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La ruptura de la soledad

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Alex Roalva

Miércoles 10 de octubre de 2018

 

Alex Roalva nació en Costa Rica. Empieza su interés por la poesía a los 14 años, cuando pudo unirse al taller Círculo de escritores y poetas costarricenses. De ahí formó su propio taller con personas ajenas a la poesía, con escolaridad baja, los cuales pudieron hacer recitales y visitas importantes por la provincia de Cartago.

En el 2010 le hicieron un homenaje en vida varios cantautores nacionales. Ese mismo año publicó su primer libro, Andamios de confesión. Un poemario joven, fresco y un tanto torpe pero enérgico en ocasiones. “De ahí estuve participando en recitales, me di a la paternidad responsable, y retomo desde hace cuatro años el escribir. Nace entonces Analogía del abismo, un libro honesto. No podría decir más”, cuenta Alex. El poemario es en formato digital y pronto estará a la venta en cualquier país.





La ruptura de la soledad

Ahora, ¡basta ya!

espuma de gruesa piel gris,

hilo siniestro del coral intransigente

que enciende las mareas,

revuelta de sombras undívagas,

crisol putrefacto de la inmediatez y sus abismos,

alacena vacía y sin rastros de polvo,

cuchillo único para el cuello,

ruptura de la sangre y sus bemoles encriptados,  

pantalla exacta para el odio,

televisor en tinieblas,

radio cortante entre las venas,

susurro de moscas marchando,

ejército de hormigas sin patas,

gusano de la apatía,

ruina de los candados que olvidaron como cerrar,

puerta sin tirador ni secreto detrás de su espalda,

ruego en silencio,

ruego gritado

que por no ser escuchado

es igual al silencio.

Basta ya de amarme sin brazos

donde se condena el ruido que hacen

solo un par de zapatos sin ánimo.

Basta ya de nombrarme

como si quisieras conocer mis otras caras,

que solo una te muestro

y está deformada por tu aullido cortante.

¡Es suficiente!

abriré la puerta a patadas,

esa puerta sin corazón

que piensa que toda la inmensidad

cabe en la rendija que existe

entre el suelo y su falda endurecida.

¡Basta ya, puta soledad!


Foto de interiores: Pixabay.






Luis López




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