Breaking

Globalización, parentalidad y adolescencia

Diálogo Estado / Gaudencio Rodríguez Juárez / Slider Inicio / Top News / 03/06/2021

SOMOSMASS99

 

©Gaudencio Rodríguez Juárez*

Jueves 3 de junio de 2021

 

En 2019, un mundo sin pandemia de Covid-19, escribí acerca de la presión que no pocos adolescentes estaban viviendo sobre todo en preparatorias que sostienen cargas académicas y curriculares sumamente pesadas, a las que se le suman excesivas tareas extra escolares –deportivas o académicas– que traen como consecuencia cansancio, estrés intenso, desvitalización y, en grado extremo, cuadros de ansiedad, angustia o depresión.

Una colega y amiga, mamá de hijos adolescentes, me compartió la reacción que le provocó aquel artículo: “Totalmente de acuerdo. Pero ahora ¿cómo salir de esta compleja globalización y cómo prepararlos para enfrentarla sanamente? Debo confesar que en el transcurso de la semana al ver a mi hijo ocupado y estresado por tanta carga y a punto de llorar por el cansancio fue necesario decirle que lo más importante es él y que sea feliz, no los dieces, ni ser de los mejores, que no importaba no pasar un examen o tener una mala nota, que se vale decir no puedo o no quiero… Aunque eso implica cambiar los propios paradigmas…”.

Una respuesta pertinente a un joven atrapado en la propuesta contemporánea: el individuo sacado de su lugar de humano para ser colocado en el de pieza de maquinaria productiva. 

Una respuesta valiente pues, efectivamente, implica un cambio de paradigma en el cual aún esta generación de adultos, padres y madres hoy de hijos e hijas adolescentes, fuimos criados, un paradigma de crianza que tenía como expectativa la productividad, el rendimiento.

Nos educaron para producir convirtiendo al “hacer” en el eje de identidad, dejando de lado la emergencia del “ser”. ¡Resultado? Adultos funcionales y competentes en la esfera de lo operativo, pero con serias dificultades en la esfera de la subjetividad, de los vínculos, de las emociones, de la identidad, del sentido hacia la vida.

Pero a este mundo nos tocó llegar y en él crecimos y nos convertimos en padres/madres, acompañantes del proceso de crecimiento de la nueva generación. ¿Cómo salir de esta compleja globalización y cómo preparar a los hijos e hijas para enfrentarla sanamente?, pregunta compleja, pertinente y que urge respuesta.

Considero que el primer paso es plantearnos dicha pregunta con curiosidad genuina y con la intención de darle respuesta, para entonces detonar la reflexión personal y colectiva, junto con el análisis de la realidad.

De esta manera nos daremos cuenta que la exigencia extrema hacia los y las adolescentes, la que redunda en estrés tóxico, esa que trae como consecuencia no sólo cansancio –el cual puede desaparecer con un descanso o vacaciones propias del calendario escolar– sino trastornos de ansiedad, depresión y otros cuadros psicopatológicos, no puede traer beneficios para nuestros hijos. 

El aprendizaje profundo ocurre gracias al estrés tolerable y se obtura ante el estrés tóxico. Pero la adolescencia, etapa de búsqueda de identidad, de reformateo cerebral, de consolidación de un cuerpo físico y un aparato mental necesita tiempo de calma, de ocio, de recreación; necesita energía física y psíquica para trabajar en su consolidación. Es por eso que requieren dormir muchas horas, tirarse en la cama o en el sofá mirando al techo, sentarse y mirar a lo lejos.  

¿Cómo salir de esta compleja globalización y cómo preparar a los hijos e hijas para enfrentarla sanamente? La globalización es un hecho, y tiene muchos beneficios. Es la cara inicua la que hemos de filtrarles a los hijos e hijas jóvenes, porque esta los empujará al consumismo, al individualismo y para ello tendrán que ser productores alienados.

¿Queremos que sean exitosos, felices, sanos? Enfaticemos y promovamos con los hijos e hijas, entre otras cosas, el sentido de vida, la importancia de conservar los vínculos humanos y la solidaridad, la vida y alimentación sana, el ejercicio, porque es ahí donde mora la felicidad, lo dice la ciencia. 

Sí, todo un reto parental, definitivamente. Asumámoslo en lugar de padecerlo. 

Te invito a seguir reflexionando y aprendiendo y reflexionando sobre la adolescencia en Academia América por la Infancia.


* Psicólogo / [email protected] 

Foto de portada: Naassom Azevedo (@naassomz1) / Unsplash.






Luis López




Entrada Anterior

Elecciones y escritura

Siguiente Entrada

Se cumplieron tres años de impunidad en el caso de María del Sol Cruz Jarquín





0 Comentario


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

Elecciones y escritura

SOMOSMASS99   CHISPITAS DE LENGUAJE Enrique R. Soriano Valencia Jueves 3 de junio de 2021   En 2014,...

03/06/2021