SOMOSMASS99
Alfonso Díaz Rey*
Viernes 27 de noviembre de 2020
El 25 de este mes se cumplieron cuatro años de ausencia física de Fidel, sin embargo, no obstante el asedio por el bloqueo yanqui, que Trump se ha empeñado en llevar a condiciones extremas para el pueblo cubano, y la crisis sanitaria que aqueja a casi todo el mundo, la Cuba de hoy resiste, avanza y vence, no sin dificultades, a las situaciones ocasionadas por esas dos amenazas y los problemas internos agravados por el bloqueo.
En las razones por las que el pueblo cubano no ha sido doblegado por el imperio, no obstante su condición de país pobre, subdesarrollado y acosado, encontraremos siempre referencias de Fidel. Su clara visión del futuro propició que el desarrollo de la isla se sustentara en la mayor riqueza que puede tener un país: su pueblo; impulsó la educación, la ciencia, la cultura y el deporte como medios para la superación material, física y espiritual de la población; fue importante artífice de la unidad, y su ser y quehacer revolucionarios, condensados en su humanismo, solidaridad, antimperialismo e internacionalismo, son características innegables de la Revolución y del proyecto de país que construye ese heroico pueblo.
Dicen que las comparaciones son odiosas, sin embargo hay algunas que dejan ver realidades que definen a una sociedad. Si tomamos como ejemplo el enfrentamiento a la actual crisis sanitaria, el país más poderoso del mundo, Estados Unidos, a la fecha de la elaboración de estas líneas tenía un índice de fallecidos de 804 por millón de habitantes; en Cuba, este índice era de 12; tal disparidad obedece a formas de organización social, principios y prioridades prevalecientes. En este aspecto la influencia de Fidel en el desarrollo de la medicina y la atención a la salud en Cuba es innegable.
En el enfrentamiento a las dificultades que cotidianamente realiza el pueblo cubano, Fidel, con sus ideas y ejemplo, está presente en primera línea. Muestra de ello es el genial concepto de Revolución, vertido en una celebración por el Día Internacional de los Trabajadores, el 1 de mayo de 2000:
«Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.»
Este concepto condensa gran parte del pensamiento y la obra de Fidel; es, no obstante su reducida extensión (140 palabras), un tratado de ética revolucionaria y una valiosa guía para quienes aspiran a construir un mundo mejor.
Sus enemigos, los que apostaron que con su ausencia física la Revolución se vendría abajo y Cuba regresaría al redil imperial, se equivocaron. Quienes le han sucedido en la conducción del país, continuadores leales que por sus enseñanzas y ejemplo han sabido honrar su pensamiento e ideales, lo han tenido siempre presente como referente y son garantes, junto al pueblo, de la permanencia y vigencia del proceso revolucionario en la mayor de las Antillas.
Hace cuatro años puso proa hacia la inmortalidad llevándose solamente la satisfacción del deber cumplido y el amor y reconocimiento de su pueblo y los pueblos del mundo. Partió para multiplicarse en millones de cubanas y cubanos que con la consigna «Yo soy Fidel» asumen el compromiso de defender y darle vigencia a su Revolución.
Por eso, ¡Cuba va!
Vaya esta reflexión como un modesto homenaje al ser humano, al estadista y al revolucionario.
* Alfonso Díaz Rey es miembro del Frente Regional Ciudadano en Defensa de la Soberanía, en Salamanca, Guanajuato.
Imagen de portada: Fidel Castro. | Foto: Finestra d’Opornunitat.
Comparte en Facebook
Twittéalo








