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Bala perdida

Para Ver, Oír y Comer / Somos Audio / SOMOS PALABRAS / Top News / 13/03/2019

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Agustín Lanuza Pérez

 

Agustín Lanuza Pérez es escritor, actor y dramaturgo guanajuatense, integrante activo del taller literario El Vuelo de las Letras (2007- ). Ha participado en las publicaciones de cuentos y piezas teatrales: El Aroma de la Eternidad para el diario Correo (2008); Cena con Sol para la revista Espejo Humeante (2009); Tertulias Mexicanas (2010); Los Ojos Mueren en Invierno (2012), Puentes y Desembarcos para Dramaturgia Joven del Instituto Queretano de Cultura y las Artes en el área de Investigación Escénica (2013); Algo vivo para la colección Letras Versales de la Universidad de Guanajuato (2014); Tesitura del Silencio para Diario del Itsmo en Veracruz y diario Correo de Celaya (2015); Notas de Plata y de Cristal para Tintas del Lerma, Antología; Lobby, Monstruos Diurnos y Seguridad Nacional, para Poetas en Chamacuero, poesía y narrativa, Comonfort, Guanajuato (2017), y La Sustancia (guionista y actor) para la compañía de teatro Alas Negras, CompArte (2016- ).





Bala Perdida

Una bala perdida… ala, bala. ¡Aah!, la bala. Alábala porque una mujer perdida es una bala encontrada. Tenía nombre de flor y espinas por apellidos, musa tóxica en la lengua de un órfico blues, activista de los desencuentros amorosos y lastimeros. Luna menguante de mis labios, cómo me doliste, cómo me dueles, porque eres tú una de las mujeres de mi vida y todas las mujeres de mi muerte.

Espontánea y contradictoria, el veneno sublime en la manzana, la bella que ha aprendido sin querer a disfrazarse de bestia. Astilla en los cabellos de Medusa, lengua de demonio, la más joven y la peor de todas. Entre tus manos se tendió la trampa que rompió la piedra que tenía por corazón y después de cascarlo, de derribarlo hasta las simientes, lo dejaste al pie de las raíces de un lugar, que era su lugar favorito. Acelerador a fondo para alejarte de todos los árboles y de toda la confusión.

Bala perdida. ¡Aah!, ala, alábala; porque una mujer encontrada es una bala perdida impostada en la sien de mis insomnios.

Un beso en el pecho. Muñeca fea, ojos de agua triste. (Anudada desde los cabellos hasta el vientre). Te han ido labrando el dolor de las manos temblorosas de una mujer, de la mujer que te trajo al mundo, huérfana de soles, ligeramente virgen, adoradora de patanes.

Sin importar cuantas batallas se ganen, no podrás ganarle la guerra. Es un Kandinsky de cabeza, ánima con melena caótica, historia terrorífica para antes de dormir, disparo de plata (en el pecho), mordaza, mordaza expresiva (en la lengua), coraza de odios sin resentimientos, infelicidad buscada por ella misma, programada y desmentida. Se puede con todo, aunque con ella nada se pueda.

¡Ah!, la bala, a la bala, ala, porque te he perdido mujer encontrada; como se pierde una bala de despedida. Tú que la tienes, alábala.


Fotos de interiores:

(1) Benjamin Nelan / Pixabay.

(2) Richard Jaimes (@richardconr) / Unsplash.

(3) Tushar Escape (@tusharescape) / Unsplash.






Luis López




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1 Comentario

el 13/03/2019

Dicotómica.
Lenguaje vario y pinto.
Extraviada mas después, encontrada.
Bellas metáforas.



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