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Esos problemas de la escuela…

Para Ver, Oír y Comer / Somos Audio / SOMOS PALABRAS / Top News / 27/03/2019

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Gerardo Sánchez*

 

Gerardo Sánchez nació el 8 de abril de 1959 en Celaya, Guanajuato, ciudad en la que radica hasta la fecha. Estudió la licenciatura en español y la Normal de Educación Básica. En el ámbito literario, asistió a los talleres poéticos con Armando Adame y Efraín Bartolomé, poeta chiapaneco. Ha publicado los poemarios: Poemas haciendo fila, Ed Praxis / Dos filos, 1984; Jugar a ser poeta, Ediciones de la Casa del Diezmo, 1990; Dolencias infantiles, Ed. Cuarto creciente, 1992, con el cual obtuvo el Premio Nacional Efraín Huerta en 1993; Escuela de mediodía, Casa de la Cultura de Tarimoro, 1998, y Asuntos de escuela, Ed. Fuera de comercio / Escuela de escritores de Querétaro, 2001. También ha publicado Límites interiores (Gobierno del Estado de Guanajuato, 1993); Cuadernos de repaso, Ediciones La Rana, Colección de autores de Guanajuato, 1998; Letanía de los cuarenta, Ed. Praxis, 2001; Mueblería y otros poemas, Ediciones Tierra Blanca, 2010. Y en 2002, De tarea, vivencias, Diversa ediciones, que lo volvió a publicar en 2010. La calidad de su poesía lo ha colocado en un lugar relevante dentro de los poetas de Guanajuato.





Los problemas

Los problemas de matemáticas

siempre nos agarran desprevenidos

saltan sobre nosotros muy temprano

cuando apenas la luz empieza a engordar

y a envolvernos suavemente;

Sí. Cuando todavía traemos la almohada

jalándola con un hilo delgadísimo.

La maestra quien sabe por qué

con su voz soñolienta

arroja los problemas de matemáticas

para que entren a nuestros cuadernos

con un golpe de números derrumbándose.

 

En verdad nos causa terror

el gesto feroz de la maestra

Y parece que estos problemas

no pudieran resolverse nunca jamás.


Al mediodía

Al mediodía, el sol pesa en nuestros lápices,

no podemos escribir.

 

La maestra nos habla de los grandes hombres,

pero nosotros no podemos escribir.

 

Nos amenaza con un cero:

no podemos escribir.

 

Dice que castigará nuestra rebeldía,

sin embargo, no podemos escribir.

 

Maestra:

díganos de una vez

cómo le sacamos el sol

a nuestros lápices.


En la escuela

En la escuela hay un niño muy triste

no hace ruido al caminar,

nunca juega con nosotros.

Siempre parece que mira

algo que no comprende.

Las niñas le tienen miedo.

Jamás lo hemos visto reír.

A la hora del recreo se pasea

como buscando algo que se le perdió

y nadie se atreve a preguntarle.

 

Cuando salimos de la escuela

se envuelve aún más en su silencio,

va por la calle

como si alguien lo llevara de la mano.

 

El otro día la maestra nos contó

que su madre había muerto hace poco.


En el salón de clases

En el salón de clases nos exigen silencio

no debemos hablar con nadie,

por eso extendemos lo más posible

las palabras que la maestra nunca entenderá.

 

Platicamos mucho

con un lenguaje que es como una red

donde nosotros tejemos sin enredarnos.

 

La maestra cree que es una alfombra de silencio.


La hora

La hora de recreo

divide la escuela

en dos partes desiguales.

 

En la primera están las maestras,

comen y platican con seriedad.

 

En la otra parte, lejos de ellas,

nosotros vivimos para medir

hasta dónde podemos llegar,

porque cuando termine el recreo

ya seremos adultos,

cuidando un pequeño territorio.


Cuando nos ponemos a iluminar

Cuando nos ponemos a iluminar los mapas

la extensión del mundo nos parece pequeña,

pero nos gusta ir sintiendo como crecen los países

al llenarlos del color preferido.

 

Al iluminar de azul los mares

cuidamos que el agua

no se vaya a derramar,

porque entonces

nos marcharíamos muy lejos

remando hacia quien sabe dónde

y nuestros padres se quedarían muy tristes

sin habernos siquiera despedido.


Cuando el día está nublado

Cuando el día está nublado

nuestra escuela

parece flotar entre nubes.

 

Entonces nos sentimos de algodón

como si fuéramos pelotitas muy redondas

moviéndose por el aire frío.

 

La maestra no nos puede seguir

porque tiene demasiado hueso

en su sentido de responsabilidad.



* Selección de poemas del libro De tarea: Vivencias.

Voz de audio: Yatzil Victoria Hernández Ramírez.

Fotos de interiores:

(1) Chris-Liverani (@chrisliverani) / Unsplash.

(2) Avel-Chuklanov (@choclanov) / Unsplash.

(3) Davor Denkovski (@ddentovski) / Unsplash.

(4) Kristina Flour (@tinaflour) / Unsplash.

(5) Randy-Fath (@randyfath) / Unsplash.

(6) Daria Tumanova (@tumanova_photo) / Unsplash.

(7) Glenn Carstens-Peters (@glenncarstenspeters) / Unsplash.






Luis López




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