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«Denuncié a mi ginecólogo y no sabía lo que estaba destapando. Ahora tengo miedo, pero lo volvería a hacer”

Entrevistas de Fondo / Sociedad Global / Top News / 23/01/2019

SOMOSMASS99

 

Martín Rodríguez Pellecer* / Nómada

Ciudad de México / Martes 22 de enero de 2019

 



Alejandra Campollo es una ‘influencer’ desde Instagram. Feminista, esta guatemalteca de 24 años decidió dejar de callar el trato abusivo que recibió de un ginecólogo. Sus seguidoras respondieron con tal cantidad de denuncias sobre sus propias experiencias con ginecólogos guatemaltecos, que la discusión llegó al debate general en medios, a amenazas de demandas en su contra y a otros doctores burlándose de ella.



 

El problema de la violencia contra las mujeres desde la ginecología tiene otras ramas. En diciembre, Nómada publicó una investigación sobre violaciones en serie en Panajachel, Atitlán, en la que los testigos más cercanos –o cómplices– han sido precisamente ginecólogos. Aquí, la investigación; aquí, el resumen. Y aquí, la entrevista con Alejandra Campollo, quien se encuentra de viaje en la Ciudad de México.

— Para quienes no te siguen en Instagram, ¿qué fue lo que publicaste y qué pasó después?
— Bueno, esto me pasó hace como seis meses con un ginecólogo. A mí no me venía la regla y yo pensaba que estaba embarazada, y bueno, necesitaba saber qué pasaba porque yo estoy super conectada con mi regla. Y dije, bueno, voy a llamar al seguro del Banco Industrial y ellos me recomendaron a este doctor. Pregunté cuáles eran los mejores y me dijeron que pues con él habían tenido buenas referencias. La cosa es que voy y bueno, afuera bien, nada del otro mundo, mi novio me acompaña y se queda afuera. Y luego entro con el doctor y me pregunta con cuántas parejas había estado en mi vida, y eso más o menos normal, pero luego empieza a preguntarme si yo había estado con mujeres o con hombres.

Pero entré y la clínica estaba llena de estatuas de la Virgen, como que era muy católico. Y olía raro, como sucio, y vi que el basurero estaba lleno de espéculos (los aparatos para hacer papanicolaus), así tirados como que no había sacado la basura. Pero me dije, todo bien, ni modo. Me quito la ropa y me acuesto en la camilla. Me acuesto en la camilla y me dice, bueno abrí tus piernas porque me iba a hacer un chequeo, y después me dice ¡ay qué linda se ve tu vulva! Y me voltea a ver y me dice, igual que la dueña. Y me paralicé.

— ¿Y pudiste decirle algo?
— No dije nada. Y después abrió un condón para hacerme un ultrasonido vaginal y cuando abrió el condón lo sopló. Asqueroso el tipo, de verdad desagradable. Después del comentario sobre mi vulva y luego esto del condón, pero yo estaba paralizada. Y entonces me dijo: ¡ay sí, tenés ovarios poliquísticos!

Y no pude decir nada. Me quedé callada, me daba pena no hablar pero me daba miedo. Porque siempre estoy diciéndole a las mujeres que denunciemos cuando nos ocurren abusos, y no podía creer que a mí me estuviera pasando a mí ese tipo de comentarios y que yo no haya hecho nada, que yo no me haya enojado, que yo hubiera levantado la voz y le haya dicho ¿qué putas le pasa? Y que yo no hubiera cerrado las piernas y me hubiera ido y de ahí hubiera denunciado en ese momento.

