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©Gaudencio Rodríguez Juárez*
Jueves 6 de octubre de 2016
En la mayoría de países de América Latina y el Caribe se advierte una utilización desmedida de la institucionalización de niñas y niños menores de tres años por razones de protección, pese a que debería recurrirse a ella únicamente en casos excepcionales y de forma provisional.
Es por eso que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el Movimiento Mundial por la Infancia de América Latina y El Caribe, la Red Latinoamericana de Acogimiento Familiar (RELAF), la Representante Especial del Secretario General de la ONU sobre Violencia contra los Niños y UNICEF hacen un llamado a la acción para acelerar la reintegración al ámbito familiar.
La RELAF explica que el objetivo del “Llamado a la Acción” es avanzar concretamente en la concreción de la Iniciativa Regional “Poner fin a la colocación de niñas y niños menores de tres años en instituciones de protección o cuidado en América Latina y El Caribe”. Se trata de sensibilizar y comprometer a las máximas autoridades de nuestros países a promover acciones nacionales y locales, tal como se expuso en el Seminario de Acogimiento Familiar RELAF 2013, llevado a cabo en la ciudad de Guanajuato, el pasado 3 y 4 de octubre.
La ausencia de información oficial y desglosada por tramos de edades dificulta la identificación y cuantificación de esta realidad. No obstante, los pocos datos disponibles evidencian que se trata de un grave problema: se estima que más de 240.000 niñas, niños y adolescentes viven en instituciones. De ellos, los más vulnerables son los menores de tres años.
Una institucionalización precoz y prolongada tiene graves efectos, sobre todo en las niñas y los niños más pequeños: los daños emocionales y cognitivos causados por una permanencia en las instituciones pueden llegar a ser irreversibles.
– Por cada año que una niña o un niño de corta edad reside en una institución, pierde cuatro meses de desarrollo.
– La violencia en las instituciones es seis veces más frecuente que en los hogares de acogida.
– La violencia sexual es seis veces más frecuente que en las alternativas de protección basada en el cuidado familiar.
La propuesta a los Estados consiste en poner fin a la institucionalización de niñas y niños, lo cual implica implementar reformas inmediatas en los sistemas de protección de los Estados de América Latina y el Caribe, a través de las siguientes acciones:
– Aprobar legislaciones pertinentes para limitar la internación de niñas y niños menores de tres años en instituciones de protección o cuidado, incluida su protección frente a todas las formas de violencia.
– Asignar recursos técnicos y financieros para priorizar la protección de la primera infancia, apoyar a las familias en el cuidado y crianza de los niños y desarrollar programas específicos para prevenir la separación de niñas y niños de sus familias; así como para implementar programas de cuidado alternativo de tipo familiar con personal competente para el cuidado de niñas y niños en riesgo de ser privados de su familia.
– Establecer programas y medidas para la reunificación de niñas y niños con sus familias, su inclusión en programas de acogimiento familiar o su incorporación definitiva a un medio familiar.
– Desarrollar estándares y protocolos de actuación para regular la práctica hacia niñas y niños en riesgo de separación familiar.
– Llevar a cabo campañas de información y sensibilización públicas.
– Establecer mecanismos de monitoreo y evaluación de las condiciones y programas de cuidado alternativo de niñas y niños separados de sus familias.
UNICEF y sus socios lanzaron en el 2013 la campaña de comunicación #hablapormi con el objetivo que los ciudadanos de la región conozcan esta realidad y levanten sus voces en contra del internamiento de menores de tres años. Puedes encontrar esta y más información en www.hablapormi.org
RELAF llevará a cabo el Seminario sobre Acogimiento Familiar del 12 al 14 de octubre en Panamá, cuyo objetivo es ofrecer un espacio de intercambio regional en torno a los avances, lecciones aprendidas y desafíos en la región que sirva para orientar e incidir en los procesos de desinstitucionalización impulsados en el marco de la adecuación de los subsistemas de protección de derechos de niños, niñas y adolescentes privados de cuidado parental.
El trabajo para la desinstitucionalización de los niños de nuestro continente está en marcha. En México el marco legal ya trabaja en el mismo sentido. Se requiere la suma de actores.
* Psicólogo / [email protected]
** Foto de portada: Pedro Mera / Cuartoscuro.
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