SOMOSMASS99
Esther Sanginés García*
Miércoles 16 de febrero de 2022
El sol de verano iluminaba Sudáfrica cuando las puertas de la eternidad se abrieron de par en par, Desmond Tutu entró bailando, riendo alegremente. Un día después de Navidad, el 26 de diciembre del 2021 cundió la noticia.
En octubre había cumplido 90 años, casi 80 de sembrar las semillas de la paz, de la auténtica inclusión, trabajando con la idea de transformar a Sudáfrica, marcada por el Apartheid (la separación) en una nación Arcoíris, como preludio de un mundo Arcoíris, donde todos los seres humanos, de todos los colores, etnias y religiones, pudiéramos desarrollar libre y responsablemente nuestras opciones, cuidándonos y sin dañar a otros. Nos deja como herencia su ejemplo, sus libros, tal vez los más conocidos son: Dios no es cristiano y otras provocaciones, El libro del perdón, Sin perdón no hay futuro, El libro de la Alegría, Ubuntu lecciones de sabiduría africana para vivir mejor, algunos videos en los que podemos encontrar jirones de su extraordinario pensamiento, su risa y su ritmo, reía fácilmente con todo el cuerpo, con la espontaneidad de quien ama y cumple consigo mismo y con la humanidad.
Para acompañarlo en algunos sucesos que marcaron su vida, voy a empezar presentando unas notas sobre él y su familia, después me moveré en el tiempo, jugando con las fechas, para mostrar cómo es que se llegó al Apartheid. Así que del año 1953, regreso a 1948 y para mostrar un poco cómo empezó esta aberración retomo a grandes rasgos puntos cruciales de la historia de Sudáfrica.
Familia e infancia
Nació Desmond Tutu, el 7 de octubre de 1931, en una pequeña población minera de Sudáfrica, Klerksdorp, que en la década de los 30 vivía el auge se la explotación de oro y uranio, cuyo beneficio era sólo para los dueños blancos. Se vivía la primavera en el sur, y la alegría de la estación lo acompañaría toda su vida, sus raíces bantúes nutrían a sus etnias: Xhosa por parte de su padre y Tswana por parte de madre; su familia se formó en la tradición Ubuntu[1].
Su padre fue maestro y después director de una escuela misionera metodista donde Desmond fue educado, su mamá trabajaba como cocinera en un colegio para ciegos.
En pleno apartheid, en Sudáfrica, los negros no podían ir sobre la acera de la calle si había un blanco. Tenían que bajarse como símbolo de sumisión. En los años treinta y en la ciudad minera de Klerksdorp, el pequeño Desmond caminaba junto a su madre Aletta que llevaba ropa para lavar. Iban por la banqueta justo cuando vieron a un hombre blanco. Era un pastor anglicano, [Trevor Huddleston] quien se bajó de la acera y les saludó quitándose el sombrero[2].
Tal vez por eso, en 1943, toda la familia Tutu se unió a la Iglesia Anglicana. Desmond era un niño enfermizo y débil, padeció poliomielitis y sus secuelas; en 1947 la tuberculosis se adueñó de su cuerpo, no había alternativa, tuvo que ser internado y prácticamente incomunicado en un hospital durante 20 meses. El sacerdote anglicano Trevor Huddleston lo acompañó en esos momentos de angustia y soledad, tocando para siempre su vida, “… este hombre blanco acostumbraba visitarme al menos una vez a la semana… me hacía sentir muy importante y especial y siempre quise imitarlo”[3].
¿Quién podría sospechar que aquel niño enfermizo se convertiría en el líder espiritual de Sudáfrica? Pues así fue, sólo que el camino fue muy difícil, tras recuperarse después de un año y ocho meses de reclusión en el hospital, quiso ser médico para ayudar a los demás en sus procesos de curación y sanación, logró que lo aceptaran en la Universidad, pero el Apartheid se había instalado en Sudáfrica y a pesar de su brillante desempeño, no le otorgaron la beca que solicitó, así que esa aspiración no pudo realizarse porque ni él ni sus padres podían pagar la matrícula escolar. Decidió canalizar su deseo de ayudar a los demás como maestro de escuela, estudio en el Pretoria Bantu Normal College, (la escuela normal de Pretoria), en 1953 obtuvo su licenciatura como profesor, otorgada por la Universidad de Sudáfrica.
