SOMOSMASS99
Aldabi Olvera / Másde131
México, D.F. / Domingo 14 de febrero de 2016
Eva Palma siempre insiste: la responsabilidad de la muerte de su compañero de vida, Juan Francisco Kuykendall recae en el ex comisionado nacional de seguridad Manuel Mondragón y Kalb, en el secretario de gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, y en el presidente Enrique Peña Nieto.
Maestro, director teatral, adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), Kuykendall fue herido en la cabeza por un proyectil que le causó exposición de masa encefálica el 1 de diciembre de 2012, día de la toma de posesión de Peña Nieto.
La bala salió detrás de las vallas que resguardaban el recinto legislativo de San Lázaro, donde se encontraba la Policía Federal en un operativo a cargo de la PGR.
Este 25 de enero, se cumplieron dos años de la muerte de Kuy, como era llamado cariñosamente.
El artista y activista estuvo postrado un año y medio en cama.
El #1DMx, como se le llamó a aquel día en redes sociales, fue el bautismo de fuego de Másde131. Íbamos, sin ningún protocolo de seguridad, a grabar las protestas convocadas por #Yosoy132 y otros movimientos frente a San Lázaro.
Ahí surgió buena parte de la intención de Másde131 de recordar las injusticias, señalar la impunidad y mostrar las razones por las cuales alumnos de la Universidad Iberoamericana protestaron contra Peña el 11 de mayo de 2012; ahí, frente a la cámara de representantes de los mexicanos, registramos la caída de Kuykendall.
En este texto regreso a aquel momento para hacer una entrevista a Eva Palma sobre cómo los medios de comunicación cubrimos el dolor.
– ¿Cuáles son las entrevistas que te han gustado?
– Las que han tratado personas que tienen un enfoque diferente y alternativo de la política y del mundo que queremos. A mí lo que me ha gustado de algunas entrevistas es de que se hable de la persona que sufrió la represión. En este caso, de Kuy, pero no nada más como un número, una cifra de una persona más que se agravió, sino que rescaten la figura, la personalidad de Kuy, las que preguntan quién era Kuy, aparte de lo que le pasó. Por eso hablo de 1967, cuando llegó al DF y comenzó su lucha cultural.
«Me gustan las entrevistas que dejan ver quién es como persona, qué enseñanzas dejó en la vida cotidiana, en el aprendizaje, en las relaciones políticas cotidianas, su relación de pareja, de padre, de compañero, hacia los diferentes. Eso se me hace muy importante. Es como devolverles el rostro de cómo son, más allá de cuando caen y se vuelven mártires, héroes. Me gusta que incluyan y pueda contar anécdotas de cómo se hizo el actor, de nuestras canciones, nuestro teatro, porque devuelve la parte humana y le quita toda esta carga que el Estado nos quiere hacer creer: que las víctimas son porque son violentas, nos las quiere criminalizar. Hay que devolver la parte humana, su lucha humana».
Eva interpuso una queja ante la Procuraduría General de la República (PGR), pero nunca prosperó; la PGR le reiteraba siempre que la policía no podían haber disparado. Incluso le dijeron que el proyectil venía de los manifestantes, a pesar de que la Cruz Roja detectó pólvora en la cabeza de Kuy, En mayo, Palma recibió la noticia de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) estudiaba ya el caso. En diciembre se enteró de que la PGR reabrió el caso de su compañero, pero asevera que ya no les tiene confianza.
El amigo de Kuy, Teodulfo Torres, también adherente a La Sexta, grabó con su cámara el momento en el que el proyectil impactó en su cráneo. Como Másde131 lo ha reportado varias veces, fue Torres quien presentó la queja 2/2012/10338/Q ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y la denuncia ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal que sería remitida a la Procuraduría General de Justicia.
El Tío (el apodo de Torres) desapareció el 23 de marzo de 2013, dos días antes de declarar como testigo clave de la agresión.
A la fecha, no aparece.
– ¿De las entrevistas que te han hecho, qué pregunta te ha gustado más?
– Por ejemplo, los de RompevientoTv me entrevistaron junto con la hermana de El Tío en el primer aniversario de la muerte de Kuy. Fue en el programa Luchadoras. Me preguntaron: ¿cómo se hizo actor? Mucha gente hace de su trabajo teatral algo político, muchos no saben que ni sabía lo que era el teatro, aquí llegó y lo descubrió. Ahí cuento cómo Kuy se formó en Nuevo Laredo, Tamaulipas. Esa pregunta me gustó mucho.
– ¿Y qué pregunta no te ha gustado?
– Se hicieron periódicos murales y no me gustó que se pusiera la foto de la masa encefálica. Eso se me hizo muy violento. A pesar de que entiendo que así fue la circunstancia, no me gusta verlo así, recordarlo así. Creo que no es necesario. Bueno, tal vez la gente tenga que saberlo, es algo que está, y es un recurso; pero, en lo personal, no me gusta verlo.
«Esa foto la vi por primera vez en La Jornada y la he evitado siempre; siempre que la ponen, o la pasan, no la veo. Es algo que no soporto. Hubo algunas personas que sacaron fotos cuando estaba entubado, no me parece necesario que hagan eso.
«Siempre hay un punto de dignidad y hasta de sanar la imagen de ellos, de los muertos y los desaparecidos; porque son otra cosa, independientemente de lo que el gobierno les hizo, son otra cosa, y son imágenes que nunca estuve de acuerdo en que nos las mostraran».
Eva Palma hace teatro todavía. En el segundo aniversario de la muerte de Kuy realizó un acto político cultural en el plantón por los 43 normalistas de Ayotzinapa, ubicado frente a las oficinas de la PGR. La compañera de Kuy todavía trabaja en las organizaciones “La Otra Cultura” y “La Educación Teatral Mitote”. Esta última existe desde 1973 y se dedica a llevar teatro a colonias de bajos recursos. Su objetivo, cuenta, es rescatar otras obras de él y enseñar. En el colectivo ya hay ex presos de aquel 1 de diciembre.
– ¿Qué consejo le darías a un periodista?
– Si va a hacer entrevistas y preguntas a familiares, que se aboquen a hablar de la problemática, por qué es política la represión. Es muy claro, recalcar la represión, la responsabilidad del gobierno hacia esas acciones que toma contra los luchadores sociales. Sé que es peligroso, pero hay que señalar, recalcar mucho la responsabilidad que tiene el gobierno y condenar su actuar y hacer un llamado a la sociedad civil que busca organizarse de otra manera.
«Siempre es importante hablar de solidaridad entre compañeros, crear tejido social, hablar mucho de la sociedad organizada. Eso es lo que no permite que el gobierno siga logrando sus objetivos; a pesar de que haya muertos y desaparecidos, esto hace que reforcemos nuestra cultura, nuestro rostro, eso es importante que lo recalquen los periodistas: decir la verdad y pedir justicia».



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