SOMOSMASS99
Déjesus González*
El Lavaloza

En casa odiaba fregar los trastes
a veces dejaba rastros
de un mal lavado
Entonces me fui…
caminé con vergüenza lenta
con una revoltura en las tripas
después del primer pago en dólares
─proporcional al trabajo hecho con la manos─
puesto: lavalozas
y un bono extra por buen lavado
un día un plato pequeño alcanzó a llegar aún con un mensaje,
sólo decía: ─¡guacala!─ con el aderezo de chipotle embarrado
encontré un diente real atorado en un hueso de cocido
con el tuétano extraído, limpísimo
y los signos de fuerza con las huellas en el plato
─es claro imaginarse comiendo a un cavernícola─
topé a un hombre en la calle esa noche
y le ofrecí el trozo de Cowboy
empapelado con papel cocina café
escondido en la mochila,
─el cliente paga hasta por el servicio para desechar sus sobras─
y todos los días restantes él
esperaba afuera
─la proteína inyecta fuerza al hombre─ dijo…
Encontré el lenguaje entre las sobras, los comensales y los lavalozas
un submundo feliz en la miseria de los otros,
contrabando de comida cara
todavía reutilizable, con menos valor
la caridad de los comensales
para alimentar al señor que espera afuera
los mensajes en los platos sucios
el desperdicio expuesto
─a la irónica hambruna en el planeta─
Dientes perdidos por masticar en exceso
contra los dientes desaparecidos
del vagabundo
Después de dos años pocos personajes
y un montoncito de billetes
regresé
visité la casa
comimos
y había pasado tiempo
en una huelga antiloza (ocho más de los dos)
con pequeñas y considerables divisas enviadas por mes
y algunas llamadas
al terminar el momento de sobremesa
abolí el repudio al lavado
fregué los trastes
mientras…
miré por la ventana y una mujer algo mayor
tocaba
y con una voz rasposa en el oído
pregonaba: ─tendrá un taco pa´mí, por el amor de dios. Mi esposo me dejó…
salí, entregué los restos de frijoles puercos riquísimos
y cinco dólares ─ sin antes decirle que comprara un buen bistec ─
contestó: ─ Gracias señor, desde que mi esposo dejó de enviar, no veía éstos billetes verdes. Diez años…
Los trastes sucios en una tarja gigante
la miseria humana
el abandono universal
los bisteces de cualquier origen
el re-sueño americano
y la señora y el señor
son infinitos
y proporcionales
por la mañana de hoy me pregunté…
¿Debí haber viajado a lavar trastes ajenos?
* Déjesus González (Guadalajara, Jal. / 1984) es estudiante de Estudios Liberales por la Universidad de Guadalajara. Poeta en formación con algunas publicaciones en revistas universitarias independientes, y algunas apariciones de poesía emergente en la ciudad de Guadalajara.
“Con la poesía los secretos quedan escritos y se vuelven en los propios secretos de los otros. Y es que no quisiera saber qué es lo que los demás guardan en la poesía que leen…”.
Fotos de portada e interiores: Pixabay.
Comparte en Facebook
Twittéalo








