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De humo arrullador

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ÚLTIMO PISO

Gwenn-Aëlle Folange Téry*

Lunes 27 de julio de 2020

 

Cada quien debería de reconocer y sentir que

 la esclavitud de los niños sigue existiendo en nuestro mundo,

en sus más feas formas posibles.

– Kailash Satyarthi

 

CdMx, cruce de Periférico con Barranca del Muerto, por la tarde-noche.

No llega al metro de estatura, se le nota la corta edad, muy corta. Carita pintada por lados, sucia por otros. En la mano una caja de mazapanes, De La Rosa, y dos cajetillas de cigarros abiertas, mentolados y de los otros.

De vez en cuando se sienta, en el camellón hay un lugarcito con hierbas, rico, fresco, le da la sombra del segundo piso. Y prende un cigarro.

Soplar humo le trae tranquilidad. Y sueños. Ve a veces una casa, con ventanas limpias, hay vidrios no cartones. Otras ve, mejor dicho, oye risas. Y otras más, lo que siente es agua corriendo por su cuerpo, como si se estuviera bañando en regadera, con cortina y champú transparente.

 

Hoy…

Con el primer cigarro, se lanza cuesta abajo en una calle ancha y limpia, siente entre sus manos el manubrio de la bici que va manejando. La velocidad invade su mente. Sonríe.

Se anima a prender otro, ya después venderá más, se acercará a cada coche, insistirá: “Cómpreme, cómpreme”.

Con éste, ve comida, caliente, servida en platos. Sopa de fideos, una patita de pollo con acelgas, tortillas calientes y refresco de naranja. Y postre, hay postre: plátanos fritos con tantita crema. Un banquete. Sonríe, con la boca vacía, pero sonríe.

Y claro, porque así va el cuento, prende un tercer cigarro, el último: viaja, regresa a su tierna infancia, su mamá arregla su cobija, y se duerme, sin frío, sin hambre. Sonríe.

 

Cae la noche. Se alcanza a ver un bultito en el camellón, allí donde crece tantita hierba.

Pero no. No tiene tanta suerte, no ha muerto.

Anda en algún tugurio, rindiendo cuentas de sus ventas al ser que maneja su vida y explicando con cualquier mentirilla lo de los tres cigarros faltantes.


* Gwenn-Aëlle Folange Téry es pintora y escritora.

[email protected]

@GwennFolange

Foto de portada:  ArtTower / Pixabay 






Luis López




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2 Comentarios

el 27/07/2020

Cuando veo las caritas de esos niños pienso en la vida que no tienen y en mil factores que lo provocan. Y no deja de indignarme. Por eso actúo ante eso de la manera que tengo a mano. Lo malo es que es muy poco lo que puedo…

el 27/07/2020

Muy poco? eso no existe Jatzibe. está el «hacer nada» y el «hacer algo». Yo te veo del lado de los alguistas.



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