SOMOSMASS99
Jesús Oñate Moreno*
Miércoles 8 de agosto de 2018
Para los pobladores de una nación, una región, una comunidad o una ciudad, el nombre que ésta lleva es un motivo de identidad e incluso de orgullo. Las siguientes líneas tienen como propósito recordar la manera como se gestó lo que ahora es el municipio de Celaya, haciendo hincapié en la denominación que tuvo en ciertas etapas de su historia.
A partir de estudios realizados sobre las civilizaciones de México prehispánico, arqueólogos e historiadores han concentrado su trabajo en la investigación del origen y desarrollo de las primitivas y grandes culturas que existieron en diversas regiones del país y su posterior transformación en el periodo colonial. Establecen límites geográficos al centro de la Republica, dividiéndola en dos zonas: Norte-Aridoamérica y Sur Mesoamérica.
1500: La frontera de Mesoamérica fue ocupada por diversos grupos indígenas procedentes del norte.
Eran cazadores recolectores, pero también descendientes de otras culturas.
1500-1521: El Bajío Guanajuatense (frontera de Mesoamérica) que colinda al sur con el estado de Querétaro, estaba habitado por grupos como: Huachichiles, Pames, Guamares, Chichimecas y Otomíes, entre otros.
1521-1524: Después de la conquista de la gran Tenochtitlan el 13 de agosto del año de 1521, Hernán Cortés extendió su dominio al interior del país, improvisó a sus capitanes y soldados, como encomenderos y se incrementó la expansión de españoles y religiosos misioneros, fundando villas y ciudades en todo el país.
1525-1526: En el transcurso de la época colonial el territorio guanajuatense fue invadido por españoles, mestizos, criollos e indígenas de diferentes etnias.
Hernán Pérez Bocanegra, capitán de Cortés, recibió la encomienda de ocupar las tierras de El Bajío, para fundar villas y ciudades.
Funda la encomienda de Acámbaro, pueblo de purépechas en 1526. Posteriormente, en el mismo año, funda la encomienda de Apaseo el Bajo (hoy Apaseo el Grande). Esta fundación se realizó en la zona llamada Estancia del Rio o Mezquital de Apaseo, con indígenas traídos de Acámbaro, previo consentimiento de los habitantes originales Otomíes, Chichimecas y Pames.
1551: El segundo virrey de la Nueva España, Luis de Velasco, expide una cédula real para que se instale en esta zona una guarnición de protección y abastecimiento para viajeros, procedentes de Guanajuato y Zacatecas, con destino a la capital de la Nueva España. En el mismo año de 1551, a petición de un grupo de pobladores españoles que ya ocupaban terrenos que posteriormente serían de la ciudad de Celaya, solicitaron al guardián de los conventos de Acámbaro y Apaseo, Franciscano Fray Juan de San Miguel, la construcción de una capilla dedicada a la virgen de la Asunción. Esta capilla se construyó en un pueblo Otomí denominado Nat-tha-hi, que en español significa El Mezquite. La capilla quedó a cargo de padres agustinos y se funda el pueblo de la Asunción.
En su interior se veneraba una escultura de cristo crucificado conocido como el Sr. del Zapote1, en el barrio del mismo nombre, también fue denominado como Barrio de la Asunción, donde actualmente se venera esta imagen, y hoy es la Colonia de la Fundación.
Los españoles habitaron la parte central de Celaya, donde edificaron sus casas y el Cabildo (hoy presidencia municipal) y los indígenas fueron instalados en 9 barrios periféricos, según el origen de su etnia.
1570: Para formalizar su estancia en este lugar, los españoles solicitan permiso al virrey, Martín Enríquez de Almanza, para establecer una villa que llevaría el nombre de Villa de Nuestra Señora de la Asunción de Zalaya. Este permiso les fue concedido mediante Cédula Real el 12 de octubre de 1570 y la fundación se realizó hasta el 1 de enero del año de 1571 en la comunidad de Nha-tha-hi. Bajo un frondoso árbol de mezquite, según cuenta la tradición y después de oír misa en la capilla ya edificada, establecieron el primer cabildo de la villa de Nuestra Señora de la Asunción de Zalaya, quedando integrado por dos alcaldes: Domingo de Silva y Juan Freire, y por treinta vecinos entre mujeres y hombres.
1655: El 20 de octubre de 1655 el rey de España Felipe IV otorga el título de muy noble y leal ciudad de Celaya de la Purísima Concepción. Dejando de ser villa para pasar a ser ciudad, con blasón y escudo de armas.
El nombre de Zalaya proviene del idioma Vasco (significa tierra llana). La imagen original de la Purísima Concepción ya se veneraba en el Reino de Vizcaya, territorio Vasco en España. A partir de esta fecha el nombre de Zalaya se escribe con la letra C, Celaya.
1857-1859: Siendo presidente de la Republica el Lic. Benito Juárez, promulga las leyes de reforma, el 12 de julio del año de 1859, que incluían, entre otras cosas, eliminar los nombres religiosos de las ciudades de México, de tal manera que el nombre original de Celaya de la Purísima Concepción, pasa a ser únicamente: Ciudad de Celaya, Gto.
2007: A iniciativa del presidente municipal de Celaya, L.A.E. Gerardo Hernández Gutiérrez, se pretende retomar el nombre original de Celaya de la Purísima Concepción.
A petición de un grupo de celayenses, se realizó una encuesta entre los habitantes de nuestra población2. Como resultado, la propuesta fue rechazada por la mayoría de los encuestados, quedando únicamente el nombre que ya se tenía de Celaya, Guanajuato.
Fue muy significativo el saldo de la encuesta, en tanto que sólo el 28% de los encuestados se manifestó a favor del cambio en la denominación. Sin embargo, la discusión alrededor de la propuesta, que se expresó tanto en los medios formales de comunicación como en manifestaciones de diverso carácter, tuvo momentos álgidos.
Como conclusión final quiero resaltar la manera como el pueblo participa cuando se hace necesario defender cuestiones muy propias y sentidas como es el caso del nombre que lleva el lugar donde ha vivido por varias generaciones.
[1] Quizás debido·a que en estos terrenos crecía este fruto original de América.
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
Imagen de portada: Vista de la ciudad de Celaya. | Foto: Academia Journals.
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