SOMOSMASS99
Rausati / SomosMass99
Ciudad de México / Domingo 1 de julio de 2018
Andrés Manuel López Obrador, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional Electoral, ganó la elección a la Presidencia de la República con más del 53 por ciento de los votos. En su primer discurso, el candidato de la coalición Juntos haremos historia llamó a todos los mexicanos a la reconciliación nacional y ofreció hacerla realidad de la mano de organismos nacionales, internacionales y de la ONU.

Foto: Sitio oficial Andrés Manuel López Obrador.
López Obrador ofreció una conferencia pasadas las 23:00 horas, después de que el presidente del Consejo General del INE, Lorenzo Córdova Vianello, dio a conocer los resultados del conteo rápido que le daban la victoria. El candidato de Morena convocó a colocar por encima de los intereses personales «el interés superior: el interés general. Como afirmó en su momento Vicente Guerrero, la patria es primero».
Luego de asegurar que el nuevo proyecto de nación buscará una auténtica democracia y no instaurar una dictadura, ni abierta ni encubierta, anunció que los cambios serán profundos pero habrá libertad empresarial, de expresión, de asociación y de creencias. Se garantizarán todas las libertades individuales y sociales, igual que los derechos ciudadanos y políticos consagrados en la constitución.
Más adelante reiteró que el principal propósito de su gobierno será el combate a la corrupción, confiado en que México es heredero de grandes civilizaciones y en que no es verdad que sea un fenómeno cultural del pueblo mexicano, que es inteligente, honrado y trabajador. «En consecuencia, erradicar la corrupción y la impunidad será la misión principal del nuevo gobierno».

Foto: Sitio oficial Andrés Manuel López Obrador.
Fue entonces que aseguró que su gobierno cambiará la «fallida estrategia» de combate a la inseguridad y la violencia: «Estoy convencido de que la forma más eficaz y más humana de enfrentar estos males exige el combate a la desigualdad y a la pobreza. La paz y la tranquilidad son frutos de la justicia.
«A partir de mañana convocaré a representantes de derechos humanos, a líderes religiosos, a la ONU y a otros organismos nacionales e internacionales para reunirnos las veces que sean necesarias y elaborar el plan de reconciliación y paz para México que aplicaremos desde el inicio del próximo gobierno».
Córdova Vianello había ubicado minutos antes al candidato del PAN, Ricardo Anaya Cortés, con una votación de entre el 22.1 y el 22.8 por ciento; al abanderado del PRI, José Antonio Meade Kuribreña, entre el 15.7 y el 16.3 por ciento; y a López Obrador con una votación entre el 53 y 53.8 por ciento. Resultados que todos los aspirantes a la presidencia de la República conocían desde antes y que, a eso de las 20:00 horas, llevaron a Meade Kuribreña y Anaya Cortés a reconocer su derrota y desearle suerte al candidato vencedor.
Ya en un zócalo de la Ciudad de México con alrededor de 40 mil personas, al que arribó con dificultades por la cantidad de hombres, mujeres y niños que salieron a las calles para saludarlo, López Obrador reconoció que su triunfo «pertenece a todas y a todos. Por ese esfuerzo de muchos dirigentes sociales, de políticos, de muchos ciudadanos, indígenas, campesinos, obreros, estudiantes; profesionales de todas las clases sociales, de todos los sectores, de todas las religiones, millones de librespensadores (…), vamos a cumplir todos los compromisos. ¡No les voy a fallar! ¡No se van a decepcionar! Soy muy consciente de mi responsabilidad histórica. No quiero pasar a la historia como un mal presidente».

Foto: Rausati / SomosMass99.
Se desató la euforia de muchísimas personas. Muy diferente a 2006 y 2012, cuando con el anuncio de los triunfos de Felipe Calderón y Enrique Peña no sólo hubo indignación por el fraude electoral, sino frustración, impotencia, miedo y enojo de muchísimas personas. Ahora, desde las diez de la noche la plancha del zócalo capitalino se fue llenando de gentes de la tercera edad, ciudadanos y ciudadanas maduras, jóvenes, niños, mujeres y hasta padres con sus hijos en carreolas. Todos alegres, contentos por el triunfo de López Obrador, triunfo que cada uno hizo propio y que lleva una carga enorme de optimismo y esperanza por el futuro del país.
Si con los gobiernos anteriores se vivieron decepciones y frustraciones inmensas, si López Obrador no correspondiera con los cambios sustanciales que requiere el país sólo construirá una desilusión de crueldad infinita, rompería esa enorme confianza que el pueblo ha puesto en él.
Foto de portada: Sitio oficial de Andrés Manuel López Obrador.
Comparte en Facebook
Twittéalo








