SOMOSMASS99
Rausati / SomosMass99
Ciudad de México / Lunes 15 de agosto de 2016
«Soy inocente y siempre lo supe. Todos los daños que me han hecho son de difícil reparación y no sé quién me dará justicia», dijo Ildefonso Zamora, defensor indígena del Bosque de Agua -ubicado en los límites del Estado de México con la Ciudad de México- en su primera conferencia de prensa luego de que un juez federal le otorgara la libertad y pusiera fin a nueve meses de prisión, al reconocer que en el proceso penal por el delito de robo agravado se violó su derecho a la presunción de inocencia al no existir pruebas en su contra.
Encarcelado desde el 20 de noviembre de 2015, ahora que se rencontró con su familia y con los medios de comunicación agradeció a las personas y a la comunidad por apoyarlo a exigir su liberación. Dijo confiar en que podrá retomar sus proyectos de familia y «la lucha en la defensa de la tierra de los tlahuicas y los bosques que marcan la vida para las generaciones futuras, pues sin ellos no hay agua y sin agua no hay vida».
En el distrito de Tenancingo, añadió, «son corruptos, se sufren tristeza, dolor y humillaciones». Se declaró como un hombre de trabajo, honrado, con participación en muchas actividades de la comunidad; que con el apoyo de Greenpeace México se logró detener la tala de árboles, además de que se hicieron reforestaciones. Pero «la tala sigue, las autoridades lo saben. En el GPS se pueden observar las brechas cada vez más grandes por donde entran los camiones para sacar árboles. Nunca se detiene a los verdaderos taladores, las autoridades sólo detienen a los pobladores que van por leña para hacer la comida o madera para hacer los corrales de sus animales».
A la pregunta de qué siente ahora que salió de prisión, respondió: «La libertad es un platillo que no cansa, siento que ahora estoy tomando la primera cucharada».
En 2012 entró al ayuntamiento, fue regidor ambiental municipal pero no pudo terminar porque faltando 1 mes y 11 días, para entregar el cargo, lo detuvieron. Se le acusó, dijo, de robo a casa habitación y de sustraer 350 mil pesos, delito supuestamente cometido con violencia que tiene una sentencia de 12 a 16 años de prisión. Lo detuvieron con violencia, sin orden de aprehensión y sin identificarse los policías; lo insultaron, lo agredieron y le causaron lesiones, incluso mostró las cicatrices.
Hace nueve años fue asesinado Aldo Zamora, cuando fue emboscado junto con su hermano Misael y su tío Eusebio, un día después de que don Ildefonso interpuso una más de sus denuncias por la tala ilegal de árboles.
La abogada Daniela Aguirre, del Centro Prodh, comentó que a don Ildefonso se le acusó de robo agravado. Ella presentó un amparo. El 10 de junio se determinó que se violó su derecho a la presunción de inocencia, pues efectivamente no habían pruebas que lo ubicaran en el lugar de los hechos, ni del dinero que supuestamente había sustraído. Aún así, el gobierno del Estado de México tiene cinco días para apelar la no presencia -vinculación- en el lugar. «Exigimos al gobierno de Eruviel Avila que reconozca la labor de Ildefonso Zamora y cesen las amenazas a su persona y a su familia», dijo.
Rosario Zamora, hija del defensor indígena, recalcó el agradecimiento por el apoyo recibido desde las organizaciones y de la sociedad. «Fueron meses de tristeza e impotencia», en los que ella sintió como propias las humillaciones y discriminaciones que sufrió su padre. Lo admira, afirmó, por su fortaleza, pues son innumerables las dificultades que tuvo que enfrentar: «La descalificación de la autoridad que dice ‘tú cállate’, ‘tú no sabes de esto’. A pesar de ello y de la salud de su padre, aseguró que seguirán luchando. Recordó a Aldo con la frase: «Tu muerte es vida».
Misael Zamora, hijo sobreviviente de don Ildefonso, agradeció a todos y expresó que la lucha en defensa del bosque se complicó porque les quitaron la guía de su padre. Sabían que las batallas que seguían serían difíciles, casi imposibles, «porque las puertas se hacen chiquitas, sin embargo lo logramos. No hay palabras que alcancen para agradecer. La lucha no ha terminado, no hay nada qué festejar porque hay personas que siguen sufriendo las injusticias. ¡Hay que sumarse a la lucha por la justicia!».
«Don Ildefonso ha luchado defendiendo los bosques», señaló Miguel Soto, de Greenpeeace México, «y le ha costado la cárcel y la perdida de un hijo. Ha sido además victima de la injusticia de las autoridades que le han fabricado cargos. Gracias al apoyo de la sociedad lo tenemos aquí entre nosotros
Perseo Quiroz, de Amnistía Internacional México, reconoció la lucha de don Ildefonso y de su familia, pese a que cada vez es más difícil la defensa de los derechos humanos, principalmente para los defensores del medio ambiente. Desde muchos frentes se les ataca, aparecen la corrupción y la impunidad contra ellos, se les inventan cargos. En la acusación contra don Ildefonso se encontraron diversas inconsistencias, por lo cuál Amnistía Internacional lo consideró preso de consciencia. Por eso, «desde aquí, desde Amnistía Internacional, termino diciendo: vamos a seguir luchando».
* Con información del Centro Prodh



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