— Pero nadie puede exigirle a una víctima que sólo tiene derecho a denunciar si le ocurre algo en ese mismo momento. Es legítimo denunciar después. 
— Sí, mi principal preocupación era en ese momento lo de la regla y los ovarios poliquísticos y no fue hasta ahora que lo hablé con más amigas, hasta que una amiga argentina me dice: ‘Eso no es normal. Tenés que hablarlo, publicarlo y estoy segura que muchas otras mujeres guatemaltecas van a estar contigo, porque seguro que también han tenido experiencias así. Así es como nosotras las mujeres podemos denunciar. Cuando una habla, las otras se animan’. Esta amiga se llama Laura y le agradezco miles que me haya ayudado. A pesar de que he estado en el movimiento por los derechos de las mujeres, lo vi normal lo que me había ocurrido con el ginecólogo porque sólo fue un comentario.

Alejandra Campollo recibió mensajes de apoyo de sus seguidoras y de otras mujeres que denunciaron haber sufrido de abusos similares. | Foto: Nómada.

— ¿Y tuvo razón tu amiga? ¿Muchas mujeres se sintieron identificadas?
— El impacto que creó en las redes sociales fue increíble. Lo escribí en una story de Instagram y centenares de mujeres guatemaltecas empezaron a decirme: ‘Ale, muchas gracias por compartir, a mí me paso esto”. Y esto y lo otro, y lo otro. Y empezaron a mencionar a muchísimos doctores y yo empecé a publicar sus mensajes, sin sus nombres cuando me lo pedían. Había muchos repetidos de historias similares. Hay una olla de presión sobre la violencia sexual de los ginecólogos en Guatemala y yo sólo la destapé. Lo mío era sólo la puntita del iceberg.

— Pero ahora tienes amenazas de demandas y hay médicos que publican fotos tuyas en sus redes sociales.
— Sí, por una parte estoy con miedo. Pero lo volvería a hacer. Estoy ya en contacto con ONU-mujeres, la PDH y el MP. Y no pueden acusarme de difamar porque lo que hice fue contar mi historia, que yo viví. Y ver las referencias sobre sus consultorios de muchos médicos. Como si uno entra a AirBnb y mira las referencias de las casas. O si uno va a cualquier sitio de internet y mira referencias sobre empresas. Tenemos un problema serio sobre el que nadie está hablando.

— Y también has tenido muchas muestras de apoyo.
— Sí, Instagram bajó las publicaciones porque usuarios las reportaron. Pero sé que no estoy sola y tengo mucha gente apoyándome. Ahorita se creó un Instagram una cuenta que se llama ‘Chapinas que hablan’. No sé quiénes son pero la gente está hablando. Y estoy súper agradecida con ellas. Hoy estaba en un restaurante y una chava se acercó y me dejó un papel en mi escritorio que decía: ‘yo sí te creo’.

— ¿Qué consejo le darías a otras mujeres que tienen que ir al ginecólogo?
— Lo recomendable es siempre ir acompañada de alguien que a ti te dé mucha confianza. Que le puedes contar todo y sabes que no te juzga. Y no me refiero a novios o esposos controladores o abusadores que quieren escuchar todo lo que hablan con su médico para evitar que puedan tener planificación familiar como cada mujer decida.

— ¿Y qué consejo le darías a las mujeres que quieren denunciar abusos?
— Que no tengan miedo, hay un mundo entero de chapinas que van a estar ahí para nosotras. Que aunque las mujeres están en su derecho de no denunciar, si decidimos denunciar, hagámoslo porque nadie merecemos que nos acosen o nos abusen. Hagámoslo por nosotras, por las mujeres que vendrán, por salvar vidas.


Aquí está la investigaciónLas violaciones sexuales en serie siguen impunes en Panajachel

* Martín Rodríguez Pellecer es el director y CEO de Nómada. Es guatemalteco, perseverante y alegre. Empezó en el periodismo en 2001 en cartas de lectores. En 2011 fundó Plaza Pública para la URL, y en 2014, Nómada. Estudió una licenciatura en la UFM y una maestría en Estudios Latinoamericanos en la UAM. Fue finalista del premio FNPI en 2013 y 2017. Ganó el premio nacional de periodismo en 2004 y 2017. Es políglota y feminista. @Revolufashion.

Imagen de portada: Alejandra Campollo. | Foto: Instagram.






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