SOMOSMASS99
Agustín Ramírez Agundis*
Miércoles 3 de marzo de 2021
Aunque para la mayoría pasó desapercibida, transcurrió la temporada de precampaña de los aspirantes a encabezar los ayuntamientos en el estado de Guanajuato para el trienio que comenzará en octubre de este año. El periodo calendarizado por el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG) para las precampañas inició el 4 de enero y terminó el 12 de febrero.
En Celaya, el Partido Acción Nacional y Movimiento Ciudadano ya han decidido quiénes son los individuos a los que postularán, mismos que por el momento de manera formal fueron considerados precandidatos únicos, lo cual legalmente no les impidió realizar actos de precampaña, aunque a todas luces eso no tenga ningún sentido.
El resto de los partidos no han registrado a sus precandidatos. Lo que se sabe es que el PRI participará en alianza con el PRD y también que el IEEG negó el registro a la coalición que pretendían conformar Morena, el PT y Nueva Alianza para postular un candidato común en varios municipios, entre ellos el de Celaya. En el caso del Partido Morena son varios los sujetos que fueron mencionados por los medios de comunicación, finalmente, hasta donde es sabido, son tres los precandidatos que quedaron registrados.
Bueno, formalismos aparte y dejando a un lado a los aspirantes, es conveniente preguntarnos cuáles debieran ser las cualidades que debe reunir una persona que pretenda encabezar el gobierno de un municipio tan complicado como el de Celaya como consecuencia de una cadena de administraciones cuyo desempeño ha ido de mal en peor.
Nada más porque es la que actualmente se encuentra en el cargo, recordemos las cinco directrices que la presidenta de Celaya enunció en la sesión de cabildo en la que tomó posesión del cargo el 10 de octubre de 2018:
“Celaya funciona para todos, Celaya crece para todos, Celaya un gobierno para todos, Celaya sustentable para todos, Seguridad para todos.”
Sería ocioso analizar la medida en la que la actual administración ha funcionado con base en esos cinco ejes enunciados de manera que la inclusión de la totalidad de los celayenses sería el principal signo de la administración. Es ocioso en razón de que, como dice el refrán, lo que se ve no se juzga: el gobierno municipal simplemente no ha funcionado, Celaya más bien parece tierra de nadie, el municipio se ha estancado y lo que ha sido para todos es la inseguridad.
Sí, de mal en peor en esa cadena de malos gobiernos para la cual el próximo año será, de manera impostergable, el momento de romper, so pena de continuar cayendo en caso de no lograrlo.
También, en la ceremonia en la que rindió protesta, la actual alcaldesa expresó, enfáticamente: “Al sector empresarial les digo que no se preocupen, sus prioridades son la mías”. Más clara, ni el agua. Había llegado el momento de corresponder a los apoyos de todo tipo que la condujeron a presidir el ayuntamiento. Sin ningún rubor, expresó tal frase contrapuesta con los citados ejes que luego quedaron solamente plasmados en el slogan que leemos en los vehículos y documentos oficiales “Celaya es de todos”. Solamente faltó la expresión “por el bien de todos, primero los ricos”.
Analizando el perfil de las personas que públicamente han recibido el visto bueno por parte de los dirigentes estatales del PAN y de MC, de acuerdo con su trayectoria política de muchos años, es difícil esperar que no tengan también como su prioridad los intereses de los sectores económica y políticamente preponderantes, no sólo en Celaya, sino en la región.
Es difícil, para algunos, darse cuenta que allí residen, en el fondo, las causas de los malos gobiernos que hemos venido sufriendo los celayenses. En realidad, sólo es necesario elaborar una reflexión desde un punto de vista diferente para darnos cuenta que la desatención a las necesidades y anhelos de la mayoría de los celayenses es la causa del grave problema de la inseguridad y el de la falta de empleos formales y bien remunerados, sobresaliendo esa actitud de darle la espalda a las aspiraciones de los jóvenes y el evidente desprecio a la población trabajadora del municipio, tanto en la industria y la agricultura, como en el comercio y los servicios.
Si realmente pretende lograr el apoyo de la gente para llegar a la presidencia, cualquiera que sea el candidato de Morena debe tomar en consideración que esas siglas y ese emblema representan su principal fortaleza, no tanto por la organización política en sí misma, sino por los principios, objetivos y directrices fundamentales que condujeron a la creación de un partido que en unos cuantos años logró el triunfo en las elecciones para presidente de la República en el 2018.
