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ÚLTIMO PISO
Gwenn-Aëlle Folange Téry*
Lunes 30 de noviembre de 2020
«En un caso de cien,
un asunto se discute porque es oscuro,
en los noventa y nueve restantes
es oscuro porque se discute excesivamente».
– Edgar Allan Poe
Justo antes de que se anunciara la muerte de Maradona, el tema de discusión/pelea era lo del último lugar de México por el manejo de la pandemia del Covid, esto de los 53 países considerados como países en relativa buena salud económica antes de la primera tos.
Digo pelea porque, antes de saber qué, cuál o por qué, los seguidores de nuestro presidente ya lo estaban defendiendo y los perseguidores del mismo señor parecían disfrutar de la noticia.
Yo veo que de perdida, llegamos a la lista. Estamos a grosso modo en el tercio alto de la economía mundial. ¿Es eso bueno o malo? Sabrá… Se supone que vivimos mejor entonces, pero claro, luego nos inspeccionan para listas como la que estableció Bloomberg. Bloomberg que no es cualquier pequeña agencia financiera y que pone a su propio país en el número 17, digo por aquello que dijeron los fanses de AMLO de que esa agencia no sabe qué hace ni qué dice y mucho menos qué anuncia.
¿Qué más veo…? Que son tres los presidentes de los países listados que han dicho que el coronavirus les hace los mandados: Trump, Bolsonaro y López. A priori no es malo tener quién te haga los mandados, siempre y cuando no sea en la morgue más cara del mundo o, si creemos lo que se dice en las mañaneras, que la corrupción le ha llegado a todos, incluido el mandadero.
Por lo menos aquí el presidente no ha dicho que los mexicanos seamos maricas, así como lo dijo y repitió Bolsonaro. O que es un súper hombre que todo lo vence, como lo afirma Trump.[1]
Veo también que la muerte de Mireles por Covid parece importar menos, tan tan menos que la de un futbolista, siendo los dos personajes controvertidos, yendo mi simpatía más hacia uno que hacia el otro, si el practicar bien algún deporte no vuelve dios a nadie.
Y si el defender tu tierra y tu gente de la manera que sea parezca ser un crimen.
Veo, veo, veo… Que hay personas peleando por un lugar en una lista en vez de que esas mismas personas se detengan un ratito, se ajusten el tapaboca[2], y reflexionen sobre alguna manera de cambiar la realidad que se vive, y que yo, yo, yo, he visto y vivido.
Porque el estudio no es nada más de cantidad de muertos, que los cuentan de hecho en porcentaje de infectados fallecidos, sino también de la cantidad de negocios que han sobrevivido a confinamientos, obligatorios o no. Sí, esto no trata únicamente de números de infectados o de muertos por Covid, vean cuánto muerto hay en los USA, sino de cómo ha afectado la pandemia al país, cómo ha reaccionado el gobierno, como ha reaccionado su gente.

Y ahí me consta. No es como lo que me platicó el señor del Uber de la cantidad de muertos en Iztapalapa, ni como la mamá de mi amiga que pasó cinco días en urgencias del IMSS y murió sin recibir notita de Covid que porque los estudios llegaron tarde.
Camino casi diario por la colonia, onda “no subas de peso y oxigena tu cerebro que buena falta le hace”[3] y he visto cómo ha cambiado todo, cómo en la tortillería también venden ropa, cómo el local de regalitos cerró y cómo las plumas de los estacionamientos están encadenadas día y noche. Ya no hay local de pastes, el relojero desapareció y la tienda de ropa de la esquina del mercado se vendió.
De cómo en la lateral del peri hay una chavita vendiendo dibujos por 20 pesos, onda Coyoacán pues pero en más barato.
Del trabajo que cuesta a veces sacarle una sonrisa al mareado cuando llega por las noches, porque… pues eso, de que cuesta trabajo.
He visto, así como detrás de una nube de irrealidad, que a la gente ya no le importa lo bonito de su tapaboca, que sólo va caminando hacia el pesero, de aquí salen a Rosario, Observatorio y Toreo, la palabra clave siendo “caminando”, ya nadie corre, hay lugar y no hay chamba.
Eso sí, rateros hay, esos han de tener hambre también.
Tons… Ya vi que por Maradona también se están peleando, -que hueva me dan, querido editor,[4] que hueva me dan-, que nos estamos muriendo entre asaltos, asesinatos, contaminación y Covid y entonces lo que se nos ocurre hacer es pelear.
“Una persona libre nunca se pregunta ¿qué va a pasar? Las personas libres tienen que preguntarse ¿qué vamos a hacer? Porque pasará lo que dejaremos que pase».
– Fernando Savater
Decía un señor hace años, al mirar a los que “venían a preguntar” en lugar de preguntar derecho y de una vez, a los que robaban, mentían y/o flojoneaban, decía: “¿Qué nos pasa?”
Y sí, su pregunta me queda como anillo al dedo para terminar de perorar:
“¿Qué &//&%%&%& nos pasa?”
Notas:
[1] Menos a Biden por lo visto.
[2] Así, sin S final, que se tapa una boca por ser humano, no 53.
[3] Oxígeno en la zona conurbada de la CdMx, me da risa nerviosa. Pero es lo que hay, no me quejo… Sólo que me duele cuando me río.
[4] Hace mucho que no lo hago, editor, hace mucho que no pongo una palabrotota de estas. Pero es que decir que “Ya me cansé” me parece peor, ¿no cree?
* Gwenn-Aëlle Folange Téry es pintora y escritora.
Fotos de portada e interiores: Gwenn-Aëlle Folange Téry.
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