SOMOSMASS99
Agustín Ramírez Agundis*
Miércoles 9 de septiembre de 2020
Es urgente tomar medidas para evitar que continuemos consumiendo alimentos y bebidas que nos enferman y nos conducen a transitar por la edad adulta y por la tercera edad con niveles cada vez más pobres en nuestra calidad de vida.
En el cuadro siguiente se muestran las primeras cinco causas de los fallecimientos ocurridos en México durante el año 2018, distribuidas en varios rangos de edad. En cada cuadro está anotada la causa y el número de decesos correspondientes.

Este cuadro pone de manifiesto la precariedad en la que se encuentra la situación de salud en nuestro país. Al observar las cifras y las causas enunciadas en la primera columna –que corresponde a la primera infancia− nos damos cuenta que las cosas no están nada bien. Sin embargo, podemos dejar ese análisis para otra ocasión.
Hoy la intención es revisar cuáles son los motivos principales por los cuales fallecen los mexicanos en su conjunto. Esto con la finalidad de resaltar la importancia de una acción con gran trascendencia ocurrida recientemente en el estado de Oaxaca.
La última columna corresponde a las causas de muerte considerando la totalidad de las ocurridas a lo largo del 2018. Allí podemos observar que la primera causa consistió en las enfermedades cardiovasculares, alcanzando una cantidad cercana a los 150 mil fallecimientos. Esa enfermedad fue la cuarta causa de muerte en el grupo de entre 15 y 44 años, la tercera causa entre 45 y 64 años y la primera causa para la tercera edad, considerando ésta como la compuesta por las personas con 65 o más años.
La segunda causa de muerte fue la diabetes, con 101 mil 257 fallecimientos. Este padecimiento fue la primera causa de los decesos ocurridos en el grupo de personas entre 45 y 64 años y la segunda causa en la tercera edad.
La tercera causa a nivel general le correspondió al cáncer, con 85 mil 754 fallecimientos. Como se puede observar, el cáncer se presentó como la cuarta causa de muerte en el grupo de 1 a 4 años, la segunda causa para el grupo de entre 5 y 14 años y también para el grupo de entre 45 y 64 años y la tercera causa para el grupo de 15 a 44 años.
Los padecimientos hepáticos fueron la cuarta causa, con casi 40 mil defunciones. Esta enfermedad fue la quinta causa de muerte entre los 15 y los 44 años y la tercera causa entre 45 y 64 años.
La quinta causa en lo general fueron los homicidios que provocaron 36 mil 685 decesos.
En total, en todo el país, según los datos del INEGI, fallecieron 722 mil 611 personas. Más de la mitad (375 mil 666) de esas defunciones tuvieron como causa las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las afecciones hepáticas.
Desafortunadamente, el problema, más que resolverse, se ha ido agudizando. La tasa nacional de defunciones por diabetes creció de 6.9 decesos por cada 10 mil habitantes en el 2009 a 8.6 en el 2018. A su vez, la tasa de defunciones por tumores malignos (cáncer) también ha crecido paulatinamente, pasando de 6.1 en el 2009 a 6.8 en el 2018.
Asimismo, las enfermedades relacionadas con el uso y abuso de comida chatarra y bebidas azucaradas, lamentablemente, son de las más frecuentes entre la población mexicana. La obesidad, la hipertensión y la diabetes en el año 2019 se ubicaron en los lugares 8, 10 y 11, respectivamente, como enfermedades más frecuentes. En ese año, se registraron a nivel nacional un poco más de 677 mil enfermos por obesidad, casi 544 mil por hipertensión y 438 mil 393 por diabetes.
La situación es grave. Desde luego, lo más lamentable es el sufrimiento por el que transitan los enfermos hasta llegar al fatal desenlace, lo cual es más severo y desafortunado por las secuelas que va dejando en su desarrollo la diabetes, el cáncer y la disfunción del hígado. Sin embargo, social y económicamente es también crítico el estado que presenta el sistema de salud en su conjunto, esto, en buena parte, por los cuantiosos recursos públicos que el gobierno debe destinar al tratamiento de esas enfermedades.
Es importante pedirles a los lectores que nos unamos a la gran causa histórica emprendida por el Congreso, el gobierno y el pueblo oaxaqueño para comenzar a poner remedio a esas graves enfermedades, epidémicas ya en la población, que son la obesidad, la diabetes y los padecimientos cardiovasculares.
El Congreso de Oaxaca aprobó el pasado 5 de agosto modificar la Ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Oaxaca, agregando el Artículo 20 Bis que establece:
Para la eliminación de formas de malnutrición de niñas, niños y adolescentes, se prohíben las siguientes actividades:
I.-La distribución, venta, regalo y suministro a menores de edad de bebidas azucaradas y alimentos envasados de alto contenido calórico en el Estado,
II.-La distribución, venta, regalo y suministro de bebidas azucaradas y alimentos envasados de alto contenido calórico en instituciones educativas públicas y privadas de educación básica y media superior, y
III.-La venta, distribución o exhibición de cualquiera de esos productos a través de distribuidores automáticos o máquinas expendedoras en instituciones educativas públicas y privadas de educación básica y media superior.
Por este medio externo la petición de llevar a cabo acciones para resaltar el importante paso dado en Oaxaca y de unirnos a esta causa no consumiendo refrescos ni comida chatarra; asimismo, debemos hacer un llamado al Congreso del Estado de Guanajuato para adoptar ese Artículo en la legislación de nuestro estado.
En Guanajuato, el problema es también fuerte. En nuestra entidad, la tasa de incidencia para varias de estas enfermedades es mayor que la media nacional.
Toda acción en favor de una mejor alimentación para nuestra población forma parte de una causa de vida y dignidad.
La empresa es grande, pero se tiene que comenzar y los oaxaqueños lo han hecho. Es momento de poner nuestra parte.
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
Foto de portada: Alexandr Podvalny (@freestockpro) / Unsplash.
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