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Habemus Bronco: El TEPJF bajo sospecha

Diálogo País / Top News / 16/05/2018

SOMOSMASS99

 

Esther Sanginés*

Miércoles 16 de mayo de 2018

 

El 3 de octubre de 2015 protestó como el primer gobernador independiente en la historia electoral del siglo XXI en México, Jaime Rodríguez El Bronco; este individuo tan discutido y muy cercano al grupo de Carlos Salinas fue elegido para el período 2015-2021.

Prometió mucho. ¿Qué cumplió? Según encuesta realizada por el El Financiero: “Los nuevoleoneses evaluaron con una calificación reprobatoria de 5.3 el segundo año de gobierno de El Bronco, cantidad similar al 5.6 que recibió en el primer año de gestión. También se les cuestionó del por qué otorgaron esta calificación, y 39 por ciento contestó que no cumplió con sus promesas; 13 por ciento dijo ‘nos engañó’; 12 por ciento aseguró ‘no ha hecho nada’ y ‘es igual que los demás’; y 11 por ciento expresó ‘no quiere gobernar’”[1]. Más allá de la encuesta, los homicidios dolosos se incrementaron en un 42% durante los dos primeros años del gobernador Jaime Rodríguez, como reveló el Observatorio Ciudadano de Nuevo León[2]. Los robos denunciados se incrementaron, la seguridad pública decreció, mientras El Bronco hablaba y echaba bravatas sin ninguna base.

Como carece de toda autocrítica, no le bastó su pésimo desempeño en Nuevo León para convencerse de su ineptitud y decidió perseguir un cargo mayor, así que pidió permiso como gobernador para buscar apoyos que le permitieran ser candidato a presidente de la República; como no logró los apoyos necesarios recurrió a la mentira y a un fraude tan evidente que el Instituto Nacional Electoral (INE) no lo acreditó como candidato.

En esas condiciones, El Bronco puso en práctica una serie de triquiñuelas legaloides ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para asegurar su candidatura a la presidencia con el casi único fin de restarle puntos al candidato de Morena.

Así las cosas, presentó una serie de demandas de juicios para la protección de los derechos político-electorales del ciudadano, con el objeto de impugnar los dos acuerdos emitidos por el Consejo General del INE el 23 y 29 de marzo de 2018. Por virtud del primero, se aprobó el dictamen sobre el incumplimiento del porcentaje de apoyo ciudadano requerido para el registro de candidaturas independientes a la Presidencia de la República; y, en lo referente al segundo, se le negó la solicitud de registro a dicha candidatura[3].

Cuatro de los siete magistrados del TEPJF desconocieron el fallo del INE por irregularidades y avalaron al Bronco, cuya capacidad política se centra en trampas, promesas incumplidas y frases “broncas”, para contender como candidato a la Presidencia de la República.

Los otros tres magistrados redactaron su inconformidad a través de un voto particular: la magistrada Janine M. Otálora y los magistrados Felipe de la Mata y Reyes Rodríguez consideraron  que “la negativa de registro de la candidatura independiente de Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón debe confirmarse, debido a que las distintas instancias del Instituto Nacional Electoral le otorgaron al aspirante diversas oportunidades para que ejerciera –de manera oportuna y adecuada– su garantía de audiencia en relación con la verificación de las manifestaciones de apoyo de la ciudadanía”[4].

Refutaron la resolución debido a que “la cuestión relevante a resolver debe ser si el aspirante obtuvo o no los apoyos suficientes para alcanzar el porcentaje de apoyo de la ciudadanía que se establece en la normativa, por muy mínima que sea la cantidad faltante para tal efecto, ya sean 10 apoyos o 16 mil 656, que son los que reportó el INE que le faltaron al aspirante para obtener su registro. Sin embargo, el promovente en realidad no impugnó de manera específica la calificación de las manifestaciones que se consideraron inválidas, sino que se limitó a cuestionar, de modo genérico, el procedimiento de verificación diseñado e implementado por el INE. Precisamente por lo expuesto, los argumentos de la sentencia versan sobre temáticas genéricas, algunas de las cuales nos parecen incorrectas, a saber: i) el sentido y alcance de la garantía de audiencia; ii) la manera como se desarrolla la verificación del porcentaje de apoyo de la ciudadanía que obtienen quienes aspiran a una candidatura independiente; iii) el modo como se le informaba a los aspirantes que sus manifestaciones de apoyo presentaron alguna inconsistencia… y los términos en que el aspirante pudo ejercer, en los hechos, su garantía de audiencia…”[5].

Para concretar, en 184 páginas de razonadas “sinrazones”, podemos darnos cuenta de la forma como se atenta contra el país al permitirle el registro como candidato a una persona carente de toda autoridad moral para serlo.

El asunto es grave. Con su decisión de rechazar la negativa del INE al registro del autodenominado Bronco que no logró obtener la cantidad de apoyos que la ley requiere a pesar de todas las triquiñuelas en que incurrió con tal propósito, el Tribunal con toda crudeza confirmó que no es una institución en la que se pueda confiar.

Mayor coraje provoca el conocer los desmesurados salarios de quienes conforman el Tribunal. Para ello recordemos el primer párrafo publicado por Sin Embargo el pasado 13 de abril: “El sueldo que habrán cobrado los siete magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación tras concluir su periodo de mandato costará al país 271 millones 049 mil 322 pesos, en el que están incluidos sus prestaciones, seguros, ahorro y un pago por riesgo”.

Da rabia, pero, pero, sobre todo, genera mucha preocupación el recordar que de acuerdo con nuestra Constitución (Art. 99), a la Sala Superior del TEPJF le corresponde: a) resolver las impugnaciones que se presenten en la elección del presidente de la República, b) realizar el cómputo final de esa elección, d) declarar la validez de la elección y del presidente electo, y e) la facultad de declarar la nulidad de la elección.

Ni más, ni menos, ese Tribunal se puede convertir en el gran elector del proceso que hoy está en marcha. Allí reside la gravedad del asunto:

¿Cómo confiar en que tales facultades constitucionales tan trascendentes las lleve a cabo con imparcialidad, objetividad, oportunidad y certeza una institución que ante la mirada de la gran mayoría de los mexicanos ha quedado bajo sospecha?


[1] Mendoza Mendoza, Alejandra; Decepciona el bronco por segundo año a los regios; www.elfinanciero.com.mx/monterrey/decepciona-el-bronco-por-segundo-ano-a-los-regios

[2] Luciano Campos Garza; Inseguridad crece en Nuevo León, homicidios aumentan 42% con “El Bronco”; Revista Proceso, 5 de diciembre, 2017.

[3] http://www.te.gob.mx/Informacion_juridiccional/sesion_publica/ejecutoria/sentencias/SUP-JDC-0186-2018.pdf

[4] Idem.

[5] Idem

* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece la autora.

Foto de portada: Sitio oficial de Jaime Rodríguez El Bronco.






Luis López




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