SOMOSMASS99
Edgar Cortez
Martes 28 de marzo de 2017
La justicia mexicana es como los cangregos, sólo camina para atrás.
La noche del 26 de septiembre de 2014 fueron desaparecidos los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa. 43 desapariciones forzadas realizadas frente a cientos de ojos.
Durante los días y semanas posteriores se realizaron de forma continua y extendida numerosas manifestaciones exigiendo conocer la suerte de estos jóvenes y se determinara la participación y responsabilidad tanto de autoridades como de la delincuencia organizada.
Frente a la presión social creciente, el 7 de noviembre de 2014, el entonces procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, presentó lo que desde entonces se conoce como la verdad histórica: los estudiantes fueron detenidos por policías municipales, entregados a un grupo de delincuentes y quemados en el basurero de Cocula.
Poco días después, gracias a la creatividad de los familiares de los estudiantes y de las organizaciones defensoras de derechos humanos Prodh y Tlachinollan, se logró un acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para la creación del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que debía revisar la investigación y elaborar propuestas para mejorar la misma y también enderezar la procuración de justicia en México (http://bit.ly/2obqmjP).
El GIEI realiza su trabajo en dos etapas. Entregó un primer informe en septiembre de 2015 (http://bit.ly/2o0q6XU) y un segundo el 23 de abril de 2016 (http://bit.ly/2o4RVOW). Entre las conclusiones está que no hay sustento para la verdad histórica y que deben seguirse otras posibles líneas de investigación. Amén de otras propuestas para mejorar la investigación de delitos.
Luego de escuchar al subsecretario Roberto Campa, durante las recientes audiencias en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), preguntar a los familiares de las víctimas y sus representantes sobre su disposición para aceptar la hipótesis oficial (http://bit.ly/2nGAByG), regresamos a noviembre de 2014.
La justicia mexicana muestra su verdadero ADN. No se esfuerza por esclarecer los hechos sino de convencer a las víctimas de verdades insostenibles
Los dos informes del GIEI mostraron las miserias de nuestra procuración de justicia. La decisión de regresar el caso 28 meses atrás es evidencia de la miseria de la política mexicana.
@EdgarCortezm
Foto de portada: Moisés Pablo / Cuartoscuro.
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