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¿Algún día podrán descansar en paz?

Diálogo Estado / Raúl Muñiz Torres / Top News / 09/09/2015

SOMOSMASS99

 

PERSIGUIENDO SOMBRAS

Raúl Muñiz Torres

 

Como padres de familia, como ciudadanos, como seres humanos en busca de una elemental dignidad, desearíamos que aquellos 43 jóvenes estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, no hubieran desaparecido, quisiéramos haberlos pensado e imaginado mejor dentro de las aulas de clases impartiendo el conocimiento y la sabiduría que ellos mismos habían adquirido.

Pero nada de eso, su memoria parece que no tendrá el descanso digno de los que se han ido, sí por el contrario, parecen destinados a vagar por el cúmulo ofensivo de dudas y “verdades históricas” de un gobierno incapaz de generar certezas.

Parece destinado su recuerdo a correr entre los informes sesudos de expertos que no sabemos bien a bien si vienen a clarificar y corregirle la plana a la Procuraduría General de la República o si en realidad sólo le han echado un poco más de lodo al dolor de los padres de familia que se aferran, de manera entendible, a cualquier fierro ardiendo para encontrar vivos o muertos a sus hijos.

No parecen que puedan llegar a tener descanso porque seguirá corriendo tinta de periódicos y periodistas dispuestos a señalar que el gobierno miente porque un experto, sólo uno, ha dicho que es imposible que la PGR dictamine que los muchachos murieron incinerados en un basurero público de un lugar llamado Cocula.

La memoria de los muchachos de Ayotzinapa se enreda cada vez más porque es de por sí una imagen brutal pensar sus cuerpos sin vida en un basurero, quemándose tal cual se desaparece la basura. Por eso, ojalá como lo dijo José Narro, el rector de la UNAM, la verdad llegue “sin adjetivos” aunque esta sea insoportable.

Y sin embargo, así, con esa verdad insoportable y sin adjetivos; podríamos como sociedad y sus padres, como las personas que mejor conocieron a los muchachos, brindarles un luto con certeza y un desahogo permanente pero lleno de certidumbre. Podría este país, así, saber que en la más profunda soledad que la muerte puede generar, se puede pensar en que la justicia no nos ha abandonado.

Pero nada de eso, quizá nunca sepamos en realidad como es que se fueron, donde quedaron sus cuerpos, por qué la saña inaudita para destrozarlos hace un año y así permanentemente con nuevos informes, nuevas investigaciones, nuevas dudas, mayores miedos.

Hoy se anuncia una nueva investigación con expertos de la más probada capacidad pero el resultado parece ser previsible: si la PGR reconfirma su “verdad histórica”, surgirán otros expertos que dirán lo contrario. Si la PGR recula, reconfirmaremos que no se puede confiar en este gobierno.

Ojalá prive la cordura y la justicia, esos muchachos, sus padres y este país lo merecen. Ojalá ya pronto, puedan descansar en paz.

 

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