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La consulta. Gracias, una palabra que dice mucho

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SOMOSMASS99

 

Agustín Ramírez Agundis*

Miércoles 4 de agosto de 2021

 

Finalmente se llevó a cabo la consulta ciudadana que se convirtió durante casi dos meses en el tema central de la discusión política entre buena parte de los mexicanos.

El solo hecho de que se haya realizado significa un avance significativo para la democracia en México.

Para que se realizara fue necesario cumplir con una serie de pasos, cada uno representó un reto no fácil para los mexicanos que decidieron impulsarla.

Conviene aquí recordar lo que establece el Artículo 35 de nuestra Constitución:

Son derechos de la ciudadanía:

[…]

VIII.- Votar en las consultas populares sobre temas de trascendencia nacional o regional, las que se sujetarán a lo siguiente: 

1o. Serán convocadas por el Congreso de la Unión a petición de: 

  1. a) El Presidente de la República;  b) El equivalente al treinta y tres por ciento de los integrantes de cualquiera de las Cámaras del Congreso de la Unión; o c) […] Los ciudadanos, en un número equivalente, al menos, al dos por ciento de los inscritos en la lista nominal de electores […]  La petición deberá ser aprobada por la mayoría de cada Cámara del Congreso de la Unión;

2o. Cuando la participación total corresponda, al menos, al cuarenta por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores, el resultado será vinculatorio para los poderes Ejecutivo y Legislativo federales y para las autoridades competentes; 

3o. […] La Suprema Corte de Justicia de la Nación resolverá, previo a la convocatoria que realice el Congreso de la Unión, sobre la constitucionalidad de la materia de la consulta; 

4o. El Instituto Nacional Electoral tendrá a su cargo, en forma directa, la verificación del requisito establecido en el inciso c) del apartado 1o. de la presente fracción, así como la organización, difusión, desarrollo, cómputo y declaración de resultados. 

El Instituto promoverá la participación de los ciudadanos en las consultas populares y será la única instancia a cargo de la difusión de las mismas […] Ninguna otra persona física o moral, sea a título propio o por cuenta de terceros, podrá contratar propaganda en radio y televisión dirigida a influir en la opinión de los ciudadanos sobre las consultas populares […]

5o. Las consultas populares convocadas conforme a la presente fracción, se realizarán el primer domingo de agosto; 

Con base en este marco constitucional, se puso en práctica un proceso que a todas luces tuvo un alto grado de dificultad, en el que los ciudadanos tuvieron el papel principal. 

Ellos, por su parte, en un plazo de 15 días, de manera voluntaria, lograron la organización suficiente para recolectar alrededor de dos millones y medio de firmas de mexicanos inscritos en la lista nominal de electores, de las cuales más de 2.1 millones fueron validadas por el INE, es decir casi 300 mil firmas más que la correspondientes al 2% requerido.

La pregunta para la consulta solicitada por los ciudadanos, a la letra, decía: ¿Estás de acuerdo con que las autoridades correspondientes realicen una investigación sobre presuntos actos ilícitos que hayan causado afectaciones o daños graves al país realizados por los expresidentes de México y, en su caso, se inicie un procedimiento judicial garantizando el debido proceso?

A la vez, el presidente de la república entregó su petición de consulta ciudadana, con la pregunta: ¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen, y en su caso sancionen, la presunta comisión de delitos por parte de los ex presidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto antes, durante, y después de sus respectivas gestiones?

La constitucionalidad de la consulta pedida por el presidente fue sometida a la consideración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Con seis votos a favor y cinco en contra, los magistrados declararon la consulta como constitucional, aunque modificaron la pregunta, quedando como finalmente fue planteada en la boleta que se nos entregó el pasado domingo a quienes acudimos a participar.

Finalmente, cada una de las cámaras del Congreso  aprobó la consulta. De ese modo, el proceso concluyó el 22 de octubre de 2020, fecha en la cual la Cámara de Diputados expidió la convocatoria correspondiente y notificó al INE para que llevara a cabo su organización para realizarla el 1 de agosto.