Entonces, ¿cuáles serían las cualidades del hombre que sea postulado por Morena para contender por la presidencia municipal de Celaya?
No es tan complicado responder a esta pregunta si partimos de los principios, objetivos y directrices que dieron lugar al surgimiento y consolidación de Morena y que son hoy la principal guía de trabajo desde la presidencia de la República:
Un gobierno que por el bien de todos atienda primero a los pobres. Ello implica una persona dotada de una genuina y profunda sensibilidad para los problemas de la gente y conocedora del municipio sobre todo en el ámbito de lo social.
Un gobierno que destierre la corrupción. Lo cual requiere de un individuo que destaque por su honradez y por sus antecedentes de servicio desinteresado a la sociedad, sin huella alguna de tener un afán de enriquecimiento. A la vez, un hombre que sea capaz de integrar y liderar un equipo de trabajo conformado por hombres y, sobre todo, mujeres imbuidos por ese mismo espíritu de compromiso y responsabilidad social.
Un gobierno que garantice vivir en paz. Éste es el principal anhelo de los celayenses y no hay de otra. Lograr la paz requiere la atención día con día de todos los asuntos, comenzando con los que tienen que ver con las necesidades de la gente en cuanto a trabajo, vivienda, educación, salud, cultura, recreación y deportes. Es ineludible que el candidato de Morena a la presidencia esté convencido de que la paz necesariamente es fruto de la justicia social. Desde luego, en lo directamente relacionado con la inseguridad, requiere estar consciente de que nada puede lograrse con voluntarismo a través de labores aisladas, por lo cual debe poseer cualidades en las que el trabajo en equipo y coordinado con diferentes instancias sea fundamental.
Un gobierno austero y eficiente. En el año 2020 el municipio de Celaya administró un presupuesto de gastos que ascendió a un poco más de 2 mil 200 millones de pesos. Únicamente el 20.3% se dedicó a obra pública. Buena parte del presupuesto se gastó en el pago de remuneraciones al personal, alrededor de 280 millones al personal permanente, 138 millones al personal transitorio y 72 millones en algo catalogado como “remuneraciones adicionales y especiales”; en total se dedicó casi el 36% del presupuesto al pago de servicios personales. Estos datos manifiestan lo mucho que hay por hacer en cuanto a revisar el funcionamiento de todo el aparato de gobierno para invertir esa distribución, para así tener más y mejor obra con menos dinero dedicado a la operación del gobierno. El candidato de Morena debe tener como principal aspiración la de servir a los celayenses y no la de utilizar el cargo para acrecentar su situación económica.
Un gobierno con metas enfocadas en las generaciones futuras. Es imprescindible que la persona postulada por Morena tenga la capacidad de diseñar e implementar una estrategia que no sólo atienda los asuntos que requieren solución de corto plazo, sino también que considere como un aspecto fundamental el sentar las bases para que las generaciones futuras disfruten de un mejor lugar para vivir y desarrollar todas sus capacidades. En particular, debe tener el suficiente conocimiento de la situación ambiental del municipio, por una parte, y del enorme potencial de los celayenses en la cultura, el arte, las artesanías y la ciencia.
Un gobierno en permanente contacto con la población. No hace falta gastar grandes recursos para informar a la gente. En su lugar es necesaria la decisión y valentía para periódicamente dar la cara, informar y escuchar. La imagen es lo de menos, lo importante es la interacción directa, lo cual implica tener la capacidad de escuchar, de estar al tanto de lo que sucede en los principales aspectos de la vida municipal y de explicar con veracidad y transparencia.
Es obvio, no se requieren las cualidades de un súper héroe, simplemente las de una persona que destaque por servir a la sociedad, con gran capacidad de trabajo, conocedor del municipio y comprometido con una visión de futuro cuyo sello fundamental sea la idea de que por el bien de todos primero los pobres. Próximamente veremos quienes se apuntaron y si están o no provistos de esas cualidades.
Desde luego, video mata foto. No es de dudar que los aspirantes se apliquen cuanto menjurje encuentren para maquillar cualquier rastro de tropelías cometidas. Sin embargo, el video de su historia siempre mostrará la manera como han actuado a lo largo de su vida. Habrá que revisarlo.
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo, de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
Imagen de portada: Presidencia municipal de Celaya, Guanajuato. | Foto: Pinterest.
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