SOMOSMASS99
Agustín Galo Samario / SomosMass99
Ciudad de México / Domingo 25 de octubre de 2020
En Veracruz, la desaparición de hombres jóvenes durante el gobierno de Javier Duarte de Ochoa ha dado paso al incremento de las desapariciones de mujeres, dijo Edgar Cortez, defensor de derechos Humanos.
El investigador del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD) explicó que actualmente no es el peor momento por el que pasa Veracruz, pero las desapariciones siguen existiendo.
En cuanto a número, el peor momento fue por el 2014 y 2015, pero las características van cambiando. En ese entonces, las desapariciones eran en lugares públicos (en la calle, talleres) y de jóvenes de entre 18 y 30 años que laboraban como taxistas, en servicios de transporte público o en talleres mecánicos y que tenían estudios de secundaria, preparatoria o algún estudio técnico. Y si bien todavía hay de ese tipo, lo que hoy se ha incrementado es la desaparición de mujeres, sobre todo jóvenes de 15, 18 y 20 años.
«Algunas de esas desapariciones es que algunas de esas desapariciones se convierten en feminicidios. Primero desaparecen y al poco tiempo, a veces meses, se encuentra el cuerpo sin vida, con signos de violencia, en ocasiones muy serias. Esto es algo que ha cambiado en el último tiempo.
«Además de esos cambios, el gran tema sigue siendo que hasta la fecha no hay procesos de identificación de los restos. En Veracruz, como muchos estados, lleva ya tiempo en que ellas (madres, hermanas) llevan a cabo los procesos de búsqueda en fosas clandestinas y van teniendo resultados. Pero el gran problema es que las fiscalías, los servicios forenses no están teniendo la capacidad para identificar los restos, que tiene como consecuencia que la impunidad sea la línea que se mantiene».
Explicó que el IMDHD ha asesorado a familias de desaparecidos para que ejerzan sus derechos y puedan solventar sus necesidades sin dejar de buscar a sus familiares, además impartir capacitación a colectivos en el conocimiento de leyes y entablar el diálogo con las autoridades. Todo esto en los estados de Veracruz, Oaxaca, Estado de México y Puebla, con el propósito de que la perspectiva de los derechos humanos se pueda convertir en una herramienta útil para las familias.
Destacadamente, el instituto ha emprendido un proyecto de recuperación de memoria con la recopilación de casi 300 testimonios de personas desaparecidas, y un análisis sobre la evolución de la violencia, la presencia de la delincuencia organizada y la relación que puede haber entre las desapariciones con estos grupos delincuenciales. Lo que interesa es que se difunda y se conozca cómo han desaparecido las personas en Veracruz.
En particular, en Coatzacoalcos, el análisis se centró entre finales de 2014 y principios de 2016 en el marco de un operativo de seguridad llamado Blindaje Coatzacoalcos en el que participaron autoridades estatales, municipales y la Secretaría de Marina, periodo en el que se registraron al menos 35 desapariciones. El estudio revela quiénes eran las autoridades estatales y municipales, las de seguridad y cómo sucedieron las cosas.
«Esto es importante porque a lo que nos lleva es a darle sustento a un reclamo de las familias de que las fiscalías especializadas no sigan viendo las desapariciones en aislado, una por una, como si fueran hechos inconexos, y en este caso es insistir en que (las desapariciones) puedan investigarse en el marco del operativo (Blindaje Coatzacoalcos). También hay que buscar la responsabilidad de la Secretaría de Seguridad del Estado, de las policías municipales, de la Marina en las desapariciones en ese periodo».
La entrevista completa se puede ver en el video:
Foto de portada: ONU-DH.
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