SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Ciudad de México / Jueves 6 de febrero de 2020
- La muestra fue vista en la Bienal de Venecia por más de 86 mil personas
Hay quien dice que el drama en una película no puede tener un futuro puesto que todo relato ha sido predicho, realizado y editado para atajar nuestra incredulidad, así sea en forma temporal. Y hay quien piensa, como Pablo Vargas Lugo, que el cine es el medio más adecuado para llevar a cabo una reflexión no sólo acerca del concepto de fe como creencia religiosa sino, también, sobre las maneras en que nuestras convicciones se ven reflejadas –cuando no distorsionadas e instrumentalizadas– en el discurso político y el imaginario cultural.

La exposición Actos de dios, de Pablo Vargas y abierta al pública en el Laboratorio Arte Alameda, parte de las distintas perspectivas que ofrecen las cuatro versiones de los evangelios canónicos sobre una misma historia. La obra recoge las inconsistencias en los detalles y las divergencias en algunos momentos que se refieren a episodios específicos en la vida de Cristo para generar una narrativa no-lineal y plantear una serie de preguntas en torno a lo que sucedería si aquel a quien le fue asignada la tarea de redimir a la humanidad, se esmerara en cumplir las predicciones que de su vida hicieron los profetas, sin tener la certeza de que se logren consumar.
Más todavía, ¿qué pasaría si se pusiera en entredicho la relación causa-efecto y, de escapar su desenlace al orden de las cosas que dictaba el Antiguo Testamento, ¿cómo se reorganizarían sus episodios y se acomodarían sus secuencias? En otras palabras, Actos de dios abre la posibilidad de imaginar qué nuevas enseñanzas podríamos sacar si las parábolas no consiguieran revelar aquello que, según dictaba la biblia, permanece oculto desde la creación; y si, ante el desconcierto de actantes y actores que protagonizan esta historia, se cruzaran sus miradas dejando que se infiltren nuevas subjetividades en sus distintos escenarios.
Así lo explica la presentación para la Bienal de Venecia donde fue vista por 86 mil personas y de donde llega directamente al Laboratorio Arte Alameda (LAA), con el propósito de reflexionar en torno al concepto de la fe al proponer nuevas miradas a algunos pasajes de los evangelios y la exégesis, y su ineludible impacto en las sociedades occidentales, principalmente a partir del cuestionamiento de qué pasaría si las cosas no suceden como están escritas.

«Pablo Vargas Lugo es un artista con una trayectoria indudable en la construcción de su propio lenguaje y en las maneras en que relaciona arte y ciencia, y arte y tecnología, pero también explora los mitos que en un momento damos todos por hechos cuando en realidad son narrativas que podemos mirar desde muy diversas formas, a propósito del juego, ese juego que establece desde la relación cinematográfica, pero también desde la escultura y con la microbiología», consideró la directora del INBAL, Lucina Jiménez, durante la inauguración.
El artista, a su vez, dijo que el hecho de tener mayor espacio en el LAA ofrece a la exposición “un nuevo contexto, una nueva resonancia”, y consideró que, “básicamente, la premisa de Actos de dios es tratar (…) de crear una narración o de entender el significado de una narración a una serie de hechos. En primer lugar, tendríamos la idea de la profecía que es llevada a la realidad a partir de una serie de eventos que luego se cristalizan de una doctrina y para mí era importante crear una analogía con el guion de cine, los hechos que ocurren durante la filmación y la edición de lo que se filma”.
Actos de dios es una instalación compuesta por tres videos de 15 minutos cada uno, los cuales fueron grabados en el parque nacional de Cuatrociénegas, Coahuila —hoy en peligro de desaparecer—, con la participación de destacados actores mexicanos como Gabino Rodríguez, Andrés Weiss, Gilberto Barraza y Erika de la Llave, entre otros.
Luego de su exhibición por más de seis meses en el pabellón nacional de la 58ª Muestra Internacional de Arte de la Bienal de Venecia, como representante de México, la instalación Actos de dios, con curaduría de Magalí Arriola, permanecerá en el LAA hasta el próximo 17 de mayo.

Para su presentación en México –el inicio de una itinerancia que la llevará a recintos de Querétaro, Michoacán y Coahuila—, la muestra aprovecha la disponibilidad de un mayor espacio del que tenía en Venecia para incluir dos esculturas que ofrecen fórmulas descritas a través de citas religiosas y un “tapete microbiano” realizado a partir de formas de vida ancestrales que se encontraron en Cuatrociénegas, así como una pieza que aborda la transformación de entes naturales y la manera en que se pueden interpretar los accidentes de la naturaleza como señales culturales.
Con información y fotos de la Secretaría de Cultura.
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