SOMOSMASS99
Agustín Galo Samario / SomosMass99
Guanajuato, Gto. / Martes 18 de octubre de 2016
Samara Colina, una joven veinteañera, fue detenida y agredida a rodillazos por policías estatales la madrugada del lunes durante el operativo conocido como Barredora, mediante el cual policías desalojan las calles del centro histórico de esta ciudad con el supuesto objetivo de abrirle el paso a los servicios de limpia municipales.
La joven denunció que los uniformados que la atacaron también utilizaron pistolas eléctricas, de las llamdas Taser, y que al ser esposada para subirla a una camioneta de la Policía Estatal resultó con cicatriz en la espalda. Los agentes nunca se identificaron y al llegar a los separos municipales no le fue permitido realizar la llamada telefónica a la que tiene derecho ni se le realizó ninguna revisión médica.
En entrevista telefónica con SomosMass99 relató que a eso de las cinco de la mañana del lunes, cuando cenaba frente al Museo Ionográfico del Quijote, a unos 300 metros del Teatro Juárez, más de cien policías llegaron en grupo «y en plan violento empezaron a jalar y a empujar» a las personas que se encontraban en el lugar. Preguntamos si tenían orden, pero de inmediato nos empezaron a empujar. Sacamos celulares y entonces empiezan a jalar y empujar a todos. A unos que salían de la Dama de las Camelias, a otros de las pizzas. Todos estábamos tranquilos, no se hacía ruido, caminaban o estábamos cenando. Pero eran muchos más policías… como sacamos los celulares y empezamos a grabar dieron la orden para que me agarraran. Fueron unos diez policás, hombres y mujeres. Me pusieron las esposas, me manosearon, me dieron de rodillazos en los glúteos y en las piernas de forma de que no quedaran marcados los golpes.
«Cuando empujaban a la gente utilizaban los tasers. Intentaron darme toques, pero lo lograron porque llevaba chamarra. Hay un video donde se ve que me suben a la camioneta y se oyen los choques eléctricos. Luego fueron las amenazas, a un amigo le dijeron que nos iba a ‘cargar la chingada’ su publicaba los videos. A mí no me dejaron llamar a mis familiares, pero sí me tomaron nombre y dirección. Además, los policías tenían los gafetes al revés y se negaron a identificarse».
Samara Colina dice que prepara una denuncia en la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guanauato, pues no se explica cómo es que suceden estas cosas ni qué intención tiene las autoridades al implementar este tipo de operativos. «Tiene como tres o cuatro cervantinos que los hacen, y no sé si todos los días, pero me parece deliberado que es para llevarse a la gente, a jóvenes y crear conflicto. El problema no es barrer las calles, sino que lo hacen a la hora del cierre de bares. Ni siquiera hay necesidad de que haya policías y menos que vayan armados con tasers; todos se irían pues nadie se quiere mojar con los chorros de agua que lanza el servicio de limpia. Parece que lo que quieren es sacar multas porque ya tienen preparadas las camionetas preparadas».
Insiste en que no entiende por qué implementan estos operativos, ni por qué con tantos policías estatales y federales. Menos cuando se trata de un festival cultural. «Nosotros estábamos muy tranquilos, no había gente borracha ni nada, sino caminando y cenando. Son turistas… no sé por qué tener limpia la calle para los turistas de la mañana y no para los de la noche. Tengo videos de hace un año, grabé cómo torcian los brazos de muchachos».
Samara Colina también compartió lo que le sucedió a través de las redes sociales. En Facebook, donde aparecen algunos videos de la actuación policial de la madrugada del lunes, se lee sobre su «amarga experiencia», cuando estaba acompañada por dos amigos y una amiga, y «un contingente de más de 100 policías llegó a retirarnos violentamente bajo el operativo conocido como ‘barredora’ (…) Nosotros respondimos grabando cómo empujaban, pateaban y amenazaban con tasers (maquinas de choques eléctricos) a la gente que se encontraba caminando y cenando tranquilamente en la calle de Sopeña. Durante todo el trayecto nos dijeron en tono amenazante que no podíamos grabar, a lo que respondimos que es nuestro derecho».
Añadió que «entre las múltiples amenazas que recibimos, a uno de mis amigos le dijeron ‘si publicas los vídeos a ti y a tu amiga los va a cargar la chingada porque vamos a tener todos sus datos’. Al chico que estaba junto a mí en el MP le dijeron ‘si no te gusta que te insulten no salgas de noche y no tomes’. Esta es una practica común durante el Festival Internacional Cervantino México, la ‘barredora’ consiste en empujar a todos los que estén en la calle con la excusa de barrer la calle».


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