SOMOSMASS99
José Antonio Bueno Saucillo*
Miércoles 4 de marzo de 2020
El maestro Pedro Tomás García, una especie de asesor político del Güero Medrano, según Elena Poniatowska, asienta que «el Güero era un magnífico dirigente, con un poder de convencimiento absoluto, persuasivo y sensible al hablar como no he vuelto a encontrar otro pero no sabía manejar las ideas en abstracto».
«En los últimos tiempos leía mucho, quería aprender, se quería aprender los libros por voluntarismo, la verdad ya no tenía tiempo para entenderlos, el gobierno le estaba pisando los talones».
En 1973, a finales de marzo, Florencio Medrano Mederos a los 28 años había comenzado un proyecto…
Había sido tocado por los dioses de los ojos abiertos; comenzaba el camino que no termina, pues no termina la ambición…
Él unió el ideario fundamental de la Revolución Mexicana y la Revolución China, éste fue su principal impulso como luchador social.
Ya había sucedido lo del asalto al cuartel Madera en Chihuahua en 1965, el Movimiento Estudiantil que terminó en masacre en 1968, se había fundado la Liga Comunista 23 de septiembre, vivía ya la guerrilla serrana. La guerra secreta que arrojó 1500 guerrilleros muertos aproximadamente; la llamada guerra sucia mexicana… aunque ninguna guerra puede ser limpia.
Estaba fresco el cadáver de Genaro, y Lucio no tardaría en ser asesinado.
Me resulta interesante la lucha del güero porque su perfil se pareció al de muchos personajes de ese tiempo, la mayoría desconocidos, sólo que resultó mucho más intenso porque logró pisar las posibilidades… las meras posibilidades de lo imposible.
Se había documentado en la obra de Mao Tse Tung, había viajado a China a presenciar los logros de la Gran Revolución, había soñado… soñado, como muchos…
Tenía ya en la memoria la Revolución Cubana, la reciente lucha de los jóvenes del sesenta y ocho, y un poco más lejanas las luchas comunistas, oscilantes entre las presencias reales y etéreas en su clandestinidad, y más allá la lucha de los revolucionarios y anarquistas que nos remiten al escenario de la Revolución de octubre, a Marx, Engels, Bakunin, Lenin, Trotsky.
Ah, la revolución…
La vieja siempre joven y deseada por unos, ignorada y/o detestada por otros.
En ese 1973, Medrano, en las afueras de Cuernavaca, en el área de Temixco, en lo que algún día se pensara que sería la colonia Villa de las Flores, comienza una invasión de tierras de lo que a la postre sería la colonia proletaria -a sus instancias- Rubén Jaramillo… esos terrenos se los había adjudicado el gobernador Felipe Rivera Crespo y se los había asignado a su hijo, arquitecto de poca monta, para que iniciara su carrera profesional; la obra se inició, pero se detuvo… y el terreno volvió a cambiar su fisonomía, se comenzó a ver como un páramo con venas petrificadas, las ruinas de una incipiente urbanización…
Con todas las dificultades de frente, y el miedo inicial latiendo en todos los cerebros, se comenzaron a construir prácticamente con basura las primeras viviendas, que se multiplicaron rápidamente; comenzaba la gran tarea… la organización.
Así pues, Florencio Medrano Mederos acometió con los bolsillos llenos de esperanza y convicción, la aventura de la posibilidad; delante de él… la gran utopía… la utopía de cualquiera que nace sin más herencia que las necesidades y la orientación a ganarse el sustento honradamente en cualquier parte del mundo.
Habrá que decir que muchas mentes están construyendo mientras otras se solazan y otras muchas se conforman; son las mentes enfermas de estos contagiados con las locuras de la justicia… enfermedad que, si es verdadera, es incurable y contagiosa.
Y muchos de estos enfermos estaban trazando en ese tiempo lo que pudiera ser el rumbo del país, la América y el resto del mundo… las nominaciones abundaban: radicales, revolucionarios, socialistas, trotskos, stalinistas, maoístas, senderistas, leninistas, marxistas, anarquistas… pemetistas… amén de todas las organizaciones que se conformaron bajo alguna de estas tendencias, el mundo político clandestino y semiclandestino se llenó de siglas.
Tadeo, como también era llamado el güero, tenía un plan para crear un foco socialista en Morelos que después se extendiera a todo el país y de ahí hacia afuera. Desde luego que la motivación para la lucha, aparte del hambre, tuvo que ser por algo patrimonial para una empresa tal… el patrimonio de la tierra junto con la ira generada por el despojo ancestral de ella.
El proyecto que había convencido al Güero era el Oriental, el de Mao Tse-Tung y lo engarza con el postulado agrarista de la Revolución Mexicana y la lucha postrera del Jaramillismo.
