SOMOSMASS99
Edgar Cortez
Martes 10 de mayo de 2016
Ese fue el carácter que tuvo la presencia de Michael Forst, Relator Especial sobre la situación de defensoras y defensores de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en México durante la semana pasada. ¿Qué distingue una visita no oficial de una sí oficial?
Luego que se aprobaron los primeros documentos de derechos humanos en el mundo, aparecieron en muchos países, personas y grupos denunciando que los derechos no se cumplían o que de plano se atropellaban. Algunas de esas personas fueron llegando a las reuniones de Naciones Unidas para informar de los problemas de derechos humanos en sus países y regiones; también se hicieron presentes con el fin de cuestionar lo que informaban los gobiernos sobre el cumplimiento de sus obligaciones para con los derechos humanos. A estos grupos en un inicio se les denominó organizaciones no gubernamentales (ONG’s) para diferenciarlas de las representaciones de los gobiernos.
Para inicios de la década de los noventa ya existía en la ONU un movimiento que buscaba se reconociera por los gobiernos el derecho de defender derechos humanos. Finalmente en diciembre de 1998 se aprobó, en la Asamblea General de la ONU, la Declaración de las Defensoras y Defensores de Derechos Humanos. Ahí se precisa quiénes son defensoras y defensores, qué pueden hacer y también define las obligaciones que tienen los Estados para con este grupo.
En el año 2000, la entonces Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas creó un mecanismo especial para asegurarse que se cumpliera con lo establecido en la Declaración de Defensoras y Defensores, que fue la actual Relatoría Especial sobre la Situación de los Defensores de Derechos Humanos. El actual Relator es el Señor Michael Forst, experto francés de temas de derechos humanos.
Cuando un relator quiere visitar un país debe realizar un proceso de negociación con su Cancillería. Primero externarle su interés de visitar el país y sus razones, esperar a que los gobiernos le extiendan formalmente la invitación y entonces negociar la fecha de la visita, los lugares a donde llegar así como con quiénes se va a encontrar, tanto autoridades como personas y grupos defensores de derechos humanos.
El año pasado, el Relator externó su interés en visitar México en razón de los numerosos reportes de agresiones que suceden en el país en contra de estas personas y grupos. Inicialmente la Cancillería le había dicho que sí lo invitarían, pero a inicios de este año empezó a recibir mensajes ambiguos que por momentos parecían una cancelación. Finalmente el gobierno mexicano precisó que no se cancelaba la visita sino que se posponía hasta 2017.
Al no poder concretarse por ahora la visita oficial, lo que sucedió fue una visita no oficial; es decir el señor Forst fue invitado por un grupo de legisladores mexicanos para presentar un libro, y en torno a eso se tejió la oportunidad de una visita y encuentros oficiales y con defensoras y defensores. Una consecuencia del que sea una visita no oficial es que no habrá un reporte final del viaje.
Sin embargo, la visita le permite al Relator hacerse de una clara noción de lo que sucede en nuestro país pues pudo encontrarse en tres momentos con nutridos grupos de defensores y defensoras en la ciudad de México, en Puebla y en Chihuahua. Ahí escuchó infinidad de testimonios y se llevó en claro que dedicarse a la defensa de los derechos humanos en México es un servicio de alto riesgo.
@EdgarCortezm
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