Breaking

El maíz, alimento sagrado, bajo amenaza de una «oleada de muerte»

Sociedad País / Top News / 05/10/2016

SOMOSMASS99

 

Redacción / SomosMass99

Oaxaca / Martes 4 de octubre de 2016

 

«La sobrevivencia de los pueblos indígenas y campesinos en Oaxaca está íntimamente vinculada con la preservación de las semillas, particularmente del maíz, así como de todo el conjunto de saberes, elementos culturales, ecológicos económicos y de las prácticas de agricultura tradicional», dijo Doris Verónica Carmona, de la organización civil Servicios para una Educación Alternativa EDUCA, quien en el marco del Día Nacional en Defensa del Maíz Nativo, celebrado el pasado 29 de septiembre, presentó el documento Pueblos y Comunidades en defensa de la vida, por la soberanía alimentaria y la libre determinación.

En el texto comenta que el maíz es uno de los alimentos más importantes, inclusive sagrados para los pueblos originarios y campesinos. Cada grano representa el sustento de las familias, guarda celosamente las historias y es parte de la resistencia que ha nutrido el corazón de los 16 pueblos indígenas de Oaxaca; zapotecos, chatino y mixtecos, por mencionar algunos, dan vida en cada ciclo a sus variedades de maíz. «De esta manera podemos maravillarnos con la diversidad de colores, el mar representado en el maíz azul, el rojo de la sangre, el amarillo como el sol, el pintito biodiverso, etcétera, todos ellos muestra de la gran la riqueza genética, biológica y cultural.

Foto: Juan José Estrada Serafín / Cuartoscuro.
Foto: Juan José Estrada Serafín / Cuartoscuro.

«El maíz en su sabia relación con la calabaza, frijol y quelites, en los traspatios o en las parcelas, es ejemplo de reproducción colectiva de la vida en los pueblos indígenas y campesinos, el territorio como una parcela que sustenta la identidad comunitaria en la que se unen distintos elementos fundamentales; los físicos (bosque, la flora, la fauna, el agua, la tierra), los espirituales, los económicos, culturales y organizativos».

Cuenta que en Oaxaca, a partir de septiembre de 2012, se han sumado a la conmemoración del día Nacional/Estatal del Maíz Nativo, año con año, jóvenes, campesinas y campesinos, organizaciones comunitarias y de la sociedad civil, investigadores independientes, estudiantes, radios comunitarias y artistas para celebrar la vida de los pueblos, las practicas campesinas tradicionales y sobre todo momentos de reflexión que ayuden a identificar los retos a los que nos enfrentamos.

«De esta forma, nos reunimos para dialogar y compartir la esperanza que cada campesina y campesino siembra en la parcela, en el traspatio, en los bosques y selvas. Intercambiamos gustosamente nuestras semillas, ideas, experiencias y sentires, así como productos elaborados con el maíz y la milpa, ejerciendo nuestro derecho como pueblos campesinos e indígenas».

Foto: Rashide Frías / Cuartoscuro.
Foto: Rashide Frías / Cuartoscuro.

No obstante, hay una «oleada de muerte» que acecha en el campo, donde en las últimas décadas el interés por despojar a los pueblos de sus medios de vida se ha vuelto cada vez más violento y crudo desde una lógica mercantil o meramente económica.

«Por un lado, el Estado que abandona la responsabilidad de garantizar una vida digna, generando marcos normativos y procedimientos que facilitan el despojo por parte de las empresas o corporaciones transnacionales que bajo el discurso de ‘desarrollo’ económico y tecnológico desvalorizan las prácticas de la agricultura tradicional. Sus principales argumentos son que los sistemas campesinos son obsoletos o arcaicos, señalando que las tierras se encuentran ociosas o son poco productivas, impulsando cambios en la tenencia de la tierra y fomentando el individualismo.

«Lo anterior es preocupante porque no solo están interesados en ocupar nuestros territorios, sino que se proponen apropiar de la vida misma y la riqueza genética y biológica de las semillas, quieren limitar la posibilidad de continuar realizando prácticas tradicionales que sustentan la colectividad (intercambios), bajo los intereses económicos nos quieren vender semillas, agroquímicos, paquetes tecnológicos que vulneran a toda luz nuestra soberanía alimentaria».

Foto: Patricia Morales / Cuartoscuro.
Foto: Patricia Morales / Cuartoscuro.

Sostiene que se está ante sistemas de producción a gran escala que quieren invadir el territorio y que, a la vez, son una de las principales fuentes de contaminación, dado que la agricultura industrial es responsable de la producción del 22 por ciento de los gases de efecto invernadero, contribuyen al calentamiento global y sus efectos afectan los sistemas campesinos de producción. Así los impactos negativos no sólo se expresan directamente en la producción de maíz y de milpa, también tienen sus consecuencias en los ámbitos económicos, sociales y políticos de los pueblos.






Luis López




Entrada Anterior

Cuando había granadas en noviembre, o la ambigüedad moral

Siguiente Entrada

Promueven en León taller de formación política





0 Comentario


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

Cuando había granadas en noviembre, o la ambigüedad moral

SOMOSMASS99   Redacción / SomosMass99 Ciudad de México / Martes 4 de octubre de 2016   Cuando había...

05/10/2016