediata e incondicionalmente. Proteger el medio ambiente y defender los derechos humanos no son delitos”.
El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) y Greenpeace, a su vez, mostraron su beneplácito por el posicionamiento de AI y afirmaron que «las acusaciones de robo formuladas contra Ildefonso Zamora se basan en una serie de testimonios fabricados. El fiscal registró los testimonios de testigos presenciales que describieron los hechos usando exactamente las mismas palabras que si las estuvieran leyendo de un guión, no se preservó la escena del crimen y no se manejaron debidamente las pruebas».
Ambas organizaciones consideraron que “la determinación adoptada por la organización de derechos humanos más grande del mundo debe ser considerada por el gobierno del Estado de México, encabezado por Eruviel Ávila, así como por el Juez Vicente Antonio Bermúdez, del Juzgado Quinto de Distrito en Materias de Amparo y Juicios Federales en el Estado de México, quien próximamente resolverá el juicio de amparo promovido por la defensa del líder indígena tlahuica”. Confiaron también en que el juzgador otorgará en breve el amparo de la justicia federal «reconociendo que la acusación sin fundamentos en su contra busca inhibir la labor que ha ejercido como defensor de los bosques de San Juan Atzingo».
En este sentido, Amnistía Internacional dijo que la detención de Ildefonso Zamora «forma parte de una serie de amenazas y actos de hostigamiento relacionados con sus campañas contra la tala de árboles», y denunció nuevamente que no ha sido investigado exhaustivamente el ataque perpetrado contra sus hijos Aldo y Misael en 2007, en el que el primero perdió la vida y el segundo sobrevivió a pesar de que resultó malherido.
Desde prisión, Ildefonso Zamora dijo: «Yo trabajo para detener la tala ilegal en nuestros bosques y ese trabajo me costó caro. Me costó la vida de mi hijo y mi libertad. Quiero seguir trabajando por el bien de mi comunidad y porque la tala está acabando con gran parte de nuestra madre tierra».
“La historia de Ildefonso refleja la forma en que se trata a muchas personas que defienden los derechos humanos y activistas de base en México. No debe permanecer ni un segundo más en la cárcel. Las autoridades mexicanas deben redirigir sus esfuerzos a encontrar a los responsables de los ataques y de la persecución política desatada contra él y su familia”, concluyó Erika Guevara-Rosas.
Amnistía Internacional explicó que los presos de conciencia son personas encarceladas por sus opiniones políticas, creencias religiosas u otras convicciones profundas, o debido a su origen étnico, sexo, color, lengua, origen nacional o social, situación económica, nacimiento, orientación sexual u otra condición. Es una distinción que Amnistía Internacional sólo da a personas que no han usado la violencia ni propugnado su uso.
Greenpeace y el Centro Prodh explicaron por su parte que el nombramiento de «preso de conciencia» de Amnistía Internacional es una distinción que sólo da a personas que no han usado la violencia ni propugnado su uso, e hicieron énfasis en que Ildefonso Zamora ha combatido la tala clandestina de los bosques especialmente desde el año 2005. «El 15 de mayo de 2007, tras interponer una denuncia por tala ilegal, sus hijos fueron emboscados. Aldo murió y Misael quedó herido. Unas semanas después, el entonces presidente de la República, Felipe Calderón, le entregó un reconocimiento por su trabajo y le prometió justicia, lo mismo que el entonces gobernador Enrique Peña Nieto».
Ambas organizaciones documentaron «el injusto encarcelamiento» del ambientalista y lanzaron la campaña #IldefonsoLibre que incluye una petición en línea dirigida al gobernador Eruviel Ávila; al procurador de Justicia Estatal, Alejandro Gómez; y al presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Sergio Medina, para exigirles desechar los falsos cargos que se le imputan a Zamora. «Hasta el día de hoy, ninguna de las autoridades ha respondido a las más de 22 mil personas que ya firmaron la carta para exigir la liberación de Ildefonso».



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