SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Domingo 6 de agosto de 2017
Alrededor de 80 jornaleros agrícolas del programa H2A, originarios de Guanajuato, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y cinco estados más, que llegaron al área de Sumas, condado de Whatcom en el estado de Washington, contratados desde México «con sueldos prometedores y buenos tratos», fueron despedidos por solicitar ayuda para un compañero que enfermó por las extenuantes jornadas de trabajo.

El sindicato independiente de trabajadores agrícolas Familias Unidas por la Justicia explicó, a través de videos, que luego de reportar el problema con su compañero, los representantes de la granja donde se les contrató les dieron una hora para salirse de las cabañas-dormitorio. «La empresa no ha sido responsable, los trajeron contratados y ahorita los están echando como ilegales», dijo la agrupación sindical.
A un jornalero se le preguntó por qué lo despidieron, y esto fue lo que contestó: «Por ley de ellos nada más».
– ¿Se quejó de algo?
– Sí, por el compañero que se enfermó.
– ¿Dónde está él?
– En Seattle.
– ¿Está en coma?
– Sí
– ¿Por qué?
– Por los días de sol; hubo días muy calientes. Él se quejó de que tenía dos días con dolor de cabeza y se fue a la traila, pero fueron por él y lo regresaron, lo pusieron a trabajar y fue cuando se puso más grave. Tiene derrame cerebral.
Los miembros del sindicato dijeron que se trata de personas que va a los Estados Unidos a realizar un trabajo importante. «Esto no puede estar pasando, está gente viene a trabajar pero no son esclavos». Son gente trabajadora y tiene derechos.

Al arribo de Ramón Torres, presidente de Familias Unidas por la Justicia, algunos dijeron: «¡La organización ha empezado!». | Foto: FUJ.
Los jornaleros despedidos por manifestar su inconformidad son de Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Zacatecas, Durango, Jalisco, Tamaulipas, Oaxaca y Guerrero. Muchos de ellos, dijo Familias Unidas por la Justicia, «fueron engañados. Vinieron a trabajar a California, se les venció su visa y de todos modos los trajeron al estado de Washington».
Los jornaleros relatan que los abusos empezaron después de trabajar en California, desde que llegaron a Washington el 6 de mayo. «No estamos saliendo (despedidos) por huevones, estamos por los compañeros. Te piden que no comas en el surco, que no te metas a la sombra, cuando en California comías en algo como toldos y aquí quieren…, pero ¿y el solazo? Quieren que rindas, que saques una caja de (arandanos) por hora cuando no hay fruta. ¿De dónde la vas a sacar?
Rosalinda Guillén, de la organización Community to Community que ayudó a la legalización del sindicato Familias Unidas por la Justicia (FUJ), lanzó desde el sábado un llamado a solidarizarse con los despedidos: «La lucha sigue». A ello respondió de inmediato por Ramón Torres, uno de los líderes de la agrupación sindical.
Contratados por una mujer llamada Nidia Pérez, los jornaleros le explicaron a Rosalinda Guillén que desde que llegaron han recibido burlas y malos tratos. Como desayuno «sólo nos dan leche y cereal, y apenas nos dan media hora para comer». Y si se quejan o hacen huelga, los amenazan con que ya no van a contratar a mexicanos porque son muy «batallosos» y van a traer a salvadoreños, a centroamericanos.
Un jornalero dijo que le robaron su visa en California, pero nadie de quienes lo contrataron le ayudó. Todos los gastos para reponer sus papeles corrieron por su cuenta, y cuando los recuperó se los dieron sin visado. «Dicen que (…) somos los más alborotadores sólo porque nos estamos defendiendo. De hecho, nos dijeron que por esto (protestar por sus derechos) ya no íbamos a poder emplearnos en ninguna empresa el otro año y que no íbamos a poder entrar ni al país».
«Bueno -añadió otro trabajador-, nada más una cosa: ¿y si llega a fallecer el joven ese? Tiene tres hijos y si no le ayudan, ¿quién le va a ayudar a la señora a mantener a sus tres hijos?».
Los trabajadores despedidos se quedaron de un día para otro sin lugar para dormir ni nada qué comer.
Rosalinda Guillén afirmó: «¿Qué vamos a hacer ahora? Familias Unidas por la Justicia, estamos dispuestos a defender a estos trabajadores y a estar con ellos (con) todo el apoyo que podamos brindar, porque este programa (H2A) es una vergüenza y es nomás para explotar a nuestra gente de México».
Fotos de portada e interiores: Facebook Familias Unidas por la Justicia.
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