SOMOSMASS99
José Antonio Bueno S.*
Miércoles 25 de abril de 2018
Los hemos corrido toda nuestra historia…
¿Riesgos?, sí, cada etapa de lucha, cada que late el corazón rápido porque se quiere soltar.
Cada que se cansan los hombres… cada que los cansan los que comen de más, los que guardan de más, los que beben sangre.
Cada que fracasan sus trampas y la realidad grita y grita sin dejar lugar a interpretar.
Sólo la realidad, sin voltear para ningún lado.
Sólo la vida atrapada, sólo potencia, sin movimiento, sólo ácido deshaciendo.
Cuando mucho ha ocurrido y unos han muerto porque otros les han arrebatado la vida.
Hay que decidir seguir luchando… muriendo para vivir con dignidad.
Para desamarrarse… para que esos que se beben la sangre se traguen la suya propia, mezclada con tierra.
A eso le han llamado batallas, luchas, contiendas, guerras, revoluciones, resistencias.
Sangre por libertad.
Vidas por vidas.
Sólo eso.
Si se tiene tentación de ahondar en los motivos, no hace falta…
¿Para qué, cuando hay sangre de por medio?
Cuando se ha escrito tanto, cuando se ha sudado tanto, cuando se ha llorado tanto, cuando se ha muerto tanto.
¿Otro riesgo?
¿Por qué no?
Si muchos de los asesinos aún están allí… esperando nuestros estertores para rematarnos, un riesgo más…
Como el riesgo es posibilidad, creamos en lo posible, en los riesgos, pero con los puños en alto, con la sangre hirviente, con la mente despierta, sin dogmas lastre, sin culpabilidades, sólo la lucha por la vida, por ideales; por lo que no se sustenta, sólo se siente.
Ésos son los que cuentan cuando no has querido ser larva de bestia.
Con ese nombre… Ideal; ése que escuece a los rastreros, a las mentes obstruidas por conveniencias, a los que creen que nacieron para ser más que los demás, recargados en dogmas religiosos y monárquicos, donde hay privilegiados y jodidos por ley divina.
Esa palabra… Ideal.
Esa es la que encierra la potencia y guarda el fuego de los seres humanos cuando deciden emprender su camino libremente sin las directrices trazadas por hijos de la chingada.
Ésa es la que sostuvo el rayo, el tridente, la macana del guerrero cuando instaló la República a fuerza de voluntad y valor, a fuerza de caer y levantarse entre saliva de sierpe y baba de nopal. La Reforma… el espíritu libertador del indio insurrecto guarda del zapatismo del futuro.
Esa mancha de vida que por capilaridad invadió a Zapata y Villa, que sostuvo sus brazos cuando hicieron orinar a la oligarquía mexicana que gobernaba con traición y muerte.
Eso, ése, ésa; que para algunos es obstáculo de vida pues prefieren arrastrarse para tener, y para otros es directriz de vida, motivo, razón de ser y fuerza. Vida.
¡Por eso, un riesgo más!
Estamos hechos de riesgos: vivimos en campos minados, comemos basura disfrazada, respiramos aire pestilente, alimentamos bestias para vivir.
¡Rojos, rojillos, bolcheviques, subversivos, resentidos, rebeldes, comunistas, populistas y lo que guarden sus vejigas!
Todo eso somos para los perros del prian-prd y demás lagañosos.
¿Somos un peligro? Claro que sí, los que han robado y matado siempre sienten peligro.
El miedo es parte de su patrimonio, se guarda con su dinero en cajas fuertes.
¡Démosles la siguiente lección!… ya tiraron una vez el sistema de conteo, ya compraron votos, ya robaron urnas, ya mataron gente, ya compraron pobres… ¿qué traen en sus talegas si han fracasado?, aquí está el país hecho pedazos, aquí está el nuevo emblema sangrante de Ayotzinapa, los hidrocarburos de vuelta a manos extrañas, cinismo, mentiras, calumnias…
Lo único que aún tienen es ambición y poca madre.
¡Uno más…!
¡Por la regeneración!
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
Foto de portada: Pixabay.
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