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En Ciencia y Tecnología, la 4T va

Diálogo País / Top News / 28/08/2019

SOMOSMASS99

 

Agustín Ramírez Agundis*

Miércoles 28 de agosto de 2019

 

El diario El Universal ha venido publicando varias notas en las que critica las medidas de austeridad aplicadas por el gobierno federal en el rubro de ciencia y tecnología. En una de ellas, con fecha 19 de junio, firmada por Leonardo Rodríguez y titulada “La 4T cruzó la línea roja al cortar el gasto a ciencia”, se hace referencia específicamente a la situación que viven los denominados Centros Públicos de Investigación (CPIs) que dependen orgánicamente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

En la nota se incluyen fragmentos de entrevistas realizadas a funcionarios e investigadores de cuatro CPIs, entre ellos el Instituto de Ecología, A. C. (IEAC).

A continuación expongo algunas ideas resultantes de un breve análisis del gasto en Ciencia y Tecnología tomando como caso de estudio el del IEAC, cuyo director es de los entrevistados en el artículo publicado por El Universal, y sólo considerando como datos objetivos los que están disponibles en la página Nómina Transparente[1] y el presupuesto federal de egresos de los años 20182 y 20193. Así, se tiene:

1. Era imprescindible llevar a cabo acciones para racionalizar el gasto en Ciencia y Tecnología. Como ejemplo, el IEAC cuenta con 421 empleados, de los cuales 96 (casi el 23%) son eventuales, 119 tienen plaza de investigador y 104 cuentan con plaza de Técnico Titular A, B o C.  Los restantes (102) ocupan cargos administrativos, de mantenimiento y operación. Los mayores salarios los tienen el director general (entrevistado en el artículo) con 122 mil pesos mensuales y el director de administración con 53 mil 905.

La nómina anual del IEAC asciende a más de 108 millones, de los cuales casi 12 millones se pagan a empleados eventuales y 80 millones al personal dedicado a la investigación, ya sean investigadores y técnicos titulares.

Cabe señalar que el presupuesto asignado al IEAC para el 2019 es de 320 millones de pesos. También es de hacer notar que 136 personas pertenecen actualmente al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), con lo cual se puede estimar que la productividad del IEAC es buena en cantidad, sin embargo habría que conocer más para evaluar su calidad en cuanto a la trascendencia de sus resultados. También sería necesario conocer la manera cómo se distribuye ese presupuesto anual de 320 millones de pesos.

2. El dinero dedicado por el gobierno federal a ciencia y tecnología es ligeramente mayor en el 2019 (77  mil 314 millones) respecto al que se destinó en el 2018 (76 mil 766 millones). En el artículo de El Universal sólo se habla del presupuesto dedicado al Conacyt, cuando en realidad el gobierno destina recursos para investigación a través de instituciones muy diversas, sobresaliendo las de educación y las de salud.

3. En el artículo de El Universal se menciona que los 26 CPIs se encuentran en una situación de incertidumbre que los asfixia. En realidad la situación no es la misma para todos.

Los CPIs ahora tienen dos alternativas, quedarse quejándose o cambiar para adecuarse a las nuevas condiciones establecidas por el gobierno de la 4T.

Sólo por tomar algunos ejemplos, están los casos de dos CPIs con presencia en el vecino estado de Querétaro, el CIATEQ y el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (CIDESI). El CIATEQ para el 2019 tiene un presupuesto de 607 millones de pesos, de los cuales 277 provienen de recursos federales y 330 de recursos propios (54%). Asimismo, el CIDESI tiene un presupuesto de 713 millones, 300 que le otorga el gobierno federal y 413 como recursos propios (58%). Por el contrario, para el IEC su presupuesto está conformado por 257 millones que recibe del gobierno federal y 63 a través de recursos propios (19%). En otras palabras, los CPIs están ahora obligados a obtener ingresos como fruto de los resultados de su trabajo a través de la vinculación con empresas que aporten recursos y no que los absorban como ocurría antes.

Para conocer de viva voz la política de ciencia y tecnología (CyT) del actual gobierno federal recomiendo atender la exposición realizada por la directora del Conacyt en la conferencia mañanera del día 27 de junio, que está disponible en https://www.youtube.com/watch?v=i5cYvoXEzGM, a partir del minuto 1:56:00.

A manera de diagnóstico, en esta exposición llaman la atención varios datos. Uno, el monto de los fondos dedicados a CyT: en México se dedica el 0.3% del PIB, muy poco en comparación con el de otras naciones, como el 1.3 de Brasil y el 3.1 de Japón. Dos, la aportación para CyT del sector privado: en México ésta es del 19%, mientras que en otros países en promedio es del 61%, dándose casos, como los de Japón, Corea y China, donde es superior al 80%. Tres, sumamente alarmante, el porcentaje de los fondos federales destinados a CyT que se transfirió a empresas privadas a lo largo del sexenio anterior: el monto es de 48%, es decir, casi la mitad de los fondos de Conacyt fueron a parar a empresas privadas, como una forma de subsidio. Cuatro, el impacto de los fondos dedicados a la innovación: de acuerdo con la Organización Mundial para la Innovación, en el sexenio pasado México avanzó siete lugares en cuanto al gasto dedicado a ese rubro, sin embargo retrocedió 16 lugares en términos de eficiencia medida por el mismo organismo, es decir más dinero y peores resultados. Y cinco, una ínfima cantidad de recursos dedicados a la investigación básica: menos de tres mil millones de pesos durante el sexenio, casi nada en comparación con los más de 35 mil millones transferidos a empresas privadas a través de los llamados PEIs (Programas de Estímulo a la Innovación).

Ya como una definición de la estrategia en CyT, en la exposición se establecen cuatro ejes fundamentales: la apropiación social de la ciencia, un decidido apoyo a la investigación básica como sustento para el desarrollo de tecnología de vanguardia y todo ello enmarcado en programas nacionales estratégicos.

La exposición da cuenta de un buen número de ejemplos de gastos excesivos o efectuados de manera irracional. En resumen, también en el ámbito de la ciencia y la tecnología la 4T está zarandeando a las instituciones para que éstas, en su conjunto, cambien y así sean capaces de hacer más con menos. En este campo no son pocos los investigadores que deberán abandonar, aunque sea en cierta medida, la zona de confort en la que se habían instalado.


[1] https://nominatransparente.rhnet.gob.mx/

[2] https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5506080&fecha=29/11/2017

[3] https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5547479&fecha=28/12/2018

* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.

[email protected]

Foto de portada: Daniel Chen (@d_che) / Unsplash.






Luis López




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