SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Jueves 16 de noviembre de 2017
«No hay más alternativa que organizarnos abajo, sin los partidos políticos, sin la corrupción de toda la clase política», sostuvo María de Jesús Patricio Martínez, aspirante a la candidata presidencial en 2018 por el Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en su gira por Totonacapan, región del norte de Veracruz, adonde acudió para recolectar las firmas que el Instituto Nacional Electoral le exige para obtener la nominación.
En un discurso dirigido a los habitantes de la zona, dijo: «El Totonacapan, es un espejo de lo que pasa en todo el estado de Veracruz, y Veracruz de la violencia y el despojo que se extiende por todo el país. En nosotras y nosotros está que seamos también un espejo de resistencia y de rebeldía».
De visita en Papantla, relató que al caminar por los territorios indígenas de esta entidad ha visto los dolores de la gente, su esperanza y, sobre todo, la organización que germina por todas sus geografías.

Foto: Adolfo Vladimir / Cuartoscuro.
Denunció que «los malos gobiernos y sus jefes transnacionales decidieron que quieren el gas y el petróleo de nuestras comunidades. Para conseguirlo hemos visto, como aquí, que el gobierno y las empresas a costa de lo que sea se quieren adueñar de nuestros recursos. No les importa contaminar el agua que corre debajo de la tierra y que se convierte en vida para nuestros pueblos. Siembran la muerte con las lumbreras, la liberación de gas venteado, los derrames tóxicos por ductos dañados. Contaminan el agua de nuestras comunidades en ríos y manantiales. Despojan y destruyen la tierra sembrando su muerte, destrucción, explotación, desprecio y represión en contra de nosotras y nosotros.
«Siembran miedo, desaparecen a nuestra gente y la violencia del narcotráfico cada vez se distingue menos de lo que hacen las empresas mineras, las que extraen hidrocarburos mediante el fracking, de quienes comercian y trafican con los hermanos y hermanas migrantes que pasan por estas tierras, de quienes matan mujeres sólo por ser mujeres y de quienes mal gobiernan para el capataz del dinero».
Afirmó que «ellos, los de arriba, discriminan a los pueblos para justificarse a sí mismos (…) Desprecian al diferente para justificar la represión, nos hablan de clases sociales para ocultar la explotación. Y así lo hacen en todo el país sin distinguir si vivimos en las ciudades o en el campo; o si somos campesinos o periodistas; o si somos estudiantes o amas de casa; o si somos blancos o morenos.
Nuestros territorios, añadió, son las lenguas originarias, las culturas ancestrales, nuestras resistencias, la organización comunitaria que invita a no vendernos, a no rendirnos ni claudicar, a no olvidarnos de lo que heredamos de nuestros antepasados para protegerlo; «que nos invita a organizarnos y a gobernarnos ejerciendo lo que en colectivo decidimos».
Por todo eso, en el Concejo Indígena de Gobierno y el Congreso Nacional Indígena «tenemos la vista en la tormenta que cae sobre nosotros, y vemos que va a arreciar». Se buscará seguir imponiendo las reformas estructurales, «que de por sí ya nos están golpeando». Y lo harán «a costa de lo que sea en todo el país, sin importar el color del gobernante por mas independiente que se diga pues su ambición está allá arriba, donde deciden a quien o quienes declararán la guerra para apoderarse de nuestros territorios, nuestros derechos, nuestras vidas».
Marichuy, como se le conoce, también visitó el Colegio de Bachilleres de Polutla, en el municipio de Papantla. Primero explicó a las y los estudiantes que el Congreso Nacional Indígena se creó hace más de 20 años y fue integrado por los diferentes pueblos indígenas a propuesta del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Un espacio donde todos sintieran que es la casa de los pueblos, para caminar juntos, porque ya no estaban de acuerdo en dar luchas aisladas, cada quien por su lado.

Marichuy en la región de Totonacapan, Veracruz. | Foto: CIG.
Luego, les contó que al ver que los problemas se han agravado para los pueblos indígenas, que había más muertos, desaparecidos y encarcelados por defender sus tierras; que había más abandono y más olvido, otra vez el EZLN les hizo una propuesta: participar en el proceso electoral de 2018. Muchos le contestaron «que por ahí no queremos ir, no queremos ser como un partido más». Pero cuando les explicaron que la idea es que los pueblos indígenas fueran visibles otra vez y para que se organicen, se reúnan y se fortalezcan entre todos, después de platicar dos días durante el V Congreso Nacional Indígena y consultar a sus comunidades aceptaron la propuesta zapatista. Pero sólo con ese fin, el de visibilizar la problemática de los pueblos «usando las herramientas que tiene el poder» y a través de un Concejo Indígena de Gobierno, integrado por concejales de cada región del país, cada pueblo, cada comunidad, con mujeres y hombres.
«Entonces, ¿qué queremos con esto, jóvenes y jóvenas? Queremos dar a conocer a México y al mundo que tenemos que organizarnos. ¿Para qué? Para defendernos nosotros mismos de lo que están haciendo los que tienen el dinero y tiene el poder. ¿Y qué es lo que quieren ellos, los ricos, los que solamente deciden quién queda, quién le sigue, qué hace, (que) son los grandes capitalistas? Ellos solamente están pensando que en las comunidades, en los pueblos indígenas ven solamente el signo de pesos, ¿Cómo? A través de los diferentes despojos que vienen haciendo en todos los pueblos indígenas, llegan, abren la tierra y sacan oro, sacan petróleo, ponen eólicas para generar energía, pero sin pedirle permiso a los dueños de las tierras. ¿Quiénes son los dueños de las tierras? Las comunidades, y no les piden permiso y llegan y se ponen sin preguntarles si están de acuerdo o no».
Foto de portada: Concejo Indígena de Gobierno.
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