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Rausati / SomosMass99
Ciudad de México / Jueves 10 de noviembre de 2016
James L. Callavaro, presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se pronunció por cambiar la narrativa de que los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos fueron incinerados en el basurero de Cocula, evento «física y cientícamente imposible», como lo demostró el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).

- James L. Callavaro, presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y Roberto Gil Borero, relator de la CIDH y coordinador del Mecanismo de Seguimiento, presentaron el 10 de octubre de 2016 el Plan de Trabajo del Mecanismo de Seguimiento del caso Ayotzinapa. | Foto: Moisés Pablo. / Cuartoscuro.
El plan de trabajo del Mecanismo de Seguimiento de las investigaciones del caso Iguala, dijo, incluye revisar la participación de la autoridad el 28 de octubre de 2014, porque un día antes el ahora ex director de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, Tomás Zerón de Lucio, estuvo con uno de los detenidos que había sido torturado; seguir la línea de los estupefacientes, en específico el quinto autobús y la ruta de la heroína que iría de Cocula a Chicago; y la tortura y abusos contra los detenidos, dado que de 80 de ellos más de 60 presentaron claras evidencias de tortura fisica.
También se deberán, añadió, las declaraciones de miembros del 27 Batallón de Infantería que estuvieron en distintas escenas del crimen la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014; conocer la información que había en los celulares de los normalistas, pues se sabe que seguían funcionando todavía en la madrugada del día 27; y comparar los casquillos que se encontraron en el lugar con las armas de la policía de Cocula y las policías federal y estatal.

- James L. Callavaro, presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). | Foto: Moisés Pablo. / Cuartoscuro.
Las declaraciones de Callavaro se dieron en una conferencia de prensa en la que se presentó el plan de trabajo del Mecanismo de Seguimiento de la investigación del caso Iguala. Acompañado de Enrique Gil Botero, relator de la CIDH para México y coordinador del mecanismo, y de Paulo Abrao, secretario Ejecutivo de la Comisión, informó que el plan parte de la labor y las recomendaciones realizadas por el GIEI con el fin de llevar a cabo una investigación integral, en la que se deben descartar explicaciones inverosímiles como la del basurero de Cocula.
Fue ahí que insistió en que se deben descartar explicaciones inverosímiles y cambiar la narrativa sobre el hecho de que los normalistas fueron incinerados en el basurero de Cocula. El GIEI demostró que los 43 estudiantes no fueron quemados, hecho éste física y científicamente imposible. Incluso existen imágenes satelitales de que no hubo una quema de las proporciones que se alegan. Entonces, «la principal deuda que tiene el Estado (mexicano) con los estudiantes, sus familias y la sociedad es investigar hasta establecer la verdad de los hechos».
Gil Botero dijo que si bien el propósito de la conferencia de prensa es explicar en qué consiste el plan de trabajo del Mecanismo de Seguimiento, comentó que uno de los objetivos más importantes, porque es su obligación, es que el Estado cumpla con las medidas cautelares dictadas a favor de los familiares.
El plan de trabajo está constituido por objetivos específicos y generales. Los específicos incluyen 20 tópicos que a su vez, y de acuerdo a las observaciones hechas por el GIEI, concentran más de 200 líneas de investigación que aún falta de explorar. Todos esos objetivos se pueden agrupar en cuatro pilares: 1) monitoreo del avance de las investigaciones; 2) asesoramiento y apoyo al proceso de búsqueda de los desaparecidos; 3) asegurar atención a las víctimas y que tengan una protección integral; y 4) impulsar medidas y programas estructurales.
La comisión diseñó una metodología en la que se contemplan visitas oficiales y visitas técnicas. Las oficiales estarán a cargo del propio Botero, y las técnicas bajo responsabilidad de personal de la comisión, expertos en este tipo de casos. Estas visitas, técnicas y oficiales, se realizarán en los próximos 12 meses. Se hará, pues, un seguimiento mensual.
«Este plan de trabajo busca dar con el paradero de los desaparecidos, porque mientras no haya una respuesta sobre ellos no se puede hablar de que haya habido justicia», afirmó Botero.
Foto de portada: Armando Monroy / Cuartoscuro.


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