SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Rosario, Arg. / Viernes 18 de noviembre de 2016
El equipo de docentes coordinado por Damián Verzeñassi, de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario, en Argentina ha demostrado la relación del uso indiscriminado de agrotóxicos con la proliferación de cáncer, malformaciones y otras afecciones en 25 localidades de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires. En respuesta las autoridades universitarias le han clausurado sus oficinas.
El investigador y su equipo realizan desde hace 6 años campamentos para censar a la población. Cientos de estudiantes se instalan durante una semana en los lugares y obtienen información. A fecha se han realizado 27 campamentos, cuyos datos se han transformado en una prueba académica-científica contundente sobre las consecuencias del modelo agropecuario. Han encontrado una anormal prevalencia del cáncer, o de enfermedades congénitas o endocrinas en la zona.
Esto molesta a sectores políticos, transnacionales del agro y, paradójicamente a las autoridades de universidades públicas.
A través del Programa Contacto Universitario de Radio Universidad Nacional de La Plata, Damián Verzeñassi habló de la clausura de las oficinas de su equipo, y de la relación de este hecho con la divulgación de los datos científicos que demuestran la relación del uso indiscriminado de agrotóxicos con la proliferación de cáncer, las malformaciones y otras afecciones.

- Damián Verzeñassi / Foto: http://www.argentinaindependent.com
Relata que el 28 de octubre el equipo de investigación de Salud Socioambiental de la facultad de medicina de la Universidad Nacional de Rosario encontró cerrada con candados y cadenas su oficina. En ella se resguardan los datos de las encuestas realizadas a 2700 ciudadanos de poblados rurales, cuyo análisis revelaron las consecuencias sanitarias de las fumigaciones indiscriminadas.
El equipo de investigación a cargo del Dr. Damián Verzeñassi instaló campamentos sanitarios en 27 poblados distintos, haciendo encuestas casa por casa, relevando los problemas de salud que la población ha tenido en los últimos 20 años. En 25 localidades se evidenció un notable incremento de los abortos espontáneos, una anormal prevalencia del cáncer, o de enfermedades congénitas o endocrinas. La totalidad de estos 25 poblados se encuentran en zonas rurales donde se realizan fumigaciones indiscriminadas.
Esta agresión no es la única. Anteriormente a la clausura de las oficinas, el decano de la Facultad había separado de su cargo al secretario de Extensión, quien había desempeñado un rol determinante en la difusión de los resultados de la investigación sobre las consecuencias del uso de agrotóxicos.
Verzeñassi participó de la delegación argentina que conformó el Tribunal Internacional que juzgó a Monsanto en La Haya. A su regreso se suscitaron los hechos que fueron considerados como un “acto de persecución”.
A propósito de los hechos, el departamento de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR denunció mediante un comunicado la persecución ideológica en la Universidad de Rosario por denunciar los agroquímicos y transgénicos.
Señalan que el decano de la Facultad, Ricardo Nidd inició una persecución ideológica y académica contra el equipo de docentes, graduados y alumnos que sostienen las materias Salud Socioambiental y Práctica Final, reconocidos espacios que acompañan a pueblos y familias víctimas del modelo agropecuario dominante (con transgénicos y agroquímicos). Detrás del Decano aparecen funcionarios provinciales y empresas del agronegocios.
La escalada tuvo su pico la semana pasada, cuando echó de su cargo de secretario de Extensión Universitaria de la facultad, al profesor adjunto de la Práctica Final, Gastón Palacios, quien días antes había difundido en medios de comunicación resultados de los campamentos sanitarios. Y también echó de la Subsecretaría de Bienestar estudiantil, a la corresponsable de la materia Salud Socioambiental (desde donde se garantiza la inclusión de estos temas en la currícula médica), Giovana Bonisoli. En este caso, el decano incluyó agravios misóginos y machistas.
Estos hechos generaron la renuncia de otros miembros del Gabinete de la Facultad, que no aceptaron semejante persecución.
Nidd mandó a cerrar con cadenas y candados el ingreso a la oficina donde está toda la información de los campamentos sanitarios (prueba muy valiosa sobre la situación sanitaria de 27 pueblos y ciudades de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires). Se impidió el acceso a todo docente de las materias a cargo del campamento.
Esta escalada de persecución académica se dio mientras Verzeñassi participaba del histórico Tribunal Internacional Monsanto, en la ciudad de La Haya, Holanda (para lo cual debió hacer uso, para viajar, de su licencia anual ordinaria adeudada).
El decano Nidd mantuvo reuniones con sectores vinculados al gobierno provincial y les habría ofrecido la coordinación de la materia Práctica Final y con ello de los campamentos sanitarios. Los firmantes del comunicado señalan que temen que el próximo paso del Decano sea echar a más docentes, no renovando sus designaciones a fin de año, y pretender desmantelar el Instituto de Salud Socioambiental y los campamentos sanitarios.

“Desde el Instituto de Salud Socioambiental, y las materias Salud Socioambiental y Práctica Final trabajamos en un proyecto de universidad abierta, democrática, con excelencia académica y, por sobre todo, al servicio del pueblo, dentro del cual los campamentos Sanitarios se han transformado en una herramienta muy importante y de reconocimiento internacional. Los datos recolectados en los campamentos sanitarios han logrado evidenciar los cambios en los perfiles de morbimortalidad de nuestra región, desde hace veinte años sometida a un proceso de envenenamiento constante a partir de la incorporación de los organismos genéticamente modificados (OGM -transgénicos-). Se logró evidenciar el impacto de semejante proceso en los ciclos vitales de los vecinos expuestos al agronegocio”.
Integrantes del equipo del Instituto y Materia Salud Socioambiental y de la Práctica Final de la Carrera de Medicina de la Facultad de Cs Médicas de la UNR afirman en el documento que el rol de la universidad pública es estar al servicio del pueblo, libre de presiones del poder político y/o de las corporaciones. “Lamentablemente, esta manera de defender la universidad pública, de construir datos epidemiológicos desde y con las comunidades, de difundir los resultados que son propiedad de la gente y de nadie más, ha puesto en crisis muchos intereses empresarios y políticos. Y las presiones han recrudecido en los últimos meses. Somos testigos de autoridades provinciales que se incomodan con nuestro trabajo y sugieren que lo ideal para la Facultad es que silenciemos los resultados de los campamentos sanitarios. Lo mismo han hecho representantes de la agroindustria. Y funcionales han sido actores internos de la política universitaria, que se dicen ´revolucionarios´ y actúan con las entidades patronales del agronegocios”.
“Ante la rápida, genuina y masiva respuesta de solidaridad, llegadas desde todos los rincones del país y de América Latina, en estos momentos las cadenas de la oficina han sido retiradas. No obstante lo cual se sigue sin poder acceder con la libertad que un ámbito universitario lo requiere.
“Nos preocupa el futuro de los Campamentos Sanitarios, la posible intervención del Decano contra el Instituto de Salud Socioambiental, así como la continuidad en sus cargos de nuestros docentes.
“Las muestras de solidaridad recibidas nos fortalecen y confirman nuestras convicciones. Seguiremos trabajando con el horizonte puesto en el cuidado de la salud de nuestros ecosistemas.
“Seguiremos luchando por una universidad democrática al servicio del pueblo y no de las corporaciones ni de los gobiernos”.
Hoy, como ayer, “los dolores que quedan son las libertades que faltan”.
Con información de https://agenciadelacalle.com
Foto de portada: http://radio.uchile.cl/
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