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José L. Gutiérrez y la magia de los acrílicos

Diálogo Estado / Para Ver, Oír y Comer / Top News / 10/10/2018

SOMOSMASS99

 

Jesús Oñate Moreno*

Miércoles 10 de octubre de 2018

 

De manera somera, hablaremos en este artículo de la historia y evolución técnica de los materiales empleados por los artistas plásticos del mundo, desde sus orígenes hasta nuestros días, considerando los pigmentos o colorantes de origen orgánico, inorgánico y sintéticos, así como los aglutinantes.

Arte rupestre: El artista de la época rupestre aplicaba los pigmentos por medio de frotación directa sobre las paredes de las cuevas que habitaba, empleando colorantes inorgánicos de colores: negro, rojo y blanco.

Pintura al freso: Posteriormente, la ornamentación de sus aposentos y centros ceremoniales se realizó sobre muros hechos de piedra y cal (calicanto) recubiertos con aplanados de cal y arena, en donde se pintaba con agua y pigmentos estando aún frescos. A este procedimiento se le llama pintura al fresco, en el que se anexaron otros colores: azul, amarillo y marrón.

Pintura encáustica: Otro método contemporáneo a la técnica del fresco fue la encáustica, que consiste en el empleo de cera de abejas como aglutinante, con resina de copal y pigmentos. Se aplica diluido por calentamiento con espátula o pincel.

Más tarde surgió la pintura llamada a la “tempera” o temple. En la que se emplean diferentes pegamentos de origen animal, vegetal y sintético.

Temple de cola: Se le llama temple de cola al pegamento elaborado a base del cocimiento en agua de pieles, cartílagos y huesos de diferentes animales, con los que se obtiene una solución para la aplicación de pigmentos.

Temple al huevo: Es un pegamento elaborado con huevo de gallina (sólo la yema o el huevo entero), aceite de linaza, barniz damar y agua. Perfectamente emulsionado sirve de aglutinante de pigmentos.

Temple de caseína: La caseína se obtiene de la leche de vaca, descremada o desgrasada. Se emplea como aglutinante de pigmentos. Para su preparación, en un recipiente se hierve medio litro de agua y se agregan 100 gramos de caseína en polvo y 30 gramos de carbonato de amonio, se mezclan perfectamente hasta formar una emulsión. Se emplea para pintar, mezclada en partes iguales de caseína y agua.

Temple de sábila de nopal: De origen prehispánico, empleado en México, se elabora con pulpa de agave de nopal de diferentes maneras. Ejemplo: se parte el nopal en trozos de tamaño pequeño y se pone a macerar en un recipiente con agua durante ocho días. Posteriormente se hierve con la misma agua. Se sacan los fragmentos y se prensan para extraer la sábila, se elimina el bagazo y con esta emulsión se pinta con pigmentos.

Esta técnica también se emplea para pintar fachadas de casas, únicamente se agrega cal apagada, sal de grano y más agua, en su caso algún colorante. Esta pintura posee la característica de tener mayor duración que las pinturas vinílicas actuales, es más barata y repelente a los insectos.

Pintura a la acuarela: Es de origen milenario en los países asiáticos. Los pintores ingleses la dieron a conocer en el mundo occidental modificando la fórmula original que consiste en la mezcla de pigmentos finamente molidos con goma de tragacanto o arábiga y agua. Se obtiene en tubos de estaño o pastillas, se diluye en agua.

Pintura al guache: Esta técnica se prepara disolviendo goma de tragacanto, miel de abeja y agua. Con este aglutinante se mezclan los pigmentos y se hace una pasta de consistencia media, ni muy líquida ni muy espesa, y se aplica sobre papel o cartulina. Se obtiene en tubos de plástico o estaño, se diluye en agua.

Pintura al pastel: Se elabora a base de gises suaves de caolín y pigmentos aglutinados con pegamento de colas de pieles, goma arábiga y leche. Se aplica por frotación directa, sobre papel o cartulina.

