SOMOSMASS99
ÚLTIMO PISO
Gwenn-Aëlle Folange Téry*
Lunes 28 de octubre de 2019
No me llores, porque si lloras yo peno.
En cambio si tú me cantas,
yo siempre vivo y nunca muero.
Muy tranquila andaba yo
Cuando la Muerte
A mi mesa se sentó
Muy emperifollada ella
Y muy emperifollada yo
Sonriente me miró
Y yo, sonriente la acogí
Un tecito le ofrecí
El cual ella rechazó
Y la plática empezó… mi voz baja a veces la suya interrumpiendo, su aspereza resintiendo, supongo que por fumar… y beber… y comer.
Nos conocemos bien las dos, sé de qué huesudo pie cojea y sabe ella los meandros de mi mente.
Hablamos de los momentos ineludibles que a nosotros la unen. Hablamos de los primeros pasos de los niños, de la suave piel arrugada de los viejos. Del viento y de la sal, de nubes y de lluvia.
Y luego entrándole ya a lo tupido, interrogó:
-“¿Qué te retiene en este cuerpo? ¿Por qué sigues despertando cada día? He venido ya dos veces por ti, y de singular manera, me has rechazado. ¿No quieres saber qué pasa después de esta vida? ¿No quieres conmigo explorar futuros enigmáticos? ¿No será que miedo me tienes?
Y como otras veces, la calma de mí se apoderó.
-Miedo no es. A ti no. Al dolor sí, como todos. A la mirada de los míos al despedirme y a la de extraños también. Pero a ti no. Las flores que quería yo respirar, respiradas están. Las perlas que quería yo acariciar, ya las acaricié. Quise, quiero, mejor dicho, y soy querida. Y el misterio que hay detrás de ti, un día se revelará, sea tarde, sea temprano.
Negrura no será, porque te he visto blanca reflejar luz de luna. Silencio no habrá, he oído tus pies de Garbancera agitarse con la brisa más tenue. Pestilencia no es lo que de tu sombrero emana, Catrina elegante y la guadaña que he visto brillar a aire huele, así como cada uno de tus gestos, cada una de tus intenciones que dices tú malévolas ser.
Mala no eres, sólo existes, fiel a tu naturaleza. De la misma manera que la lluvia gotea, que mis hijos ríen y que el amor se transforma. De la misma manera que la leche queso se vuelve y que mis manos crean, día tras día.
Y… me gustan tus faldas, tus brazos ágiles y tu sonrisa que sarcástica intenta ser.”

Doña Flaca fijamente me miró
Lentamente se inclinó
Y de su triste hocico
Un fétido aliento expulsó
Crees haberme engañado
Pero la que hoy ha ganado
Soy yo
Y de su mano, tan delgada, tan fría, me llevó…
No supo jamás que la había llamado yo. No adivinó que yo la esperé años y meses, y que por fin, el misterio podría elucidar.
Quien todo lo echó a perder fue la vida cómplice del nacimiento, haciéndome regresar otra vez en el mismo instante en que fallecí, borrando con su dedo bajo mi nariz lo poco que pude ver del famoso más allá y regalándome otra vida, la mía, para las flores respirar.
A la Dama de la Guadaña la espero, en un jardín, otra vez sentada
Canija ella
Y más canija yo
* Gwenn-Aëlle Folange Téry es pintora y escritora.
Fotos de portada e interiores: Gwenn-Aëlle Folange Téry.
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