SOMOSMASS99
Edgar Cortez
Martes 22 noviembre de 2016
La indignación y el escándalo en contra de Javier Duarte, gobernador con licencia de Veracruz, sucede sobre todo por su ilimitada corrupción, y eso tiene como resultado que sus tropelías en contra de los derechos humanos desaparezcan. ¿La mirada parcial será la que mejor refleja la realidad de lo que fue la gestión de este pésimo gobernador?
Posterior a la solicitud de Javier Duarte para dejar el cargo de gobernador, la Procuraduría General de la República (PGR) solicito una orden de aprehensión por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero. Asuntos relacionados con la creación de empresas fantasmas (http://bit.ly/2efwmHF), mediante las cuales obtuvieron recursos para beneficiarse él mismo o su círculo de allegados.
Apenas hace un par de días fueron detenidos tres ex funcionarios que en 2013 aprovecharon los programas sociales para conseguir votos en favor del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de Javier Duarte.
Lo anterior y otras informaciones apuntan a que, el todavía gobernador con licencia, debe ser llamado a cuentas respecto de su inaudita corrupción. Un punto clave es que el asunto no se reduzca a la historia de un gobernador solitario y corrupto, dónde el resto de los funcionarios todo ignoraba y nada tenían que ver. Es indispensable se investigue y determine la responsabilidad de una red en donde el gobernador tenía un papel, pero junto con él muchos más funcionarios públicos decidieron asociarse para expoliar al estado.
A la par de lo anterior tiene que considerarse la responsabilidad de Javier Duarte y su pandilla sobre asuntos tan graves como los cientos de desapariciones y los homicidios de periodistas. Respecto de lo primero, en Veracruz durante el sexenio de Duarte sucedieron cientos de desapariciones forzadas a manos de policías municipales, estatales y lo que en algún momento fue la policía intermunicipal. ¿Cuál es la responsabilidad de Duarte y su ex secretario de seguridad pública? ¿En qué medida su política de seguridad propició las desapariciones forzadas? ¿Por qué nunca se revisó la situación permitiendo que hasta el último día continuaran sucediendo las desapariciones?
México es el país más riesgoso para ejercer el periodismo en América Latina y Veracruz es el lugar de mayor peligro, pues durante el gobierno de Javier Duarte fueron asesinados 19 periodistas. La impunidad es la constante.
Como puede verse los agravios en contra de la sociedad veracruzana son muchos, razón por la que resulta indispensable que pueda establecer responsabilidad tanto por corrupción como por violaciones de derechos humanos pues ambos son igual de graves.
@EdgarCortezm
Foto de portada: Diego Simón Sánchez / Cuartoscuro.
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