El Partido Nacional Blanco
En 1948, el mismo año en que salió del hospital, el Partido Nacional Blanco de Sudáfrica, en el período previo a las elecciones, lanzó un programa de odio, el Apartheid, que literalmente quiere decir separación, la propuesta era legalizar las prácticas comunes entre la minoría blanca, única con derecho a voto, el programa buscaba que se tuvieran lugares separados: de estudio, recreación y por supuesto de viviendas, entre los blancos y los negros, además de mantener el poder exclusivo para la “raza blanca”, cuyos integrantes debían seguir siendo los únicos que podían votar. No sólo se prohibían los matrimonios interraciales, también las relaciones sexuales entre negros y blancos. ¿Cómo controlaban eso? Tutu lo relata en su libro Dios no es cristiano y otras provocaciones.
¿Recordáis cuando los policías se subían a los árboles para asomarse a los dormitorios con la esperanza de sorprender a parejas que pudieran estar contraviniendo la Ley de Inmoralidad, apresurándose a sentir la temperatura de las sábanas, haciendo miserable lo que debería haber sido hermoso –el amor entre dos personas–, y ¿cuántas carreras y vidas fueron destruidas cuando la gente tenía que enfrentarse a acusaciones bajo esta legislación abominable?[4]
Pinceladas históricas
La segregación racial no era nueva en Sudáfrica, había sido practicada desde que se asentaron los primeros colonos de Los Países Bajos en el Cabo de Buena Esperanza, a mediados del siglo XVII, con la llegada de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales.
¿Y esa Compañía cómo se formó o cómo llegó a Sudáfrica? Se formó en los países bajos para controlar el comercio europeo y trasnacional, que para 1602 era muy importante, el gobierno de los Países Bajos (Holanda es el más importante de esos “Países”) le concedió a sus comerciantes y prestamistas el monopolio para realizar el comercio con Asia. “Fue la primera corporación multinacional en el mundo y la primera en publicar sus ganancias”[5] Sus poderes eran enormes, incluían la potestad de declarar la guerra, negociar tratados, acuñar moneda y establecer colonias donde les diera la gana.
Para el comercio con Asia les faltaba un punto de apoyo, así que en 1652 un tal Jan Van Riebeeck decidió establecer un puesto de avanzada en el Cabo de Buena Esperanza, como escala obligada para reabastecer los barcos mercantes. El único problema es que ese lugar pertenecía a los bantúes. Había que poblar el lugar, otorgar tierras y concesiones a los campesinos empobrecidos por las guerras europeas y a los mercenarios desocupados. Entre guerras con los bantúes y tratados que siempre rompían, establecieron una colonia “con pleno derecho” (el derecho a modo de los europeos), la Colonia del Cabo.
Los inmigrantes se llamaron a sí mismos Afrikáners, la sobrevivencia no fue fácil, tuvieron que luchar contra los bantúes, entre ellos los zulúes que se defendieron permanentemente del despojo de sus tierras, contra los neerlandeses primero y siempre, contra los ingleses que también deseaban un enclave marítimo para su comercio con China. Entre guerras de ataque y defensa, llegaron al siglo XX.
Las tribus blancas, descendientes de neerlandeses u holandeses (afrikáners), ingleses y franceses, mercenarios de las guerras europeas o calvinistas perseguidos, vivían peleando entre ellos y contra los habitantes originarios, después de una guerra prolongada entre afrikáners e ingleses, firmaron un tratado de paz en 1902, en ese tratado quedó asentada la premisa “de que el hombre blanco debe ser siempre el amo”. Así que con eso legalizaron el racismo y suprimieron el derecho a voto de los negros.
