SOMOSMASS99
©Gaudencio Rodríguez Juárez*
Jueves 25 de enero de 2018
Hemos construido un mundo donde queda poco espacio para el ocio, la contemplación, el silencio, el hacer nada, las endorfinas, la risa, el contacto con la naturaleza y las personas; lugares y momentos donde se construye y recupera la humanidad de las personas.
Dicho espacio ha sido ocupado por la prisa, el trabajo y la producción excesiva, el estrés, la adrenalina, el consumismo, el vértigo y el caos; lugar dondeno están invitadas las personas en su condición de humanos y sujetos deseantes sino de autómatas, consumistas, objetos.
Uno de los dramas de nuestra época es la falta de sentido, el cual se traduce en vacío existencial: no saber qué deseo,en qué creo, qué espero de la vida, para qué estoy en este mundo, a dónde quiero ir y con quién.
El vacío existencial es un agujero en el alma que necesita ser llenado para que la angustia no corroa.
¿Quién gana con el sinsentido existencial? Gana el capitalismo, los dueños del dinero, mercaderes. Porque así, perdidos nosotros, pueden vendernos la “fórmula” para terminar con el vacío existencial: comprar, consumir. Nos crean necesidades para vendernos el satisfactor, junto con la promesa de que así alcanzaremos el bienestar, la felicidad.
“Compra y te sentirás mejor”, le dicen al consumidor. Este compra y se siente bien en el acto. Pero aún no termina de pagar la última mensualidad y ya se siente como al principio, sólo que ahora con una deuda más, con una preocupación nueva. “Lo bueno es que ya viene la próxima promoción que te hará olvidarlo”, es la ilusión que vende el mercadólogo, ampliando el perímetro y el fondo del agujero y dejando a las personas con-su-mismo vacío, con su misma soledad. Ellos nos necesitan así, vanos, aislados, tristes e ilusos.
La considerada reina de la publicidad es una empresa refresquera. Ella ─como muchas otras─, se mete por las grietas afectivas para vender su producto; sus slogans han sido: El sabor de la vida, La chispa de la vida, La vida es como te la tomas, Regala al mundo lo mejor de ti. Pero, ¿un refresco representa el sabor de la vida realmente? ¿La chispa de la vida se puede vender en un embase? ¿Lo mejor de ti es tan pequeño como para caber en una botella?
¿Dónde mora la felicidad?, ¿dónde la trascendencia?, ¿dónde el sentido de vida?, ¿dónde lo humano?, ¿dónde la chispa y el saborvital?, son preguntas profundas y hasta filosóficas.
Lo que tengo claro es que todo lo anterior se encuentra dentro de nosotros mismos, no afuera. Se encuentra en las relaciones humanas, no en las compras ni en la adquisición de productos; en el contacto con las personas, no con los objetos; en la ayuda al prójimo, en el juego con un niño, en el café con un amigo, en la mirada del prójimo, en el silencio, en la intimidad… La vinculación con las personas da sentido a nuestra existencia porque en sus pupilas nos vemos vivos y su presencia permite identificar nuestra esencia, la materia de la que estamos hechos.
Busca un lugar, en estos lugares.
*Psicólogo / [email protected]
Foto de portada: Pixabay.
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