SOMOSMASS99
María José España y Martín Rodríguez Pellicer / Nómada
Guatemala / Martes 16 de enero de 2017
Desafiantes, con retórica suficiente para convertir al sistema de corrupción en uno que busca restaurar ‘la moral’, el presidente Jimmy Morales y el diputado Álvaro Arzú Escobar mantuvieron el control del Congreso para 2018 con 92 de 158 votos. Dicen que están ‘indignados’, que serán ‘intolerantes’, ‘políticamente incorrectos’, que ‘infundirán determinación’ y que ‘no van a pedir disculpas ni justificarse’.
Para llevar a cabo su plan de restauración de la ‘autoridad moral’, eligieron a la Junta Directiva más cuestionada, que encarna la elaboración del primer Pacto de Corruptos.
A Arzú Escobar, el novato diputado y único integrante de la bancada unionista, lo acompañan Javier Hernández, de FCN; Estuardo Galdámez, el último alfil de Otto Pérez Molina y del FCN; Alejandra Carrillo, alfil de Roxana Baldetti y del MR; Felipe Alejos, de Todos; y Karla Martínez, de AC-Líder.
Con esos líderes y los votos de AC (ex Líder), MR (ex PP), FCN, 12 ‘independientes’ que en su mayoría provienen de PP y Líder, 14 de Todos, 5 de UCN (acusada de narcos por EEUU), 2 del PAN y 1 de Viva, Arzú Escobar asegura ser el vocero de ‘la autoridad moral’.
Los que eligieron a Arzú Escobar votaron en septiembre de 2017 por defender al presidente Jimmy Morales de la acusación del MP y la CICIG por no haber aclarado quiénes financiaron su segunda vuelta electoral y por el cambio del código penal para que 400 delitos (incluidos los de corrupción) dejaran de tener como pena la cárcel.
A Arzú Escobar y a Jimmy Morales los une, especialmente, su interés por defenderse de acusaciones de corrupción. Jimmy Morales fue acusado en 2017 por financiamiento electoral ilícito y por haberse robado Q450 mil en bonos ilegales del ejército. Y al padre del nuevo presidente del Congreso, el septuagenario alcalde Alvaro Arzú Irigoyen, la CICIG y el MP lo acusaron de usar fondos municipales para imprimir propaganda electoral para su reelección. Para hacerlo, Arzú Irigoyen contrató al fallecido capo de las prisiones y asesino de monseñor Juan Gerardi, el capitán del ejército Byron Lima. Además, audios de llamadas telefónicas interceptadas entre la estructura de Byron Lima y gerentes de la muni muestran que el reo obligaba a familiares de presos a afiliarse al Partido Unionista. El secretario del partido es Arzú Escobar.
Lea: Los audios de los negocios de Arzú y Byron Lima
Quién es Arzú Escobar
Arzú Escobar es el último intento de Alvaro Arzú (presidente 1996-2000) por preservar su linaje en la política. Antes colocó a su esposa, Patricia Escobar, como candidata presidencial en 2011, pero obtuvo solo 96,000 votos, el 1%. Intentó que Arzú Escobar llegara de diputado en 2011, pero no lo logró. Y en 2015, su partido quedó de noveno lugar por Listado Nacional, en alianza con CREO, y así logró que su hijo ingresara al Congreso.

Álvaro Arzú Escobar. | Foto: Prensa Libre.
Arzú Escobar, de 32 años, es tan ultraconservador como neófito. Antes de ser diputado se graduó de una academia militar en Indiana, Estados Unidos, y de la libertaria Universidad Francisco Marroquín. Ha trabajado sólo como asesor de la bancada unionista en el Congreso y asegura ser director de una start-up llamada MayaXus, de textiles, que según Guatevisión es de la familia Samayoa y los usó Ricardo Arjona.
El punto más fuerte de su CV es ser hijo del cacique capitalino que se reeligió como alcalde con 270 mil votos.
El discurso de amenazas y moral
Arzú Escobar conminó a los diputados que lo eligieron a dejar de sentirse “intimidados, dar justificaciones, pedir disculpas o ser dóciles objetivos de calumnias”. A sentirse “indignados, intolerantes, con la autoridad de la moral”. “A infundir determinación y confianza”.
“No vamos a aceptar que decidan por nosotros”. “Aquí se juega el futuro”. “Las obligaciones son de orden moral y son más importantes que los derechos”. Y así fue construyendo el discurso.
Jimmy Morales, en resumen, dijo en su segundo informe anual que su gobierno ha sido maravilloso, que él es el mayor luchador contra la corrupción y, como Arzú, dijo estar “cansado de lo políticamente correcto”. E invitó a los diputados a no dejarse gobernar por “presiones mediáticas”.
El ex canciller Edgar Gutiérrez citó en el Periódico y Plaza Pública que la popularidad de Jimmy Morales bajó en 2017 de 51% al 19% y que el Congreso tiene 4% de aprobación.
Lea: El discurso completo de Arzú Escobar
Policías y soldados para demostrar que ‘no tienen miedo’
Aunque los discursos de Morales y Arzú Escobar se mostraron desafiantes y seguros de sí mismos, el miedo que les provocó la jornada del 15 de septiembre de 2017, cuando los ciudadanos los encerraron 8 horas para que deshicieran el Pacto de Corruptos 1.0, sigue presente. Los hizo montar un dispositivo de seguridad para impedir que los ciudadanos se acercaran a manifestar en su contra.
Agentes de la seguridad presidencial (SAAS), la Policía Militar, kaibiles y policías tenían acordonado el Congreso desde la 6 calle hasta la 11 calle e impidieron el paso de cualquier persona que no fuera diputado o estuviera acreditado.
El Procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas, rechazó la actitud de las autoridades. “Vi kaibiles, como si estuviéramos en el conflicto armado, lo cual no es un gesto que un gobierno democrático tendría que tener. Las personas tienen la libertad de manifestar y los funcionarios tienen la obligación de escucharlos”, indicó.
Así, acordonados para mantener lejos a los ciudadanos, en el Congreso se respiraba un aire de victoria y tranquilidad entre los diputados y el presidente Jimmy Morales. Confiados, se preparan para las batallas de 2018.
Imagen de portada: Jimmy Morales y Arzú Escobar ríen durante el segundo informe de gobierno.| Foto: Carlos Sebastián / Nómada.
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