SOMOSMASS99
José Antonio Bueno Saucillo*
Miércoles 16 de octubre de 2019
Tres de octubre de 2019, nueve cuarenta de la mañana, está medio fresco.
Hace rato me armé de valor y me di una vuelta al jardín.
Llegué hasta el kiosco porque me llamó la atención, desde lejos, que estaba tapizado de papeles. Cuando llegué hasta ahí descubrí de qué se trataba, era un interesante collage periférico de inconformidad, rabia, exigencias, protestas, tristezas y malestares… todas signadas por jóvenes estudiantes de muchas escuelas de la ciudad, de niveles medio y superior.
Dichos carteles fueron colocados ahí el día anterior, el dos de octubre (el que no se debe de olvidar…), después de una marcha de protesta en contra de la inseguridad que priva como un elemento cotidiano de la vida social de la ciudad.
Si la violencia se ha vuelto cotidiana, ¿por qué me llaman la atención la marcha y ahora los carteles de los jóvenes?
Lo cotidiano no implica la protesta pública y ya sería mucho que esa protesta fuera escuchada, y más aún que fuera atendida con actos del gobierno municipal.
También se ha vuelto cotidiano el cinismo, la sordera, la mudez, y la ceguera; reforzadas por la incongruencia, la indiferencia, las complicidades, y el contubernio de los diferentes actores políticos del ayuntamiento; los epítetos que se pudieran aplicar alcanzarían cantidades enormes.
Mi ciudad ya tiene mucho tiempo de cautiverio en las garras del Partido Acción Nacional, hace cuarenta años aproximadamente se podía identificar a este partido como empresarial, pero aún como que guardaban cierto sigilo y algún vestigio de ética en sus prácticas, tenían cuadros nacionales respetables, pero las plantillas se han ido modificando hasta que terminaron siendo lo más cercano a mafias descaradas de saqueo rapaz, más bien parecidas a las mafias sicilianas operando en Chicago o la yacuza, sólo que acá se llama yunque.
Bueno, con una máscara así, con la que se identifica el gobierno del PAN, ¿podríamos aspirar a que no hubiera protestas… y de haberlas… a que serían atendidas?
Un gobierno de estas características, ¿habrá tomado ya cartas en el asunto de la inseguridad y corrupción?
Ciertamente que no.
A los gobernantes panistas no les interesa, ni les ha interesado nunca que el pueblo goce de las garantías que le otorga la Constitución Federal. El esquema que debiera delinear el objetivo de la política como fin fundamental no está ya en su agenda, para ellos lo que importa es el saqueo de los recursos públicos y los negocios empresariales.
«Atraer inversiones» se ha convertido en el credo para hacer grandes fortunas al amparo de las políticas económicas y leyes redactadas, dictaminadas a modo para ocultar la adjudicación de grandes ganancias, mientras que al grueso de la población se le usa sólo como recurso de fuerza de trabajo con salarios miserables.
Esa es la agenda fundamental actual de nuestros gobernantes en Celaya.
Neoliberalismo.
Sólo que las consecuencias de esas políticas empresariales y de robo oficializado han rebasado ya los límites de lo que el pueblo puede soportar, pues le están matando a sus hijos.
Infortunadamente esto no es nuevo, ni pertenece a la ola de violencia que el PRI-AN ha inventado, que acaba de surgir por haber ganado AMLO las elecciones; olvidan, ignoran con desvergüenza que esto no es de hoy, tiene sexenios y sexenios viejos, en los que ellos no han podido combatir eficazmente, sino que lo han aprovechado para usar ese ambiente en su beneficio, nutriéndose, haciéndose cómplices y jefes de las mafias.
Baste un recorrido periodístico para recordar lo que están queriendo borrar de la memoria social.
Esto es una mascarada de lo más vulgar y cínico.
El pueblo no tiene tiempo de detenerse a exigir justicia porque siempre está ocupado en buscar que comer, cobijarse, buscar miserias para sobrevivir, sólo que paga caro esa aparente indiferencia, y ahora… hasta con vidas le cobran lo que no con justicia le dan.
Frecuentemente nos basta con indignarnos por encimita, hacer malas bromas, e insultar en lo íntimo a la caterva de cínicos ladrones.
Seguir el camino entre quejas.
El PRI y el PAN acaban de pagar un precio muy alto como representantes de la derecha política.