Los bantúes resistieron, tenían siglos defendiendo sus tierras de neerlandeses, ingleses, franceses, ganaron muchas batallas, sólo que a principios del siglo XX su armamento había quedado en desventaja y las tribus no estaban unidas.
Nace el Congreso Nacional Africano
Después de nueve años de vejaciones se inició un movimiento cívico, fue en 1911 cuando varios jóvenes que habían estudiado con los misioneros norteamericanos y luego en las universidades, tanto de Estados Unidos como de Inglaterra, decidieron luchar por los derechos de todos los negros, que eran también los suyos. Entre ellos un joven que había estado en una misión para zulúes, Pixley ka Isaka Seme[6].
Estaba emparentado con los antiguos reyes o jefes de las tribus, su madre descendía de un jefe local. A los 17 años de edad, Seme fue a estudiar a los Estados Unidos, primero a la Escuela Mount Hermon y luego en la Universidad de Columbia. En 1906, su último año en la Universidad, recibió la Medalla Curtis, en honor al mejor orador de Columbia. Posteriormente decidió convertirse en abogado. En octubre de ese mismo año fue admitido en la Universidad de Oxford donde obtuvo el título de Licenciado en Derecho Civil; mientras estuvo en Oxford fue miembro del Jesus College y fue llamado a la barra de abogados el 8 de junio de 1910. Seme regresó a Sudáfrica en 1910 y comenzó a ejercer como abogado en Johannesburgo[7].
Pixel Isaka Seme se convirtió en el líder de los negros, en 1911 lanzó un llamado nacional para emprender una lucha unitaria por los derechos civiles y la transformación económica y social, su condigna fue: «Olvídense de todas las diferencias pasadas entre los africanos y únanse en una organización nacional» [8].
Al año siguiente, el 8 de enero de 1912, en la ciudad de Bloemfontein, “se fundó el Congreso Nacional Nativo de Sudáfrica [poco después cambió su nombre por el de Congreso Nacional Africano] que se convirtió en un partido político de los bantúes y de la etnia xhosa que luchaba por restituir el derecho de voto a los africanos negros y mestizos” [9]. Poco a poco se fueron adhiriendo las otras etnias que vivían en Sudáfrica y en los países vecinos.
La vida de Seme fue tormentosa, sus momentos de duda parece ser que se debían a que estaba emparentado con las casas reales africanas, perdió el liderazgo del Congreso Nacional Africano, pero el paso estaba dado.
El partido se enfrentó al régimen racista imperante entonces en Sudáfrica. “En su primera etapa se buscaba un modelo de movimiento de masas basado en la resistencia pacífica”[10].
Los Afrikáners contraatacaron y un año después, en 1913, legalizaron la figura del ‘Black Land Act’, una ley por la cual se les podía despojar de sus tierras”. El miedo regía su conducta. Fueron casi cuarenta años de lucha, los negros aunque estaban en desventaja mantenían una lucha que ponía en jaque a los blancos.
Se legaliza el Apartheid
Con el fin de legalizar sus privilegios, la minoría afrikáner se organizó en el Partido Nacional Blanco, que lanzó en 1948 el programa de Apartheid como forma de gobierno, ganaron las elecciones porque los negros y mestizos estaban excluidos del voto, y por el apoyo de ingleses y franceses (siempre hubo blancos que se opusieron al Apartheid) que veían en él, la forma de mantener sus tierras (arrebatadas a los bantúes) y para detener el avance del Congreso Nacional Africano. Al ganar las elecciones, controlaron también el aparato legislativo y el ejército. Una primera ley consistió en legalizar, (que no es lo mismo que legitimar) la segregación, sobre la base del color de piel.
Fueron poco a poco votando, una ley primero, otra después hasta que se juntaron 317, sí ¡317! leyes, apoyadas por la policía y el ejército. De esa manera legalmente se fueron construyendo barrios exclusivos para los blancos y otros para los negros. El sistema de autobuses tenía no sólo silletería, sino paradas de exclusividad para los blancos. Los negros tenían sus propias universidades y hospitales, todos de peor calidad con respecto a las de los blancos. Incluso había playas para los unos y para los otros.