Siempre hay una primera vez y eso sucedió el domingo.  Finalmente llegó la ocasión para que los ciudadanos mexicanos pudiéramos participar en una consulta constitucional para expresar nuestra postura acerca de un hecho que todos los actores consideraron de interés para la ciudadanía. El titular del Poder Ejecutivo, el Congreso de la Unión que sintetiza al Poder Legislativo y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, máximo órgano del Poder Judicial, por las facultades conferidas por la Constitución en el Artículo 35, por primera vez permitieron realizar una consulta popular.

Todo esto, para valorarlo con un juicio mayor, ocurrió en un ambiente caracterizado por la pandemia del Covid-19, que todo lo ha complicado.

La consulta se realizó con un sinnúmero de limitaciones que se autoimpuso el INE, aduciendo falta de presupuesto para organizarla y promoverla. Sin embargo, pudo más la ciudadanía y alrededor de 6 millones y medio de mexicanos acudimos a la cita. El sentido del voto, es lo de menos, eso todo mundo lo previó correctamente, es evidente el enojo que tiene la gran mayoría de los mexicanos en contra de los expresidentes.

Expongo aquí mis observaciones concretas de hechos ocurrido en una sección electoral en la que estuve presente. En el lugar, un lúgubre pasillo de un centro comercial en desuso situado en el oriente de la ciudad de Celaya, se instalaron tres mesas de recepción. Me tocó formar parte de la mesa directiva de una de ellas, teniendo como función la de escrutador. A lo largo de la jornada, nos turnamos entre los tres escrutadores la tarea de recibir a las persona en el acceso y orientarles en cuál de las mesas les correspondía votar de acuerdo a su apellido. Eso me dio la posibilidad de captar su motivación y su estado de ánimo. Al respecto, fue notorio el enojo, en algunos casos furia, de los participantes por los problemas que tuvieron que sortear para localizar el lugar donde les correspondía ejercer su derecho de votar. También, percibí la necesidad de muchos ciudadanos por expresar su hartazgo ante la corrupción que nos invadió en todo el país. 

Un ciudadano, con indumentaria de ciclista, al llegar me dijo “lo logré”. De manera precipitada me narró que fue a una escuela del rumbo por donde vive ya que le habían informado que allí se instalaría la mesa que le correspondía, encontró cerrado; después de andar indagando sin éxito, se le ocurrió ir a las oficinas del INE en el centro de la ciudad para preguntar, una persona en la puerta le dio una ubicación, otra escuela; se dirigió al lugar y sí estaba allí un centro de votación, pero no era donde a él le tocaba votar; de allí lo enviaron al sitio donde yo estaba, constaté que su número de sección correspondía con una de las que el INE eligió situar allí y por eso fue su exclamación “lo logré” al confirmarle que había llegado a la ubicación correcta.

Ese calvario lo vivieron muchas personas. Llegaban creyendo que allí les tocaba votar. Al revisar su credencial con pena les indicaba que no era el lugar correcto, tomaba el celular para localizar el domicilio donde deberían ir, se los compartía y se iban, molestos pero con el ánimo de continuar su búsqueda.

La del domingo fue la primera consulta constitucional, seguramente muchas más habrán de venir. Los mexicanos dimos el primer paso hacia un sistema político más participativo. Superando muchos obstáculos reglamentarios y pretextos por parte del organismo encargado de organizarla, pudimos poner en práctica un mecanismo muy valioso que había estado allí guardado, obstruido, derruido, arrumbado. Todo porque ese pequeño grupo que mantuvo durante mucho tiempo todo el poder  se negaba a darle la voz al pueblo a quien tanto le teme.

De la experiencia vivida el domingo, destaco una palabra: Gracias

Era la que expresaban las personas cuando se retiraban después de haber ejercido ese derecho tan importante, el derecho a participar políticamente.


* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.

Imagen de portada: Aspecto de la recolección de firmas para la consulta para juzgar a expresidentes, que se realizó este domingo 1 de agosto. | Foto: Gobierno de la Ciudad de México.






Luis López




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