SOMOSMASS99
Luis Carlos Rodríguez G.*
Lunes 20 de febrero de 2017
- Me hicieron cantar el himno tres veces para no deportarme
«La policía me hizo cantar el himno nacional tres veces porque pensaban que no era mexicano,» dijo Crisógono Prudente Rodríguez, mejor conocido como “Chogo El Bandeño”, cantautor afromexicano.
«Tenían también una lista de los gobernadores de cinco Estados» que me obligaron a decirles para comprobar que yo era mexicano, recuerda el incidente ocurrido hace algunos meses el músico oriundo del pueblo de Llano Grande, en la Costa Chica de Oaxaca.
No es un caso aislado, ni se trata de las políticas instrumentadas por el gobierno de Donald Trump que está deteniendo mexicanos y centroamericanos sólo por su apariencia en Estados Unidos. Se trata de la Ciudad de México que presume Miguel Ángel Mancera con su Constitución que dice que es de avanzada en derechos.
Se trata del Gobierno de México, que se queja del maltrato a los migrantes mexicanos y del muro fronterizo. Aquí también se discrimina, se detiene, se deporta, se maltrata por el color de la piel por parte de las autoridades de migración y policías de todos niveles.

En México más de 1 millón de personas en México son descendientes de esclavos africanos y se identifican como «negros», «oscuro» o «Afro-mexicano,» aunque a veces no tienen piel negra. Pero más allá del estado de Oaxaca y Guerrero, son poco conocidas, por lo que los líderes de la comunidad “afrodescendientes” advierten a esa población sobre detenciones arbitrarias sólo por el color de la piel.
De acuerdo a la BBC de Londres, “Chogo El Bandeño” se encontraba de visita en la Ciudad de México, a cientos de kilómetros de su hogar en la Costa Chica oaxaqueña, cuando la policía lo detuvo acusado de ser un presunto inmigrante ilegal.
Afortunadamente su interpretación del himno y el conocimiento de los líderes políticos, es decir cinco gobernadores, convencieron a la policía que lo dejara ir. Pero no todos los afromexicanos han sido tan afortunados como el músico, ya que algunos han sido deportados a naciones como Haití, Panamá y Honduras.
Clemente Jesús López, que dirige la oficina gubernamental a cargo de asuntos afromexicanos en el estado de Oaxaca, recuerda dos casos separados con mujeres.
«Una fue deportada a Honduras y la otra a Haití porque la policía insistía que en México no hay gente negra. A pesar de tener documentos de identidad mexicanos, las deportaron».
“Con la ayuda de los consulados mexicanos, pudieron regresar pero no recibieron disculpa alguna ni indemnización”, comenta.
La Embajada de México en Puerto Príncipe atendió el caso hasta que los medios empezaron a publicaron el error en las deportaciones.
Santiago, mecánico michoacano del poblado de Pastor Ortiz, cuenta la odisea que vivió hace más de una década gracias al color de su piel: “Yo soy muy moreno, aparte de requemado por pasar horas al sol en mi taller. Hace unos años me fui pal norte y cruce de indocumentado por los rumbos de Tijuana y San Ysidro. Apenas cruce y me agarró la migra, eso no fue lo peor”, dijo a The Exodo.
“Me encerraron como tres días y me preguntaron que de dónde era. Les dije que nací en Abasolo, Guanajuato pero prácticamente era de Michoacán pues ahí viví toda mi vida. Me pidieron localizara en un mapa de México mi pueblo y que cantara completo el Himno Nacional. Ni una cosa, ni la otra. Soy medio cabeza dura pa’ la escuela. Me dijeron que era centroamericano”.

Entonces y con el aval de autoridades migratorias de México, fue deportado pero a Panamá donde estuvo por casi dos meses pidiendo limosna y sobreviviendo limpiando parabrisas, hasta que le contó su historia a un policía quien lo llevó a la Embajada de México donde escucharon su historia y lo enviaron devuelta a nuestro país. “Todo por ser medio negrito”, comenta y sonríe sin rencores.
La Embajada de México en Haití debe hacer una declaración para explicar por qué los negros de México son deportados a esa nación caribeña y otros países únicamente sobre la base de los policías determinan que “mira como un haitiano». El gobierno mexicano aclarar si «mirar como un haitiano» es un crimen, señalan líderes de la comunidad afromexicana.
El gobierno de México, sólo en el discurso, se ha desgarrado las vestiduras al criticar a Donald Trump por sus comentarios racistas contra los mexicanos que viven en Estados Unidos, pero no han detenido y al contrario alientan cacerías de migrantes centroamericanos, caribeños e incluso afromexicanos en nuestro propio país.
Fotos de portada e interiores: Pedro Anza / Cuartoscuro.
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