En la década de los años cincuenta, la llamada intelligentsia afrikáner comenzó a diseñar un detestable proyecto de ingeniería social, con el convencimiento de que habían hallado una solución definitiva a la denominada «cuestión nativa», según ellos en perfecta consonancia con la voluntad divina: la separación total, el apartheid. Y no tardaron en llevarlo a la práctica a través de un cuerpo de leyes que establecía una separación total entre las razas en los ámbitos político, social y económico. Educación segregada, deportes segregados, estricta separación racial en las ciudades, prohibición de matrimonios mixtos, para que no hubiera lugar a mezclas, todo fue reestructurado bajo la directriz de los tres principios que condensaban el manifiesto apartheid de los nacionalistas: supremacía blanca, segregación racial y un estado nacional cristiano.
La comunidad negra respondía promoviendo acciones de resistencia pacífica como la denominada Campaña de Defensa (Defiance Campaign) (1952) o el Congreso del pueblo (Congress of the People) (1955) que aglutinó a todos los grupos anti-apartheid en torno a la Carta de la Libertad, carta magna del multirracialismo, que reivindicaba una democracia no racial.
Todos los africanos en Sudáfrica eran considerados como extranjeros en su propio país. Les arrebataron por la fuerza sus tierras. La riqueza de la nación se concentró en manos blancas. Se obligó a los negros a llevar la temida cartilla, a vivir en míseras aldeas y en los ficticiamente independientes y agotados de recursos «Bantustans», es decir las llamadas tierras de los Bantus. Fue un Estado policial que rivalizó con los conocidos regímenes fascistas del siglo XX. El sistema en su totalidad estuvo claramente a favor de la supremacía blanca, de la minería extranjera y de los bancos británicos, estadounidenses y de otras naciones europeas[11].
El Apartheid fue un engendro del odio y el racismo de quienes gobernaron Sudáfrica y con la prepotencia que les otorgó el poder crearon leyes que trataban a los negros como seres inferiores y por esa situación de nacimiento, intentaron negarles la dignidad que como derecho humano es inalienable.
En 1952, el Congreso Nacional Africano pasó de tener 7 mil afiliados a más de 100 mil. Y siguió creciendo. En 1953, en ese contexto, es que Desmond Tutu obtiene su licenciatura como profesor y comienza a impartir clases.
En la próxima entrega escribiré sobre el tránsito de Desmond Tutu de maestro a sacerdote.
Notas:
[1] Ubuntu es una práctica y una teoría milenaria a la que dedicaré un artículo por el momento basta con mencionar su esencia: Yo soy porque tú eres, tú eres porque yo soy.
[2] Sparks Allister y Mpho Tutu: The authorized portrait, citado en, www.proceso.com.mx/opinion/2022/1/6/desmond-tutu-el-guerrero-de-la-paz-278664.html
[3] Traducción libre del video, www-africanews-com.translate.goog/2021/12/31/what-you-do-not-know-about-archbishop-desmond-tutu/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es-419&_x_tr_pto=sc
[4] Tutu Desmond, (2012) Dios no es cristiano, y otras provocaciones, Editorial Desclée de Brouwer. S.A., Bilbao.
[5] Chambers, Clem. Who needs stock exchanges? Consulta el 26 de enero de 2022.
[6] www.sahistory.org.za/people/pixley-ka-isaka-seme
[7] Idem
[8] South Africa History on line, https://www.sahistory.org.za/people/pixley-ka-isaka-seme
[9] Idem
[10] Bolaños Martínez, Jorge; “Los cien años del partido de Mandela”, 25 enero de 2012, www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_analisis/2012/DIEEEA04-2012_CIenAnosdelPartidodeMandela_JBM.pdf
[11] gabrielrosselloblog.files.wordpress.com/2016/10/apartheid-15-1-anc.pdf
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece la autora.
Foto de portada: Wikimedia Commons.
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