Pintura Conté: Técnica inventada en 1795 por el químico Jacques Conté. Se elabora a base de arcilla, goma arábiga y pigmentos. Se expende en barras, tipo gises o lápices. Se aplica sobre papel o cartulina.

Pintura al óleo: Se descubrió en el año de 1410 por los pintores hermanos Van-Eyck, de origen flamenco. Esta técnica revolucionó las formas de pintar en su época a nivel mundial. Su uso sigue vigente hasta nuestros días. Se caracteriza por su brillo esmaltado, que no se logra con el temple, y su facilidad de manejo. Con el óleo se pueden lograr empastes con volumen, mezclarlo con otros materiales para lograr texturas, como arena de mar o polvo de mármol y otros materiales.

Sin embargo tiene un inconveniente, con el tiempo se craquela y se oscurecen los colores, en relación con la pintura al temple es menos durable.

El óleo se elabora con base en una mezcla de pigmentos con aceite de linaza o de nuez, barniz damar, goma arábiga, resina de copal, miel de abejas y trementina, se aplica con pinceles y espátula. Se diluye con aguarrás o barnizeta (emulsión a base de aguarrás, aceite de linaza y barniz damar en partes iguales, perfectamente mezclados).

En México, a raíz del triunfo de la Revolución, los pintores revolucionarios se dieron a la tarea de hacer un arte público a través de pintura mural. Para realizar sus obras recurrieron a los procedimientos tradicionales como pintura al fresco, al temple, la encáustica y el óleo. Sin embargo, había la inquietud por emplear nuevos materiales, que ofrecía la industria química moderna, la petroquímica.

Entre los pintores que más destacaron en esa búsqueda estaban: David Alfaro Siqueiros, pionero en el empleo de ducos, siendo también el primero que cambió los pinceles por el aerógrafo o pistola de aire. José Clemente Orosco, Rufino Tamayo y Carlos Mérida, entre otros, utilizaron la piroxilina, el silicato de etilo, etc.

Estos artistas contaron con el apoyo técnico del pintor y químico José L. Gutiérrez, quien fue determinante en sus investigaciones. El maestro Gutiérrez nació el 15 de marzo de 1900 en el estado de Morelos. Aprendió pintura en el Instituto Pratt de Brooklyn y estudió y trabajó en un laboratorio de química fabricante de pintura en los Estados Unidos.

En el año de 1936 colaboró en un taller experimental de pintura fundado por David Alfaro Siqueiros en el país del norte. A su regreso a México en 1945 funda el Centro de Investigación de Pinturas y Plásticos en el Instituto Politécnico Nacional, donde asesoró a pintores nacionales y extranjeros.

Años más tarde, el maestro Gutiérrez desarrolló una fórmula que revolucionó la industria mundial de fabricación de pinturas. El acrílico resina polimerizada y comercializó en México con el nombre de Politec. Su fórmula se utiliza en la fabricación de pinturas industriales en todo el mundo.

Desde el año de 1410, año en que se inventó la pintura al óleo, no se había descubierto otra pintura que superara sus cualidades y que igualara las de otras técnicas. Hoy la pintura acrílica Politec es empleada por artistas plásticos, diseñadores, artesanos y miles de estudiantes en todo el planeta.

En Celaya existen murales realizados con la técnica del acrílico, como es el caso de los que se ubican en la Presidencia Municipal y en el Instituto Tecnológico de Celaya.

El maestro José L. Gutiérrez murió en el año de 1968. Un mes antes de su muerte participó con los estudiantes en la gran marcha de protesta contra la represión del presidente asesino Gustavo Díaz Ordaz.


* Esta es una colaboración del Coletivo Miguel Hidalgo de Celay, Guanajuato, al que pertenece el autor.

Foto de portada: Pixabay.






Luis López




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1 Comentario

el 05/02/2021

Coletivo Miguel Hidalgo de Celay
Jesús Oñate Moreno

Por fa, ingresar historia de Politec y del maestro Gutiérrez a wikipedia,

necesitamos más mexicanos como José L. Gutiérrez en wikipedia



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