SOMOSMASS99
Edgar Cortez
Lunes 29 de junio de 2015
Numerosas sociedades contemporáneas están envejeciendo y México no es la excepción. De acuerdo con las cifras del censo de 2010, entonces había poco más de 10 millones de personas mayores y ese número seguirá creciendo para alcanzar la cifra de casi 29 millones de personas en 2050. Esta realidad obliga a la comunidad nacional e internacional a preguntarse, ¿qué se debe hacer para garantizar los derechos humanos de las personas adultas mayores?
Este debate se ha desarrollado en los Sistemas de Derechos Humanos, tanto en Naciones Unidas como en la Organización de Estados Americanos (OEA), a lo largo de la última década. Finalmente el pasado 15 de junio la Asamblea General de la OEA aprobó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores.
Al sancionar esta nueva convención la Asamblea General de la OEA reconoce “la necesidad de tener un instrumento regional jurídicamente vinculante que proteja los derechos humanos de las personas mayores y fomente un envejecimiento activo en todos los ámbitos.”
Ahí se determina que una persona mayor es aquella de 60 años o más, aunque puede suceder que los países en sus leyes internas determinen exactamente otra edad, la que en su caso nunca podrá ser de más de 65 años.
Este reconocimiento de derechos persigue el gran propósito de “promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce y ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de la persona mayor, a fin de contribuir a su plena inclusión, integración y participación en la sociedad.”
En la Convención se identifican derechos específicos de las personas adultas mayores como: la prohibición de la discriminación por razones de edad; recibir servicios de cuidado de largo plazo; derecho al trabajo; derecho a la accesibilidad y movilidad personal, entre otros.
Al dar este paso para reconocer derechos de esta parte creciente de nuestra sociedad, la Convención determina que se debe trabajar en la toma de conciencia para lo que propone, “fomentar una actitud positiva hacia la vejez y un trato digno, respetuoso y considerado hacia la persona mayor y, sobre la base de una cultura de paz, impulsar acciones de divulgación, promoción de los derechos y empoderamiento de la persona mayor, así como evitar el lenguaje e imágenes estereotipadas sobre la vejez.”
México participó en la discusión y aprobación de esta instrumento internacional en la Asamblea de la OEA, pero ahora se requiere se firme por el Ejecutivo y sea ratificada por el Senado para que inicie su vigencia en el país y eso ayude a generar acciones de gobierno y políticas públicas para darle efectividad a los derechos de las personas adultas mayores y abandonemos la visión asistencialistas hacía esta parte de la sociedad; a la que en algún momento todos y todas llegaremos.
@edgarcortezm
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