El pueblo les cobró su ineptitud, rapacidad, traición, hipocresía, rastrerismo y algo de un nivel que automáticamente pasa a la barbarie: el asesinato.
Ahora ya no saben qué hacer cuando ven muy cercana la ocasión en que se descubra lo que sus arcas guardan.
El día 26 de septiembre de 2018 el gobernador de Guanajuato Diego Sinhué pronunció una joya de discurso, en su toma de posesión, que hoy pudiera convertirse en la antítesis integral de lo que ha sido su ejercicio hasta la fecha, y tal parece que Elvira Paniagua, alcaldesa de Celaya, lo ha emulado también, integralmente.

«Han dicho vida y ha sido muerte»
El 26 de septiembre de 2018, Carlos García, corresponsal de La Jornada nos comparte:
Decía Diego Sinhué (DS): –En Guanajuato será recuperada la paz, serán encarcelados los políticos corruptos y el gobierno del estado buscará las coincidencias, la racionalidad y la tolerancia con el gobierno federal que encabezará Andrés Manuel López Obrador.
Comentaba Carlos García (CG): –En un contexto de violencia y de un alza en los homicidios generados por el control del tráfico y la venta de droga, en el Congreso del Estado el gobernador prometió que recuperará la seguridad, la paz y la tranquilidad. Será la prioridad como gobernador.
DS: –Vamos a dar resultados. Guanajuatenses, hoy les digo, no estamos solos vamos a devolver la paz y la tranquilidad pero también les pido que no me dejen solo.
CG: –Arropado por ex gobernadores de Guanajuato, por gobernadores electos y en funciones, por legisladores, así como por el expresidente Fox y su esposa Martha Sahagún, el joven mandatario de treinta y siete años de edad aseguró que el aumento de homicidios es resultado de una crisis nacional de inseguridad y violencia.
DS: –Aquel funcionario que defraude la confianza de la ciudadanía en el uso de los recursos públicos, pagará las consecuencias con todo el peso de la ley… lo único que ganamos en las elecciones fue la responsabilidad de servir a los ciudadanos, no de servirnos de los recursos del pueblo… no toleraré la pereza, la corrupción ni la prepotencia.
Veamos un poco lo referente a Elvira Paniagua (EP).
Milenio Digital (MD), 10 de octubre 2018.
EP: –A partir de este día dejamos atrás las ideologías, los colores de partido, las campañas, las candidaturas, llegó el momento de unirnos. Esto es lo que la sociedad nos requiere, vamos a cerrar filas en favor de la única razón que nos mantiene aquí y eso es Celaya.
Y más adelante: –Al sector empresarial les digo que no se preocupen, sus prioridades son las mías.
MD: –Manifestó también, que trabajará atendiendo cinco ejes:
1. Celaya funciona para todos.
2. Celaya para todos.
3. Celaya crece.
4. Gobierno para todos.
5. Seguridad para todos.
Si, acorde a la realidad, encontramos vacuidad, cinismo y demagogia en los dos discursos, descubrimos implícitos los perfiles que delineamos en un principio, y también apreciamos que no existen en ninguno de los dos funcionarios intenciones verdaderas de servir al pueblo, pero a los empresarios sí; entonces caemos a la cuenta de por qué no han atendido sus obligaciones.
Resulta ahora más cómodo culpar al gobierno federal de lo que crearon ellos durante años.
Podemos apreciar también que los famosos cinco ejes de la alcaldesa son un verdadero trabalenguas redactados por mentes mediocres que en su léxico sólo han de manejar dos o tres palabras y que además expresan el desconocimiento y la indiferencia respecto a los problemas reales del pueblo.
Les resulta más eficaz y benéfico manifestar su solidaridad con los empresarios.
Luego entonces, ¿les importará realmente que estén muriendo nuestros jóvenes porque ellos no han sido capaces de frenar la inseguridad, tal como prometieron hacerlo?
Las respuestas quedan abiertas, mientras ellos siguen cómodos.
¡Vivan los jóvenes! ¡Vivan los estudiantes! ¡Viva el pueblo consciente!
¡Fuera los funcionarios ineptos, sin importar su partido!
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
Fotos de interiores: Diego Sinhué Rodríguez, gobernador de Guanajuato, y Elvira Paniagua, presidenta municipal de Celaya.
Imagen de portada: Carteles de la protesta estudiantil contra la inseguridad en el kiosko de Celaya bajo el hashtag #CelayaInseguro. | Foto: Twitter.
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