Rubén Jaramillo había sido asesinado junto con su familia, bajo el mandato de Adolfo López Mateos en 1962, el 23 de mayo en Xochicalco, Morelos.
Fue soldado zapatista alcanzando el grado de capitán a las órdenes de Emiliano Zapata, había sido amnistiado y aún así ejecutado cruelmente con el resto de su familia estando su esposa encinta.
Rubén Jaramillo, la bandera postrera del agrarismo mexicano.
Florencio Medrano Mederos logró tocar el cielo del colectivismo socialista con los dedos, supo resolver la problemática organizativa que planteaba la nueva colonia; fue el mentor de una logística de defensa muy efectiva para la colonia, puso bases para la creación de tierras laborables comunitarias, la creación de un rastro, creó, desde luego, escuelas de cuadros políticos, centros de alfabetización, logró organizar una guardia armada comunitaria con una capacidad de reacción muy efectiva que se activaba a partir de vigías y la detonación de cohetes; por acuerdo, se prohibieron las bebidas alcohólicas en la colonia, la violencia, principalmente contra las mujeres y los niños, los trabajos de infraestructura eran colectivos.
Prácticamente se puede decir, que en varias ocasiones la organización de la Col. Rubén Jaramillo puso de rodillas y en reversa a la política añeja, caciquil, y represiva del gobernador priísta Felipe Rivera Crespo, lo que puso en entredicho la solidez del poder del PRI a nivel Nacional.
Nunca, Morelos había tenido un gobernador de otro partido que no fuera del PRI.
Era casi una canica caliente en la bota hegemónica del gobierno federal en manos del sanguinario Luis Echeverría Álvarez.
La colonia tuvo que enfrentar desde su fundación todo tipo de intentos de exterminio, embates de negociaciones de parte del gobierno del Estado, muchos intentos de contubernio y soborno, fue infiltrada por numerosos agentes de inteligencia federal, del ejército, de las policías estatales y municipales, infiltrados que tenían como encargo la muerte del Güero y averiar su organización.
Todo eso hizo mella, todo… principalmente los engaños; el engaño en todas sus formas, complementada con la fuerza bruta, esencia de las dictaduras vestidas de repúblicas; la Dirección Federal de Seguridad estaba en todo su apogeo, con los insurrectos sublimaban sus métodos de tortura; y éstos, sobraban en ese tiempo.
Cuando todo parecía ganado por acuerdos con el gobierno, al mismo tiempo que la colonia era presa oculta de un cerco comercial de subsistencias, y los activistas habían acordado desarmarse, una leve disputa entre colonos con la policía de tránsito marcó la señal para la ocupación militar de la colonia el 28 de septiembre de 1973, que duró hasta 1985.
Mederos logró salir con su base cercana, para unirse con Lucio Cabañas en Guerrero y fundar el Partido Proletario de América en 1975.
Todavía su lucha política duró 6 años con el Partido Proletario e hizo su ámbito de lucha guerrillera varios estados de la República, como Guerrero, Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Morelos.
El Güero de Tlalchapa dejó de existir el 26 de marzo de 1979 en la Sierra de Oaxaca en manos del ejército federal.
Su lucha sentó precedente, está registrado, forma parte de la memoria social del país… Si es pasado… hizo presente; negarlo no sólo es absurdo sino malintencionado.
Sería tan absurdo como negar el pasado de sangre que han dejado todos los gobiernos oligárquicos en nuestra Patria.
El historiador Pedro Salmerón Sanginés, el día 17 de septiembre de 2019, manifestó acertadamente que los jóvenes integrantes de la Liga 23 de Septiembre eran valientes; mucho se puede decir de los miles de hombres que hicieron sus trincheras y lucharon durante la llamada guerra sucia, sus actos, sus tendencias ideológicas, sus orígenes, sus estrategias, sus destinos, hasta su desaparición y muerte… soslayando incluso que murieron a manos del gobierno de su país, pero nunca que fueron cobardes.
Florencio Medrano Mederos fue uno de ellos.
Bibliogarfía:
– Héctor Manjarrez, El camino de los sentimientos, Ediciones Era, 1990
– Elena Poniatowska, Fuerte es el silencio, Ediciones Era, 1980
– El movimiento social impulsado por Florencio Medrano Mederos y el PPUA; Pacarina del sur; Revista de pensamiento crítico latinoamericano; publicado el 01 de octubre de 2016
– Huellas en Morelos, la muerte del carismático guerrillero güero Medrano; Proceso.com.mx/173038; publicado el 24 de agosto de 1996
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
Imagen de portada: Ficha de la Dirección Federal de Seguridad en la que aparece el apelativo de Florencio Medrano Mederos: El Güero Mederos. | Foto: Archivos de la Represión.
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